viernes, 28 de octubre de 2011

Gracias y sugerencias

Quería agradeceros a tod@s las que habéis visitado mi blog y todo vuesto apoyo. He dudado mucho antes de lanzarme a la blogosfera!! También daros las gracias a l@s que me habéis dado vuestra opinión, me gustaría recibir más sugerencias.

Confieso que los ordenadores y yo no nos llevamos muy bien, y el diseño final del blog ha sido lo que he conseguido "menos malo". Lo digo por el fondo, que dos personas me han dicho o que es agobiante o que no cuadra con la temática del blog.

En cuanto a que debería ceñirme a algo más concreto, me temo que de momento no estoy de acuerdo. Para empezar, este blog nace porque me gusta escribir y me ayuda a escribir. Así que no voy a hacer un blog de química, aunque sí hablaré de química porque me gusta mucho. Quizá la razón más importante es que pienso que una cosa que facilitaría el avance de la ciencia y no sólo eso, sino también el progreso humano en general, es la interdisciplinariedad. Si esto no es posible a nivel de las ciencias específicas, creo que sí es posible a nivel personal. Y este blog quiere demostrarlo.

CUENTO PARA NIÑOS ESCRITORES

Hace mucho, mucho tiempo, mucho antes de que a las obras de arte cuyo autor se ignoraba fueran conocidas como anónimas, existió un señor llamado Anónimo. Hace tanto tiempo que vivió que nadie recuerda ya su lugar de origen o su aspecto físico. Podría haber sido alto, moreno y de espesa barba. O quizá fuera flaco, pálido y barbilampiño. Podía ser también gordo, anciano y con gafas. Como no se dispone de documentación al respecto nunca podrá determinarse cómo o de dónde era el señor Anónimo. Esto supone la ventaja de que cada uno puede imaginarse como quiera a tal señor.

Lo que sí consta con certeza de dicho señor es que su pasión era leer. Leía a todas horas y en los lugares más peregrinos, leía mientras andaba por la calle, mientras se vestía para ir a trabajar o mientras comía si no tenía acompañante. Le gustaban todo tipo de libros: los de historia y geografía, las novelas románticas, de aventuras o de terror, la poesía, el relato corto ¡y hasta los diccionarios y enciclopedias! En todos ellos encontraba siempre, le gustaran más o menos, motivo de ampliar conocimientos y de divertirse. Su gran pena era que por mucho que viviera, aunque llegara a ser centenario, jamás podría leer todos los libros del mundo, y se perdería muchos ejemplares magníficos que se escribirían después de su muerte. Este pensamiento le hacía suspirar con verdadera lástima.

Pero un día se le ocurrió una idea. Como todas las ideas y especialmente las buenas, empezó siendo muy pequeña, apenas una intuición que el señor Anónimo no se atrevía a plasmar en pensamiento y mucho menos en palabras… Porque él notaba que dentro de cada libro había una chispa, un algo especial que le llamaba y le conquistaba… ¿Y si él consiguiera reunir todas esos pequeños pedazos de luz en un solo Libro? En seguida, se le iba de la cabeza porque era una tontería muy grande que él se creyera capaz de semejante hazaña. Poco a poco, la idea se fue haciendo más insistente hasta que el señor Anónimo, a pesar de sus dudas, tuvo que ponerse a trabajar en el Libro.

Fue una época muy intensa de su vida. El señor Anónimo escribía con ganas dedicando sus mejores fuerzas y momentos. Si le venía la inspiración en plena noche, se levantaba y escribía hasta altas horas de la madrugada. A veces se desvelaba porque no conseguía captar lo que tenía en mente y tenía que repasar novela por novela todas aquellas en las que recordaba haber experimentado esa sensación. Algunos días se olvidaba de comer, y dejó de salir de su casa. Sus amigos estaban preocupados porque la salud del señor Anónimo empezó a resentirse. Solía andar pensativo por los pasillos, a veces con expresión melancólica, otras eufórica, otras desesperada, siempre pensando en el Libro. Cuando consideró que lo había conseguido, comenzó la revisión, y entonces sí que estuvo a punto de darlo por imposible. ¡No había logrado lo que pretendía! Se cruzó de brazos y decidió abandonar su proyecto. Pero ya era demasiado tarde: lo que al principio era una idea pequeña se había convertido casi en su motivo de vivir.

