miércoles, 30 de noviembre de 2011

Técnicas biológicas


Este verano estuve en el CIMA en un laboratorio de genética molecular. Para mí fue un gran descubrimiento porque durante la carrera me he acostumbrado a trabajar con materiales inertes, y de repente manejar material vivo me parecía alucinante. Quizá porque empleábamos técnicas muy parecidas en ambos casos, y sin embargo, en el segundo, las células seguían estando vivas...

            Voy a contar mi experiencia con un par de técnicas. Lo que quiero transmitir es mi pasmo por la ingeniosidad que está detrás de ellas, y no tanto la técnica en sí misma.

            Por ejemplo, alguna vez me tocó extraer RNA. El ARN nos puede sonar más o menos... (es la expresión del ADN para que a partir de él se puedan sintetizar proteínas necesarias para la vida). Para poder extraer el RNA necesitamos romper la célula, y se utilizaba una solución que llamaban TriReagent, después se congelaba la muestra a -80ºC, o bien, se comienza directamente la extracción añadiendo cloroformo. Se le deja actuar durante 15 minutos, y luego se centrifuga (es como una lavadora, para los no entendidos). Entonces obtenemos en el eppendorf (un tubo de plástico) tres fases o capas: abajo quedan las proteínas por ser más pesadas, la capa intermedia o interfase contiene el ADN, y la capa acuosa superior el RNA. Extraemos la fase acuosa a otro eppendorf y añadimos isopropanol para que precipite el RNA. Una vez más, dejamos que actúe, centrifugamos y esta vez nos quedamos con el mini precipitado de color blanquecino: ya tenemos el RNA. Ahora se procede a lavarlo con etanol, y luego lo preparamos para obtener a partir de él ADN, que permitirá estudiar las características genéticas de la célula. ¿No es una pasada?

            Había un investigador que preparaba su proyecto de fin de máster y estudiaba una proteína indicadora, si estaba activada, de reacción inmunológica comienzo de la enfermedad estudiada. La forma activa de la proteína (y la que realmente interesaba) estaba fosforilada. Por tanto, lo que se hacía era un Western Blot de la proteína total y de la proteína fosforilada para conocer la cantidad de proteína activa.

            Un Western Blot es una electroforesis en gel de agarosa: se aplica corriente al gel, y las proteínas se cargan en función de su tamaño. El gel de agarosa es como una red muy entrecruzada, de manera que según la carga o tamaño de las proteínas estas se desplazarán más o menos en el gel. Luego, mediante una fuerte corriente eléctrica se transfieren las proteínas a una membrana especial. Es especial porque se ha incubado con un anticuerpo de la proteína (para que solo ella esté presente) y con leche (tiene muchas proteínas que bloquean los otros sitios activos del anticuerpo, y así nos aseguramos de tener únicamente la proteína que queremos). El anticuerpo está marcado con peroxidasa, para que podamos revelar y observando las bandas cuantificar la proteína.

            Ya he dicho que las enfermedades que estudiaban suelen estar relacionadas con el sistema inmune, por eso, estudiaban los linfocitos del bazo del ratón. Los marcaban con un fluorocromo que es una molécula que cuando se une al linfocito emite fluorescencia pero cuando está suelta no. Se medía el pH de los linfocitos por medio de esta molécula y de otra: un ionóforo: rompe la membrana de la célula de manera que el pH exterior es igual al pH interior, permitiendo hacer una recta de calibrado. Era interesante medir el pH porque si era superior a 7,6 indicaba que los linfocitos estaban activados, y si era inferior a 6,9 indicaba apoptosis (muerte celular).

            Me gustó mi estancia en el CIMA, pero no me gustaría dedicarme a la investigación biomédica y dedicarme a sacar sangre o extraer bazo...

Lo más pequeño del universo


Cuando los presocráticos andaban ya buscando el principio o arjé del universo, Demócrito propuso los átomos, que como su nombre indica son indivisibles. Posteriormente, Dalton recuperaría los átomos para su teoría atómica: la materia estaba compuesta por átomos, que era lo más pequeño y simple. Los átomos formaban moléculas, y las moléculas la materia.

Pero resultó que el átomo, a pesar de conservar su nombre, sí era indivisible: se encontró que estaba formado por un núcleo positivo de masa rodeado de la corteza electrónica. Empezaron los modelos atómicos para explicar la estructura del átomo: Thomson imaginó una esfera compacta de carga positiva en la que estaban incrustados los electrones. Rutherford, más sofisticado, propuso que el núcleo estaba formado por protones y neutrones, mientras que los electrones giraban alrededor en órbitas a la manera de un sistema solar diminuto.
Modelo atómico de Thomson
Modelo atómico de Rutherford

La irrupción de la cuántica desbarató el asunto: la dualidad onda-corpúsculo que convertía al electrón en materia y onda a la vez y el principio de incertidumbre que hablaba de probabilidad de encontrar un electrón en un espacio y tiempo determinados, algo imposible según el principio de indeterminación: si se mide con precisión el espacio aparece un error en la medida del tiempo, y viceversa. Estos errores son minúsculos a escala macromolecular, pero si descendemos al mundo atómico ¡eran mayores que el tamaño del átomo!

Aquí tenemos la famosa ecuación de Schrödinger. También las teorías de la hibridación, de los orbitales moleculares, etc. Todo un jaleo para descubrir lo más pequeño.

Porque ya sabréis que los protones, neutrones y electrones son divisibles en partículas más pequeñas, ¿no?

