viernes, 2 de diciembre de 2011

Viaje


Zapatos cansados.
Ha sido un día largo.
Caminos polvorientos,
senderos transitados
entre humo de automóvil,
andando a grandes pasos.

Correr un poco más aprisa,
romper las normas del viejo yo,
mirarse en un espejo
encantado de la broma,
de ver parpadear un semáforo
en la calle.

Soñar sueños tan grandes
que no caben en un solo pecho,
arrojar al viento mil decisiones
y arrancarle su secreto.

Suelas desgastadas del esfuerzo,
de luchar por ser yo mismo,
un yo nuevo.
Desear lo imposible por hacer
rabiar de lo convencional.
Quizá anduve demasiado,
y noto cansados mis zapatos.

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