Estableció un horario para escribir, porque iba a acabar volviéndose loco, y reeemprendió la tarea que a sí mismo se había encomendado. Cogió el borrador de su Libro y con mucha delicadeza limó las frases que sobraban, añadió lo que se le había pasado por alto, cambió el estilo demasiado poco natural de algún pasaje,… Nunca le parecía perfecto, siempre quedaba algo que rematar. Aunque esta sensación no se le fue del todo y hubiera continuado corrigiendo, se dio cuenta de que lo había conseguido. Allí estaba el libro de libros: el Libro.

El éxito tras su publicación fue inmediato. Era un libro que llegaba a gente culta y menos culta, estaba escrito para todos porque cada uno conectaba al menos con una parte del Libro.

Sin embargo, ocurrió un hecho curioso. El nombre de Anónimo no era común en aquella época, y considerándolo un nombre extraño e inexistente se consideró que no tenía autor. Desde ese momento se comenzó a llamar anónimos a todos los libros y obras de arte en general cuyo autor se desconocía.

Para el señor Anónimo fue un duro golpe. ¡Que no se le reconociera el fruto de sus esfuerzos, que le había robado la salud y al que había dedicado lo mejor de su vida…! Se quejó:

-Yo soy Anónimo, yo soy.

Pero nadie le creyó. Al principio se burlaron de él, y al insistir le empezaron a tomar por loco. Aquello era una situación insostenible. Ni sus amigos pensaban que el señor Anónimo fuera capaz de hacer algo tan grande como el Libro.

El señor Anónimo sentía mucho dolor por semejante injusticia. Poco a poco, sin apenas ser consciente, fue cayendo en la cuenta de que él no recordaba el nombre de los autores de aquellas obras que más le habían gustado. Tomó conciencia de que el artista era importante, pero lo era aún más su obra de arte. Era ella la que inspiraría a otros artistas y no el pobre señor Anónimo. Por eso, llegó a sentirse orgulloso de ser el autor anónimo del Libro.

Ideas sueltas...

Tener el alma en estado convulsivo. La cabeza llena de ideas que hay que desarrollar, y se mezclan unas con otras. Quiero hacer muchas cosas ya. QUIERO CAMBIAR EL MUNDO. Y quiero cambiarlo desde la ciencia, la educación, el arte, la comunicación, la verdad,...

Quiero saber, entender, contemplar, sorprenderme, alegrarme, compartir.

Siento unas ganas muy fuertes de saber: de aprender lo más posible, de sintetizarlo todo para formar mis criterios y plasmarlo en algo racional, aunque no tenga por qué ser una exposición ordenada y científica. Vale también un poema, un cuento, una novela o una conversación normal.

Mi espíritu me pide más material: leer, captar, comprender, demostrar, sintetizar, armonizar,... Se me dispara el alma en todas las direcciones: arte, literatura, teoría del caos, los quarks, Einstein y la teoría de la relatividad, enología, medio ambiente, filosofía, Dios,... Todo me empuja a seguir.

Ununcuadio (mi perfil)



Es el elemento 114 de la tabla periódica, un metal sintético radiactivo. Su nombre es provisional y viene del latín: Un (uno) un (uno) quadium (cuatro)→114.
                Se descubrió en el Instituto Joint de Investigación Nuclear en Dubnia, Rusia (casualidades, jeje), en 1998, al bombardear átomos de plutonio con iones calcio (ya hablaremos de la radiactividad más adelante...).
                En realidad, es un elemento muy inestable, tiene una vida media de 21 segundos, tras la cual se descompone en Ununbio y emite partículas alfa. Dada su corta vida, no se conocen sus efectos sobre la salud humana o el medioambiente, y sus usos se limitan al terreno de la investigación.

miércoles, 26 de octubre de 2011

VOCES DE INSOMNIO

Por robarte un beso
manché mis manos
al rojo de sangre
teñidas para siempre.