Según el modelo estándar las partículas elementales, que no indivisibles..., se agrupan en dos familias:
  1. Los quarks, que son partículas elementales cuyas combinaciones forman familias de partículas. No se encuentran en forma libre, sino asociados. Por ejemplo:
  • 3 quarks forman bariones (como el protón)
  • 1 quark y 1 anti-quark forman mesones.
  1. Los leptones, que son partículas muy ligeras que siempre interactúan mediante la fuerza nuclear débil y si tienen carga también mediante la interacción electromagnética, pero nunca sienten la interacción nuclear fuerte. Algunos ejemplos: electrón, muón, tau y neutrino.

¿Anti-quark? Sí. Existe la anti-materia: partículas elementales a sus correspondientes partículas excepto por la carga eléctrica y propiedades magnéticas opuestas. Al colisionar una partícula con su anti-partícula se aniquilan y su masa se transforma en un fotón de energía. Así, si un electrón colisiona con un positrón se genera un fotón de energía.

martes, 29 de noviembre de 2011

Houston, tenemos un problema. Un problema serio.


¿Tu verdad? No, la Verdad,
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guardátela.

 GALERÍAS LXXXV, Antonio Machado

            Está de moda, cuando se mantiene una conversación con gente normal en la calle, que al llegar a un punto donde los que participan no están de acuerdo, den el tema por zanjado con una frase del estilo: Esa es tu opinión, la mía es otra. Y se quedan tranquilos y cambian de tema.

            Hay veces que al explicar mi forma de vivir o mi forma de entender el mundo, me han contestado: Si eso es lo que te hace feliz... Y ante esa respuesta, me siento incomprendida, y más que rabia me entra perplejidad porque pienso: ¿Acaso todos no buscamos la felicidad? ¿La felicidad es algo relativo únicamente a cada persona?

            Sin embargo, hay cosas en las que todos estamos de acuerdo. Todos estamos contra la violencia de género, contra el asesinato, contra la violación de los derechos de la persona,... O sea que hay algo por encima de mi opinión y de tu opinión, algo que universalmente, por encima de cualquier cultura, es bueno o malo para todos sin excepción.

            Pero si yo digo esto en una conversación me llamarán radical, poco tolerante con las personas que piensan lo contrario... ¡Pero vamos a ver! Si lo que digo es verdad, es verdad para todos; y si lo que digo es mentira será mentira para todos... ¿O no?

            Se me dice que qué me importa el matrimonio gay, que les deje ser felices a su manera, pero si la verdad del matrimonio es la unión de un hombre y de una mujer, ¿por qué he de callarme si al hablar de matrimonio gay se dice una mentira? Se me dice que nunca he estado en la situación de una mujer embarazada por violación, que soy muy dura por no entender su deseo de abortar..., pero si la verdad es que todo ser humano tiene derecho a la vida, ¿por qué me voy a callar ante la muerte de un inocente? Se me dice que no entiendo la píldora del día después porque nunca me he encontrado en la situación de usarla, pero si yo sé que esa píldora puede ser abortiva, ¿por qué no voy a defender una vida humana?
            Que nadie me diga que esta es mi opinión, y que respete al resto que no opina como yo. Contestaré con Machado:     
                            ¿Tu verdad? No, la Verdad,
                                 y ven conmigo a buscarla.
                                       La tuya, guardátela.
                                              
            Soy científica y me gusta la investigación, con la que quiero encontrar la verdad del mundo en el que vivo. Que no me digan que mis experimentos son fruto de mi opinión, que otros tendrán otra. O no existe la verdad para nada , y entonces ¿por qué está mal la violencia de género, si es tan solo un modo de actuar? O existe la verdad para todo, y hay modos de vivir que son buenos para todos, y otros que son malos para todos.

            Es verdad que es complicado, porque los científicos explicamos la realidad a base de modelos, que varían con el tiempo, según se van conociendo más datos. Pero aunque nuestro conocimiento sea imperfecto, y no podamos conocer la realidad científicamente tal cual es, necesitamos partir de la premisa de que la realidad existe, y de que nuestros datos son ciertos. Si no, ¿quién se molestaría en hacer ciencia? Si solo podemos fiarnos de nuestra opinión y de nada más, ¿para qué la investigación en nuevos fármacos, en nuevos materiales, en contaminar menos nuestro planeta?

            ¡Cuidado cuando te hablen de opiniones! ¡Cuidado con decir si eres feliz así...! El obispo de Pamplona cuenta que una vez le preguntó a Juan Pablo II que cuál era el mayor peligro de nuestra sociedad, y le contestó: el relativismo.

            Creo que todos estamos de acuerdo en que hay cosas malas para cualquiera y cosas buenas para cualquiera: “En lo más profundo de su conciencia el hombre descubre una ley que él no se da a sí mismo, sino a la que debe obedecer y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, llamándole siempre a amar y a hacer el bien y a evitar el mal... (...)” GS (Gaudium et spes, 661) 16

            ¿Por qué en el día a día es más difícil descubrir esa Verdad de la que habla Machado, por encima de mi opinión y de tu opinión? Quizá porque “Es preciso que cada uno preste mucha atención a sí mismo para oír y seguir la voz de su conciencia. Esta exigencia de interioridad es tanto más necesaria cuanto que la vida nos impulsa con frecuencia a prescindir de toda reflexión, examen o interiorización” (Catecismo)

            Hemos perdido la costumbre de pensar, de reflexionar. Nos puede ayudar dedicar cada día un rato a pensar en lo que pienso y por qué pienso eso y no lo contrario. Quizá así reconoceré los límites de mi pensamiento, rectificaré lo que se pueda rectificar, tendré mi propio criterio frente a las opiniones,... Que nuestra generación no pase como una generación “sin más” que solo vivió su opinión. Que seamos una generación reflexiva, amante de la verdad y protectora de los derechos de la persona. Como dice Machado:         “(...) La verdad es lo que es,
          y sigue siendo verdad
       aunque se piense al revés
PROVERBIOS Y CANTARES XXX, Antonio Machado

Laboratorios


El laboratorio es el lugar donde el científico hace su “magia”. Según la RAE es el lugar dotado de los medios necesarios para realizar investigaciones, experimentos y trabajos de carácter científico o técnico.

            Están las mesas de trabajo, las poyatas con los reactivos, los aparatos de medida,... Para el profano: un conjunto de cacharros escurriéndose en la fregadera, pero ya hemos aprendido que no son cacharros sino pipetas, buretas, matraces, vasos de precipitados,...

            Un laboratorio está hecho según lo que se investiga en él: debe contar con todo lo necesario para investigar, y estar hecho de manera que facilite el trabajo y garantice la seguridad del usuario.

            Este verano estuve por primera vez en un laboratorio de cultivos, en el CIMA. Trabajar con material biológico requiere tomar unas medidas para evitar la contaminación de la muestra. Por eso, es muy importante la limpieza del lugar de trabajo así como del investigador.

            En donde estuve, trabajaban con cultivos celulares de colangiocitos, que son unas células epiteliales del hígado. Era un laboratorio de genética molecular que estudiaba enfermedades hepáticas como la fibrosis primaria o el hígado poliquístico. Para ello, utilizaban colangiocitos de rata o de ratón.

            Para mantener el fenotipo de los colangiocitos (es decir, su forma) se cultivaban en frascos de colágeno grueso, que se extrae de las colas de las ratas. Cada dosdías hay que cambiar el medio de cultivo. Allí lo llaman FLASK, y la técnico de laboratorio me dijo que si me quedaba encerrada un fin de semana podría sustituir con eso porque tiene de todo... Cuando las células han crecido lo suficiente, se prepara una disolución que rompe el colágeno (la colagenasa es una enzima que se come el colágeno) y las células se pueden volver a cultivar o congelar para usos posteriores.

            Más adelante hablaré de otras técnicas que aprendí este verano. Me gusta contarlo en el blog, porque yo no soy ninguna entendida en la materia, y tuve que aprenderlo todo antes de ponerme a trabajar.

Hoy


Sobresaltos de día nuevo
he encontrado en las sábanas usadas:
tú ya no estás...
Te lanzaste al nuevo día
como depredador que hace presa,
y ni aún así te reveló su secreto.

Hace frío, el invierno retrasado
mira su reloj y aúlla airado.
Mas nada detiene los ideales
cuando son soñados,
y por ahí avanza,
pequeña figurilla,
a enfrentarse de nuevo
al nuevo día.

Melancolía que hieres
dulcemente al alma,
soñando soñares viejos,
recordando futuros sueños.
Te aposentas sin tocar la puerta,
no se te siente apenas
al avanzar el día.

Y ya la duda inquietante
se alza sobre la dicha,
¿quién la resolverá?
El tiempo se paraliza
hasta despertar en un sueño,
un sueño que es realidad.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Química en España en los años 30-40


1927: Hacia la Licenciatura en Químicas

“(…) Guadalupe inicia la licenciatura en Ciencias Químicas en octubre de 1933. Si pocas eran las mujeres que hacían entonces el bachillerato completo, menos eran las que optaban por realizar una carrera universitaria. Además, las pocas alumnas que tenía la universidad estaban concentradas en las facultades de Filosofía y Letras o de Farmacia. Guadalupe encontró que, entre los sesenta alumnos del primer curso de Químicas, solo había cinco chicas.

El viejo edificio de San Bernardo albergaba las distintas facultades de la Universidad Central, aunque sería por pocos años, porque acababa de comenzar la construcción de la Ciudad Universitaria.

La Sección de Químicas compensaba la falta de espacio para las aulas y, sobre todo, para los laboratorios, con un buen claustro de catedráticos. Todas las cátedras estaban cubiertas por profesores que estaban en la plenitud entonces de su ejercicio profesional.

(…) Le entusiasma su carrera y, obviamente, le gusta la investigación. Tiene, además, puesta su ilusión en dedicarse a la docencia universitaria.”

Guadalupe Ortiz de Landázuri, Mercedes Eguíbar Galarza, testimonios mc 2ª Edición

En la Facultad de Químicas

“Y sobre todo, años de hambre. De hambre y estudio intenso, porque en octubre de 1944, tras aprobar el terrorífico Examen de Estado en el Caserón de San Bernardo, me matriculé en la Facultad de Ciencias. Elegí, naturalmente, la sección de Químicas, que tenía su sede en un amplio edificio de ladrillos rojizos con forma de U, con dos alas paralelas y ventanas en banda, que compartíamos con matemáticos y físicos.

En los laboratorios de aquella Facultad pasé muchas horas de mi juventud. Cierro los ojos y puedo percibir todavía aquel olor: un olor ácido, penetrante, a nitrato, a sulfuro, a disolventes de bajo punto de ebullición. Podría andar a ciegas por aquellos laboratorios, entre balanzas, retortas, probetas, infiernillos y alambiques, y aún me asombro de que no voláramos por los aires con algunos experimentos...

El nivel académico era alto: comenzamos muchos y terminamos pocos. (…)

Tuve profesores magníficos: Emilio Jimeno Gil, tan expresivo siempre, nos explicaba Química Inorgánica; Antonio Rius Miró, Química Técnica; Manuel Lora Tamayo- que luego fue ministro-, Química Orgánica; Fernando Burriel, Química Analítica; Antonio Ipiens La casa, con su sempiterna pipa entre los labios, Experimental... Octavio Foz Gazulla, un fisicoquímico de Teruel, bastante joven- que había sacado la cátedra en 1941, a los 33 años-, acabó dirigiéndome la tesis.”