Por cruzar con ímpetu
tu fortaleza
gané la marca indeleble
de los infames.

¿Y qué si, por quererte,
arruiné mi vida
y la arrojé al abismo?
No te ocurrirá lo mismo.

Cuando despiertes
estaré lejos,
volaré con el viento a otro lugar.
A tu lado quedará un susurro,
un murmullo, una inquietud.

¿Verdad que no sé ser
solo un recuerdo?
Me agito sin fin
entre las tintas de tu memoria.

UNA TARDE CON EL ABUELO


Sole se despertó de la siesta. Miraba las paredes del cuarto sorprendida, ¡si ella había dicho que no iba a dormir nada! Como mamá no hacía caso de sus pataleos y de sus quejas, le prometió que no cerraría los ojos en ningún momento. ¿Cómo se había dormido? Quizá fue un hada bromista que le echó polvos del sueño cuando estaba distraída. Sí, tenía que ser eso, porque ella siempre cumplía sus promesas.
            Se incorporó en la cama, y tomó carrerilla para lanzarse al pasillo y aterrizó en la cocina.
            -¡Vaya!, ya te has despertado. Pensaba que ibas a dormir durante toda la tarde.
            Sole sonrió. No podía enfadarse con su abuelo, porque era el mejor abuelo del mundo. Ella sabía que sus amigas le tenían envidia por su abuelo. Y es que ninguna tenía un abuelo tan joven con todo el pelo blanco como la nieve, ¡si casi parecía Papá Noel!
            -¿No hay nadie más en casa, abuelito?
            -Estamos tú y yo.
            -¡Qué divertido!
            El abuelo sonreía mientras volvía a coger el destornillador. Estaba arreglando la puerta de un armario que se había desencajado. Sole se acercó dando saltitos y se quedó mirando su pelo blanco. Le daban muchas ganas de acariciarlo pero tenía miedo de que al hacerlo se rompiera algún hechizo mágico... Se quedó quieta un par de minutos calibrando las horribles consecuencias de tocar el pelo de su abuelo. Suspiró.
            -Abuelito, quiero tener el pelo como tú.
            -¿Sí?- contestó distraído.
            -¡Sí! ¡Y lo quiero ahora!
            Sole se puso a pensar. Se sentó en el suelo entre los tornillos, agarrándose las rodillas para que no se le subiese el vestido. El abuelo la miraba de reojo, observando las arrugas del entrecejo de Sole, que se esforzaba por hallar respuesta a su dilema.
            -¡Ya lo tengo!
            Sole se levantó de un brinco y salió como un rayo de la cocina. Volvió con un lápiz blanco de sus pinturas nuevas.
            -¡Mira, abuelito!- daba grititos al pasarse el lápiz una y otra vez por sus cabellos castaños.
            El abuelo paró de trabajar para contemplar a su nieta cariñosamente.
            -¡Ya está! ¿Cómo ha quedado?
            -Hum...
            -¡Voy a mirarme al espejo del baño!- Sole volvió a salir corriendo. El abuelo iba a seguirla pero sonó el timbre y tuvo que ir a abrir.
            -Hola, papá. Gracias por quedarte con Sole este rato, me la llevo al parque para que corra y juegue...
            Mientras, en el baño Sole se miraba decepcionada porque su pelo seguía igual que siempre. En un gesto de ira tiró el lápiz contra el suelo, ¡ya no le gustaban sus pinturas!
            -¡Sole, vamos al parque!
            -Voy, mamá- dijo con el ceño todavía fruncido. Se acercó a la entrada y su madre le dio el abrigo. Sole le susurró al abuelo: -Esta vez no lo he conseguido, pero lo volveré a intentar.
            El abuelo le guiñó un ojo y le acarició el pelo.

martes, 25 de octubre de 2011

Curioso nombre del blog

Quienes se dedican  a la ciencia están acostumbrados a utilizar un material de laboratorio que no son frascos ni botes ni cacharros. Es cierto que tenemos vasos de precipitados y tubos de ensayo. Pero la mayoría de instrumentos tienen su propio nombre y su propio uso. Se trabaja con matraces, que pueden o no ser aforados, se toman los volúmenes con pipetas (también las hay aforadas, y existen las micropipetas para volúmenes muy, muy pequeños), se utilizan las buretas y probetas. Y además tenemos el erlenmeyer.