Un mar sin orillas, Antonio Rodríguez Pedrazuela, RIALP


Hoy como entonces hay cosas que se repiten... Hemos tenido muy buenos profesores, otros no tanto. Empezamos muchos y terminamos pocos, aunque hay algunos que terminarán y eso no es menos valioso.

Las clases en su mayoría las hemos tenido en el edificio de Biblioteca de Ciencias, la mayoría en un aula pequeña, que bautizamos como “el zulo”. El primer año nos marcaron como la “peor generación de químicos que había pasado por la Universidad”, y con ese estigma pasamos curso tras curso, demostrando que no éramos tan malos y que con nosotros uno se puede echar unas risas siempre (y un par de fotos también...). Quizá el ser pocos fue algo que nos apiñó. Bajo el respeto a nuestras distintas formas de pensar y de actuar fuimos formando una masa compacta: la generación π-bond.

La verdad, es que en mi caso, la carrera fue un despropósito continuo. Primero no me gustó casi nada, y solo me quedé porque aprobé todas las asignaturas. En segundo proyectaba hacer la doble con Bioquímica o bien cambiarme; pero descubrí que no me gustaba la bioquímica y la química me apasionaba. Eso no me ahorró sufrir en tercero la Química Física y la Química Inorgánica Avanzadas. En cuarto tenía puesta la vista más en acabar y en investigar que en las asignaturas... Pero superé la temible Orgánica Avanzada y terminé con los 310 créditos.

Un hombre de ciencia (José María Albareda)



Investigador español aragonés (15 de abril de 1902 en Caspe- 1966 en Madrid). Estudió Farmacia en la Universidad de Madrid, y Ciencias Químicas en la de Zaragoza, donde se inició en la investigación científica con los profesores Rocasolano, en el Instituto de Bioquímica, y Ríus Miró en el laboratorio de Electroquímica. Obtuvo los correspondientes doctorados de Farmacia y Ciencias en  1927 y 1931.

            Fue Catedrático de Agricultura del Instituto de Enseñanza Media de Huesca, donde inicia su carrera docente; y siete años más tarde se trasladó al Instituto Velázquez de Madrid. Se especializó en Ciencia del Suelo, en sus aspectos naturalista y agrícola, en Bonn, Zurich y Konisberg, con pensión (beca) concedida por la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones científicas.

            Participó en la creación, organización e impulso del Consejo Superior de las Investigaciones Científicas (CSIC). En varias ocasiones había compartido con su amigo Ibáñez Martín ideas para mejorar la ciencia española. Cuando Ibáñez Martín fue nombrado ministro de Educación, pidió a Albareda que pusiera por escrito sus proyectos. En 1939 fue nombrado secretario general del CSIC .  José María Albareda se había acreditado ante los especialistas europeos y los químicos españoles como experto en Edafología o  ciencia del suelo, y al terminar la guerra civil reanudó sus investigaciones, formó a muchos jóvenes investigadores y promovió institutos y cátedras universitarias poniendo a España en la vanguardia de la ciencia edafológica.

            El CSIC pretendía reconstruir y elevar científicamente a España después de la guerra civil. Aparecen, bajo la iniciativa de Albareda, los Centros del Consejo en todas las universidades españolas y en otros lugares o instituciones, respetando la personalidad de cada institución existente y creándola donde había condiciones favorables. Procuró, con amplitud de miras, le recuperación de algunos científicos políticamente marginados o exiliados. Logró que la carrera de investigador se considerara como tal, y que muchos jóvenes pudieran formarse en el extranjero. Otro objetivo eran las aplicaciones técnicas de las investigaciones a través de Institutos de Orientación y Asistencia Técnica que promovió Albareda.

            El instituto de Edafología, que fundó José María Albareda, contribuyó a formar investigadores y profesores universitarios en varias disciplinas científicas, ya que esta especialidad era confluyente para distintas ciencias: desde la Geología sedimentaria a la Biología vegetal, y todo animado por la amplitud de miras que Albareda otorgaba a la investigación.

            A finales de 1959 fue nombrado rector de la Universidad de Navarra y también fue ordenado sacerdote (José María Albareda era miembro del Opus Dei desde 1937). Renunció a la Secretaría del CSIC pero el ministro no se lo permitió, y hasta el final de su vida continuó en la Universidad de Navarra y en el CSIC. Su rectorado llegó apenas a seis años en los que el Estudio General pasó a ser Universidad de Navarra, empezaron dos escuelas técnicas superiores y cuatro nuevas licenciaturas.

            Don Francisco Ponz fue alumno en el instituto de Huesca y lo trató después a lo largo de su vida. Define a Albareda como un “cristiano recio, pensaba en amor, comprensión, perdón y ausencia de venganzas a pesar de que, como supe tiempo más tarde, su padre, farmacéutico, y uno de sus hermanos habían muerto en Caspe víctimas de grupos anarquistas. Le urgía la elevación del nivel científico, cultural y espiritual de España. En sus años de estudio en naciones europeas con pujante investigación científica, había sentido con agudeza el retraso español. Con fe en la capacidad de sus compatriotas para la investigación, que me ilustraba con elocuentes ejemplos, veía necesario crear en España un ambiente favorable a la investigación científica y despertar en los universitarios el entusiasmo por la ciencia. En el servicio de esos nobles afanes, vida cristiana y futuro científico español, gastó Albareda su vida.”


Curiosidades de la ciencia


En este blog ya hemos hablado en otras ocasiones de la radiactividad: a raíz del centenario del Nobel concedido a Marie Curie, para explicar en qué consiste este proceso químico, y una de sus aplicaciones: la obtención de energía nuclear.

            Es sorprendente cómo el hombre  es capaz de descubrir y conocer el mundo que le rodea desde lo más grande hasta las partículas subatómicas, y cómo desarrolla métodos para conseguir facilitar la vida.

            Ahora voy a contar una historia real: en 1972 se descubrieron en unas muestras minerales de uranio que la proporción de U-235 era ligeramente más baja de lo habitual. Estos minerales procedían de la mina de Oklo en la República de Gabón (África). La explicación tenía que ser que se había producido una reacción de fisión nuclear, en la que se había consumido U-235, ¿pero cómo? Los científicos concluyeron que el mineral de uranio estaba enriquecido con U-235 produciéndose una reacción de fisión nuclear con agua ligera, similar a la que se produce en un reactor nuclear. Analizando la cantidad de productos de fisión radiactivos que quedaban en el mineral, se dató el “reactor” de Gabón hace casi 2000 millones de años.

            En la mina de Oklo se dieron las siguientes características que convergieron para que se diera una reacción nuclear:

1. El mineral de la mina estaba enriquecido en uranio.
2. Debido a la transformación geológica, el depósito de uranio se lavaba de manera continua hacia la región de Oklo, formando depósitos concentrados.
3. El moderador, necesario para el proceso, era el agua de cristalización del sedimento.

            ¡Es una pasada! ¡Había un reactor nuclear natural funcionando cuando aparecieron las primeras formas de vida sobre la tierra!

            Me quedó con la siguiente reflexión: “Como sucede con muchos de los trabajos científicos, los humanos no son necesariamente innovadores, sino tan solo los imitadores de la naturaleza.” (Química, Chang, McGraw Hill 6ª Edición, p. 922)

sábado, 26 de noviembre de 2011

Química en la literatura (II): Frankenstein o el moderno Prometeo


      “- Me alegro- dijo M. Waldman- de haber ganado un discípulo; y si su aplicación iguala a su capacidad, no me cabe ninguna duda de que triunfará. La química es la rama de la filosofía natural en la que se han hecho y pueden hacerse los más grandes progresos; ésa es la razón por la cual la he convertido en mi especialidad; pero al mismo tiempo, no he descuidado las demás ramas de la ciencia. Sería un mal químico si me dedicara a esa parcela del saber humano. Si su deseo es llegar a ser verdaderamente un hombre de ciencia y no un mero experimentador, le aconsejo que se aplique en todas las ramas de la filosofía natural, incluidas las matemáticas.

            A continuación me llevó a su laboratorio y me explicó los usos de los diversos aparatos, aconsejándome sobre los que debía procurarme, y prometiendo que me dejaría utilizar los suyos cuando hubiese progresado lo bastante como para no estropear su funcionamiento. También me dio la lista de libros que le había pedido, y me despidió.

            Así concluyó un día para mí memorable, que decidió mi destino futuro.”

Frankenstein o el moderno Prometeo, Mary Shelley

           

  Este fragmento de Frankenstein me trae buenos recuerdos. Formó parte de un examen de Informática Aplicada en el que tenía que idear un programa capaz de contar las palabras. Fue la primera vez que logré que me funcionara un programa hecho por mí y obtuve la máxima nota.

            Quizá antes que nada, para los que no hayan leído la novela, habría que explicar que el narrador se llama Víctor Frankenstein, que es un muchacho serio y responsable que se dispone a empezar sus estudios. También hay que explicar que cuando en el texto se refiere a filosofía natural se trata de lo que hoy conocemos como física.

            Me parece interesante el consejo que le da el profesor a Frankenstein: le habla de la diferencia entre ser hombre de ciencia y mero experimentador. La sociedad actual empuja a los científicos a especializarse más y más, que es la mejor manera de obtener antes resultados aplicables. Pero, yo me planteo, ¿qué es mejor? ¿Ser un mero experimentador o un hombre de ciencia?

            Es cierto que nuestro entendimiento no puede abarcar todas las ciencias en la profundidad necesaria para lograr un avance. Pero considero que tampoco un científico se puede “estancar” en su especialidad, sino que tiene que ser un hombre de ciencia: que se plantee interrogantes fuera de su área de investigación, que esté dispuesto para el reto de intentar comprender lo que no le es tan cercano (entender ciencia vs usar ciencia),... ¿Un ideal muy alto del científico? Pues, aún propongo más.

            Creo que no le destripo a nadie la novela al decir que Frankenstein crea un monstruo: un ser humano de extremada fealdad pero capaz de sentir lo bello y lo bueno, y actuar en consecuencia. Frankenstein se arrepiente de lo que ha hecho.

            Las ciencias no han bastado para detener la catástrofe de Frankenstein. Él se deja llevar por el afán de conocimiento, por lograr lo que nadie ha logrado,... No hay ninguna ciencia que se oponga a lo que él intenta y finalmente consigue. A partir de ese momento, la vida de Frankenstein no volverá a ser lo que era, se convierte en una vida desastrosa en la que se vuelven contra él todo lo que ha amado, y que ya no se siente suficientemente puro para amar de nuevo.

            Todo lo que es posible científicamente, no es necesariamente bueno para el hombre, para la ciencia, para la humanidad. Es preciso reconocer los límites éticos y morales de la ciencia.

            Lo que yo propongo no es sólo el hombre de ciencia sino el científico humanista. El científico que no renuncia a ninguna de las disciplinas de las letras ni de las ciencias para lograr encontrar un poco de verdad, un poco de belleza en el mundo que nos rodea.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Seguridad en el laboratorio


Una asignatura del máster es Seguridad y Análisis del Riesgo Químico. La cogí un poco por descarte, pero al final ha sido una asignatura más que interesante. Porque yo siempre había llegado al laboratorio, leído la práctica, buscado el material necesario y empezado a trabajar. Si teníamos algún accidente solía ser del tipo de romperse algún vaso o matraz. Había que tener cuidado con el vidrio y poco más.