            El erlenmeyer es un matraz de forma cónica con una abertura en forma de cuello cilíndrico, y se emplea para muchas cosas: llevar a cabo reacciones, valoraciones, calentar,…
                
Bureta
Tubos de ensayo
Matraz aforado



Pipetas (la de la derecha es aforada)
Micropipeta
Vaso de precipitados
Probeta


¿¿¿¿Cómo es el erlenmeyer????

¿Qué es la Química?

Según la RAE: Química es la ciencia que estudia la estructura, propiedades y transformaciones de la materia a partir de su composición atómica. (Sin embargo, ¿qué es la materia?, los químicos no podemos responder químicamente a esta pregunta… Toda ciencia tiene sus límites)



            Se podría considerar que la química comienza a partir del dominio del hombre del fuego, para cocinar, alfarería, fabricación de objetos,…

            La precursora de la actual ciencia química es la alquimia, que pretendía lograr la transmutación de los metales, es decir, transformar los metales en oro: la famosa piedra filosofal…

            El padre de la llamada Química Moderna es Lavoisier, que fue ejecutado en la Revolución Francesa. Entre otras cosas, descubrió el oxígeno (junto con Scheele) y enuncia la ley de conservación de la masa: la masa no se destruye sino que se transforma.

            Aunque nos pueda parecer que la Química en sí tiene poca variedad, si nos fijamos en su definición podemos darnos cuenta de lo equivocados que estamos… La ciencia que estudia la materia tiene que abarcar un campo muy amplio, en el que se distinguen varias disciplinas:

  • Química Inorgánica: : Síntesis y estudio de las propiedades eléctricas, magnéticas y ópticas de los compuestos formados por átomos que no contienen carbono en sus moléculas.
  • Química Orgánica: Síntesis y estudio de los compuestos que contienen carbono. Se llama orgánica, porque en sus comienzos se pensaba que era propia de la materia viva. Después, lograron sintetizarse en el laboratorio biomoléculas, y estructuras orgánicas no presentes en la naturaleza.
  • Bioquímica: Estudia las reacciones químicas en los seres vivos.
  •  Química Física: Estudia los fundamentos y bases físicas de los sistemas y procesos químicos.
  • Química Industrial: Estudia los métodos de producción en cantidades elevadas, con el máximo rendimiento económico.
  • Química Analítica: Estudia los métodos de detección (identificación→ Cualitativa) y cuantificación (determinación→ Cuantitativa) de una sustancia en una muestra.

Otras disciplinas menores son: Química Organometálica, Petroquímica, Fotoquímica, Geoquímica, Química Cuántica, Química macromolecular, Química Medioambiental, Magnetoquímica, Química Teórica, Química supramolecular, Química Computacional, Nanoquímica, Electroquímica, Astroquímica, Química Nuclear,…

(Información obtenida en su mayor parte de las diapositivas Año Internacional de la Química 2011, Universidad de Navarra)

Así que un químico puede desarrollar nuevos fármacos, nuevos materiales, fertilizantes, cosmética, aditivos alimentarios, trabajar en control de calidad de empresas de cualquier tipo (alimentarias, de costrucción, textiles,…), realizar análisis clínicos, dedicarse a temas medioambientales de contaminación o energías renovables,… Y podría seguir. TODO LO QUE MATERIALMENTE SE TE OCURRA.

2011 Año Internacional de la Química


La Asamblea General de la ONU ha proclamado 2011 como el Año Internacional de la Química para concienciar a la sociedad sobre las contribuciones de esta ciencia al bienestar de la humanidad.