Todos hemos mirado a la famosa ducha amarilla con el deseo de ver alguna vez cómo funcionaba. Nunca fue necesario. El lavaojos sí que lo usamos: una se pasó un guante con sulfúrico por la frente y se le empezó a poner roja (no pasó nada, le salió una pequeña ampolla), y a mí me saltó un disolvente orgánico y me tuve que lavar. Pero nada más.








Claro, no se me ocurrió pensar que alguien había preparado esas prácticas: determinado qué cantidad de reactivo teníamos que usar, qué material era necesario,... Eso básicamente es hacer un análisis del riesgo químico. A mí me ha tocado hacer uno como trabajo final de la asignatura.

Quizá lo más divertido haya sido el paseo por el laboratorio viendo los distintos equipos de seguridad. No tengo la foto que me sacó el profesor con la máscara a lo Darth Vader (protección contra la contaminación de partículas y tóxicos si hay un accidente). Aprender los tipos de extintor, y los productos absorbentes por si se derrama mucha cantidad de alguna sustancia. Trabajar con nitrógeno líquido para saber las normas de seguridad al usar líquidos criogénicos. Muy chulo.


martes, 22 de noviembre de 2011

Soledad (II)


Palpita la sombra
congelando nervios,
se destila de las cosas
más pequeñas,
para caer de golpe
lacerando encuentros.

Tristeza que lates
al final de los sentimientos,
dejas regusto de dulzura
entre amargores lentos.

Recuerdos que pulsáis
botones ya oxidados,
impulsos agotados
que se frustraron ayer.

Única en su especie,
dama solitaria,
reina con su corona
en dominio de marfil.

Sin alterar su semblante
carga de cadenas
anhelos, sueños,
miedos,
sin distinguir su naturaleza.

Altiva en su trono etéreo
invade poblaciones
y también desiertos,
nadie resiste
su vuelo nocturno.

Buena o mala,
sola o compañera, amiga o enemiga,
siempre encima,
siempre alerta.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Soñando a ser poeta


Caminaba por el sendero
arrancando tréboles
de tres hojas.

Me dejaba iluminar
por la luna
en los claros
del bosque.

Olía venir la lluvia,
o es que quizá,
el viento traía olor
a lágrimas.

Iba haciendo
un ramillete de plantas
y caminaba sin prisas
entre rocas.
No me asustaba nada.

Veía con ojos distintos
lo que siempre había visto,
pero ahora todo
era diferente.

Cada rayo de sol
tenía un nombre o un sabor,
cada paso era un avance
o un retroceso en el camino,
independiente del movimiento
de mis pies.

Todo llamaba mi atención:
las historias de gente
con la que me cruzaba,
el vuelo del pájaro
o las nubes del cielo.

No podía dejar
de mirarlo todo
e intentar absorber
dentro de mí todo:
la luz, los olores,
los sabores, el dolor
y las alegrías,
hasta el punto
que me hacía daño.

Pero yo quería seguir.
Traté entonces de explicar
cómo me sentía,
qué es lo que me pasaba.
Soñaba a ser poeta,
y me desperté en la cama.

sábado, 19 de noviembre de 2011

El árbol


En mitad del pasillo
fue plantado,
y regaron con lágrimas
su semilla.

Creció fuerte y frondoso,
extendiendo sus ramas,
invadiendo las habitaciones
y ascendiendo más y
más arriba.

Su corteza rugosa
es muy áspera al tacto,
y sus raíces nudosas
hacen tropezar
para que las miradas
se alcen a su copa.

Habituado al interior,
cada vez crece más,
quiere unir tierra y cielo
en un abrazo de hojas.

Si quieres, se puede trepar
y contar tus secretos
en murmullos
a alguna rama.

Eso lo hará más hermoso,
vive de nosotros
y de él mismo,
no nos necesita.
Necesita nuestros pensamientos

Olvidado de todos,
descubierto por unos pocos,
continúa su escalada,
sin vértigo,
y cada vez crece más.
¿Lo has visto?

viernes, 18 de noviembre de 2011

Edafo¿qué?


Finales de 2º de carrera. Los profesores de las optativas de 3º y 4º vienen a presentarnos sus asignaturas de cara a que escojamos cuando hagamos la matrícula. Se trata un poco de “vender la asignatura de biología” a los pocos químicos que quedamos.

Se sube el profesor de Edafología a la tarima, y empieza a contarnos con guasa, que en una salida de campo cuando él estudiaba su carrera, les paró la policía para preguntarles que qué estaban haciendo... Le respondieron que eran estudiantes de Edafología, y el poli preguntó: Edafo¿qué?

En aquel momento yo me estaba preguntando por qué nunca se me ocurrió considerar el suelo como objeto de estudio. Algo así como lo que me ha pasado este curso con la enología...

Según la RAE la edafología es la ciencia que trata de la naturaleza y condiciones del suelo, en su relación con las plantas. Me pareció interesante y ese curso no sólo me matriculé en Edafología, sino también en Génesis y tipología de suelos y en Química del suelo. Ninguno de mi clase comparte mi afición, pero yo disfruté muchísimo en esas asignaturas.

Me encantó aprender que suelos provenientes de un mismo material edáfico pueden ser distintos según el ambiente donde estén, y viceversa: que hay distintos tipos de suelos en un mismo clima por la diferencia del material del que provienen o por otras variables. Aprendí que los suelos se estructuran en horizontes y no en capas.

La salida a Urbasa fue espectacular. Me gustaría recordar todo lo que dijo el profesor sobre el proceso de formación de la sierra que luego se traducía en distintos tipos de suelo, uno de ellos ¡de arena de la playa!