2011 coincide con el centenario del Premio Nobel otorgado a Marie Curie y de la fundación de la Asociación Internacional de Sociedades Químicas.

El Premio Nobel de Química en 1911 se concedió a Marie Curie “en reconocimiento de sus servicios al avance de la química por el descubrimiento de los elementos radio y polonio, mediante el aislamiento del radio y el estudio de la naturaleza y componentes de este elemento”.

Además, sus investigaciones tienen mucho mérito ya que se llevaron a cabo bajo condiciones difíciles y con aparatos de laboratorio muy pobres por la escasez de dinero. Ella y su marido, Pierre Curie, daban clases para sostenerse económicamente. El descubrimiento de la radioactividad inspiró sus estudios y análisis en los que consiguieron aislar el polonio (llamado así porque Marie Curie era de origen polaco) y el radio. Madame Curie desarrolló métodos para la separación del radio de sus residuos y obtenerlo en cantidades suficientes permitiendo su caracterización y el estudio de sus propiedades, especialmente las terapéuticas.


La Asociación Internacional de Sociedades Químicas, precursora de la actual IUPAC, tuvo su primer encuentro formal en París en 1911, donde los delegados nombrados por las Sociedades Químicas francesa, alemana e inglesa aprobaron sus estatutos. En reuniones posteriores se añadieron las Sociedades italiana, rusa, americana, suiza, holandesa, danesa, austríaca, noruega,…


El Año Internacional de la Química pretende subrayar la contribución de la química como ciencia creativa necesaria para mejorar la sostenibilidad de losmodos de vida actuales, así como para resolver problemas globales de la humanidad desde la alimentación, el agua, la salud, la energía o el transporte.

Con el lema “Chemistry: our life, our future” (“Química: nuestra vida, nuestro futuro”), los objetivos son: aumentar el conocimiento y la apreciación pública de la Química y generar entusiasmo por el futuro creativo de la química.

lunes, 24 de octubre de 2011

Declaración de guerra

Ante cielos cerrados
y horizontes vacíos,
yo capitán desdichado
de un navío perdido,
me mantengo en pie
sobre la madera podrida,
y clamo al mar y sus olas.

Le declaro la guerra
al miedo y a la desesperación
que paralizan mente y cuerpo
en la lucha por la vida,
robando aliento y espíritu
a nobles sueños e ideales.

Hoy día de brumas y conspiraciones ocultas,
joven aún, sin luenga barba,
contemplo las estrellas
y les grito sin voz.

Le declaro la guerra al pesimismo y desánimo
que enturbian los ojos claros
del que se enfrenta a su futuro.

He recorrido en viajes largos
países ardientes en nieblas cálidas,
lugares fríos de vientos huracanados
a través de océanos sin fin,
y mantengo firme mi propósito.

Le declaro la guerra
a la mediocridad y la pereza
que renuncian a la existencia
por un vivir sin vivir.

Mi juventud no se impresiona
con maremotos y truenos
ni con nubes espesas
que presagian tormenta.
Desafío con mi puño
y mi timón a todo obstáculo.


Le declaro la guerra
a la violencia y la mentira,
degradaciones de nuestra estirpe.

Le declaro la guerra
a la envidia e hipocresía
que retrasan el progreso por asuntos banales.

Bien arrecie la lluvia tropical,
bien luzca el sol brillante,
no se tambalea mi ánimo
asido al más fuerte mástil,
y sonrío con ironía.


Porque declaro la guerra
a la facilidad, a la utopía
y las quejas.

Firmo hoy con tinta imborrable
este manifiesto de inconformidad,
concentrando mis fuerzas en cumplirlo.

sábado, 22 de octubre de 2011

Hola

¿Qué frikada de blog es éste?
No lo sé. En este blog quiero que estén todas las cosas que me apasionan: literatura, química, enología, medio ambiente, poesía, filosofía,...
Objetivo: CAMBIAR EL MUNDO. Porque pienso que el mundo puede ser mejor, y que cada uno podemos aportar nuestro granito de arena. Por eso, me he decidido a empezar hoy este blog, ¡y a ver qué sale!