Se pueden ver los distintos horizontes del suelo


En el laboratorio sentía que había vuelto a Primaria cuando me pasaba los recreos echando agua sobre la tierra para hacer “panes”. El primer día, amasamos el horizonte de suelo que nos había tocado, hicimos la granulometría con los tamices de distinto tamaño, y el ensayo de la probeta, medimos el pH y la conductividad,... Todo para llegar a definir qué tipo de suelo habíamos muestreado en nuestra salida de campo.

Como en todo, a mí siempre me gusta encontrar las aplicaciones prácticas. Química del suelo se podría traducir también como Química Agrícola. De un modo vulgar, podría decirse fabricar fertilizantes. Para mí es mejor: estudio de la nutrición de las plantas, y cómo hacer que esa nutrición sea más rentable. Al fin y al cabo, los nutrientes principales de la planta son el nitrógeno, el fósforo y el potasio (todo elementos químicos) y hay que conocer sus reacciones en el suelo para aportar la cantidad debida y en la forma debida a la planta.

Me encantó hacer prácticas en TimacAgro, en el laboratorio de Química del suelo. Estaban haciendo un estudio sobre la retrogradación del fósforo. El fósforo es un elemento muy reactivo en suelos, que se transforma en cosas que la planta no puede captar. La solución tradicional era aportar el doble, el triple: lo que hiciera falta, para que el cultivo fuera bueno. Pero el fósforo se iba acumulando en el suelo hasta que se filtró a las aguas subterráneas, donde sirve de nutriente a las algas. Este fenómeno se conoce como eutrofización:


Las algas crecen bruscamente al tener nutrientes en abundancia, y se mueren porque no llega suficiente oxígeno para todas. Al morir, sus restos sedimentan en el fondo del río o lago, haciendo más rápido su envejecimiento.


En el laboratorio pensaron desarrollar un fertilizante que soltara fósforo sólo en la medida en que lo pedía la planta. Pretendían disminuir la fracción de fósforo soluble en agua (que es la que reacciona mucho en suelos y no puede ser asimilada por la planta) y aumentar la fracción soluble en compuestos húmicos que la planta sí puede obtener. ¿No es guay?

Mi trabajo consistía en reproducir las condiciones de fósforo soluble e insoluble en agua, en distintos suelos y con distintos fertilizantes.

Leí en la revista Nuestro Tiempo, que José María Albareda, farmaceútico y químico, impulsor del CSIC estaba muy interesado en la Química del suelo. Porque consideraba que la agricultura española podría mejorar considerablemente y ayudar a salir dela crisis de aquellos momentos. En el artículo le definían como “un hombre con los pies en el suelo”, y me gustó.




Por soñar que no quede, sueño con poder ir un día a África a estudiar sus suelos y colaborar de alguna manera en disminuir el hambre en el mundo...

Cumpleaños del abuelo


Mi abuelo es ingeniero de Minas. Era lógico que para celebrar su octagésimo cumpleaños visitáramos el Museo de la Minería y de la Industria (Asturias). Sólo había un problema: desde siempre tengo miedo de estar bajo el suelo. Me da pánico entrar al garaje, aunque ahora soy capaz de disimularlo un poco. Se me pone una bola en el estómago que a veces me sube hasta la garganta, amenazando ahogarme. Procuro no mirar al techo, no mirar a las paredes y pensar en cosas bonitas. Si puedo evitar ir, mejor todavía.

La idea de visitar una mina me daba pesadillas y me hacía temblar de terror. Por supuesto, no se lo dije a nadie, hubiera sido el blanco de todas las bromas de mis hermanos.

Llegó el día señalado. El museo me gustó y conseguí olvidarme de mis temores porque estaba entretenida viendo a mis hermanos hacer el tonto. Todo iba de maravilla, hasta que tocó entrar en el ascensor para bajar a la mina. El corazón me latía muy fuerte y sospeché que todos podían oírlo.

Eran pasillos oscuros y húmedos. Miraba sobre todo al techo, por si veía señales de hundimiento, y procuraba no separarme del grupo de mi familia, deseando que todo acabara ya.

Mi tío señaló una bifurcación:

- Por ahí está el monstruo de la Mina.

Se me erizaron todos los pelos del cuerpo. Mi hermano Pablo susurró:

-Vamos por ahí.

Y Luis estuvo de acuerdo. Yo me negaba, estaba paralizada por el miedo a la mina, a estar en el subsuelo, y por el monstruo.

-¡Cobardica!- me decían.

Porque saben que como soy la pequeña y no quiero parecer miedica, si me dicen eso siempre les acompaño. Me fui con ellos más muerta que viva.

No habíamos avanzado más que un par de pasos cuando notamos una corriente de aire más fresco y oímos un ruido. Para mí fue peor que un rugido del león del zoo, y salí corriendo sin mirar a ningún lado. Alcancé al grupo de mayores y me abracé llorando a mi madre. Me tuvieron que subir. Yo oía las risas de todos, pero sólo pensaba una cosa: que jamás se lo perdonaría a Pablo. La próxima vez sería yo quien le diera el susto.

Otoño


Entre las nudosas ramas
de un árbol retorcido, planean las hojas,
antes verde brillante,
ahora tiesas y arrugadas.

Sensación de pérdida
que desnuda
para revestir alfombrando.
Crujidos y chasquidos
de algo que suena a hueco.

Paseas por bosques,
pisando fuerte,
alegre del ruido,
cerniéndose ramas vacías,
pidiendo clemencia.

Largos días han pasado,
gama de colores apagados,
recuerdos del ayer
con suspiros de futuro,
y las hojas planeando.

Suave caída amarilla
y marrón, y negra.
Magia escondida
de épocas anteriores.

Se levanta el viento,
crepitan las hojas,
se avanza en el paseo
en desvaídos troncos
y suelos secos.

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿La ciencia es bella?!!! #@


Siempre he querido transmitir qué significaba para mí la ciencia, por qué me gustaba tanto la química... He de decir que he sido cobarde, y me he rendido fácilmente: me harté de las caras perplejas y de que me miraran como a una friki... Preferí guardarme para mí misma los tesoros que estaba descubriendo y evitar hablar de ciencia con las personas de la calle.

La verdad es que sentía pena de la gente pero me faltaban las palabras y la paciencia para explicarme. Ya he escrito sobre el momento en el que decidí estudiar química. Toda la carrera ha estado llena de momentos de “emoción científica”: que te salga lo planeado en el laboratorio te hace sentirte super-poderoso y yo guardaba los cristales sintetizados en Química Inorgánica, pero por el contacto con el aire se estropearon. Para mí, fue maravilloso la primera vez que vi precipitar una sal. Y qué decir de sintetizar el ácido benzoico en forma de pequeñas agujas.

Este año me encontré con que el tema del UNIV (único congreso de estudiantes para estudiantes) es


Me encontré con la oportunidad de desarrollar más mis ideas. Y, al investigar, he descubierto que hay más gente interesada en este tema. Dejo aquí unos enlaces que me han parecido interesantes:
1. http://www.ucm.es/info/electron/publicaciones/ranada/ElCulturalEne00.pdf
2. http://www.monografias.com/trabajos55/belleza-guia-de-la-ciencia/belleza-guia-de-la-ciencia.shtml
He estado hablando de mis ideas con una gran filósofa, que me está haciendo pensar mucho e ir más lejos de lo que yo, en principio, me había planteado. Estas son mis ideas esquematizadas:
Posibles temas:
  1. Origen de la ciencia y especialización dela ciencia moderna.
  • Relación con otras disciplinas: nació con la filosofía, y se relaciona su avance con la separación. ¿Y si se volvieran a unir: sería mejor o peor?
  • Ciencia, razón y fe: incompatibilidades, límites, intromisiones, colaboraciones.
  1. Semejanzas y diferencias entre científicos y artistas.
    • Belleza de la naturaleza= inspiración para ambos.
    • Emoción estética en la investigación científica (Einstein y demás), vs creación de obras de los artistas.
    • Artistas como Gaudí: belleza y funcionalidad
    • ¿Existen los descubrimientos/inventos o imitamos la naturaleza en todo?
    • ¿Método científico en ciencias humanísticas y aspiracíon artística en la ciencia?
  2. Belleza como guía de la ciencia: ¿es posible?
  • No todo lo bello es verdadero.
  • ¿Cómo mejorar la ciencia? Belleza, verdad y bien (para el hombre, para el mundo)
  • Belleza naturaleza: desde lo más pequeño a lo más grande (orden, equilibrio, armonía, desorden=entropía)
  • ¿Qué aporta la ciencia a la belleza?
Propuestas:
  1. Recuperar diálogo interdisciplinar, no sólo entre ciencias experimentales sino también con ciencias humanas (antropología, sociología, filosofía,…).
  2. Potenciar el desarrollo de la contemplación (de la belleza, de la naturaleza) frente a meros resultados técnicos y avance de la ciencia.
  3. Primer objetivo de la ciencia: al servicio del hombre.

    Todavía hay que trabajar, y darles muchas vueltas.
    Y hoy me he llevado una gran alegría, me han pasado un enlace genial!!! http://www.talentyart.com/universidades/arte-ciencia-nuevos-lenguajes-de-creacion :

      "Si alguien aún pensaba que artistas y científicos transitan por caminos que, como las líneas paralelas, nunca se tocan, ya va siendo hora de que cambie de mentalidad. Creadores como Leonardo ya demostraron hace siglos que las ciencias tenían mucho que ver con la representación artística, algo que los griegos clásicos sabían muy bien… En el siglo XXI mandan las disciplinas múltiples, y conceptos como fusión o mezcla son parte integrante de nuestra sociedad. Las artes plásticas y audiovisuales no pueden quedarse atrás en esto, y fruto de esta colaboración son proyectos como el que ha inaugurado este mes la Universidad de Salamanca (USAL) bajo el nombre de Medialab USAL."


    ¿¿Quién se apunta??? 
    Esto es una revolución.



Pensamientos de ventisca


Ciego el espíritu enrollado
en una manta de ceniza.
Arrinconado en un cajón
yace el olvido eterno,
que nunca despertó.
¡Y se levanta con furia!,
cual cuchilla viva
que corta en lo más vivo,
arrancando esquirlas de recuerdos
que no fueron.
Enmohece el silencio
atrapado en mil palabras
que no se pronunciaron,
y suena a metal desafinado
que llamara a la batalla,
aunque nadie la oyó.
La tapó el vacío
que ocupa y llena el lugar,
en lo hondo,
donde el reloj no toca campanadas.
Y yo, condenado por culpable,
como todos los demás,
preguntó si sirvió de algo.
Pero cuando me hallen otra vez,
cuando abandone la última brasa
que aún vibra,
habrá un grito en todo yo.
Porque el sol, una vez,
salió por el oeste
y el viento segó los campos
con su aliento.
Porque el mar arañó la tierra
queriendo abrazarla,
y al final venció lo pequeño.
Porque desde los picos más altos
se oye la mañana
y porque aprendí a respirar lluvia.
Y cuando la luna dibuje su sonrisa
sabré que piensa en mí,
¡porque fui fuego, fui relámpago, fui vida!
Pero no intentes alcanzarme
que ya estoy lejos.