martes, 17 de enero de 2012

La generación Harry Potter


 Una amiga me dejó los dos primeros libros cuando iba a 5º de Primaria, es decir, que conocí a Harry Potter cuando tenía la misma edad que él, y me enganché inevitablemente a toda la saga. Los libros iban saliendo uno por año, así que puedo decir que soy de la generación que creció con Harry Potter.

En mi casa no era la única que estaba enganchada, compartía ese placer con mis dos hermanos. Eso implicaba que, una vez conseguíamos el libro como regalo adelantado de cumple-santo-lo que fuera, había que sortear quién era el privilegiado en leerlo el primero. O bien, como hicimos en alguna ocasión: compartíamos el libro, lo leíamos a la vez sentados uno al lado del otro, y esperando a que el más lento de los dos acabara la página. También podías apropiártelo si el otro no estaba leyendo. Todo valía con total de mantenerse al día, porque alguien te podía desvelar algún secreto antes de tiempo...

Este año (en realidad el pasado) me propuse releer los siete libros, y me he llevado alguna que otra sorpresa... El quinto libro en el que Harry me parecía un adolescente ególatra insoportable me ha hecho reír mucho, quizá el que más de todos... El libro que más me ha sorprendido es el séptimo, quizá porque me lo leí en inglés y creo que no me enteré de todo. Realmente son unos libros geniales...

Los primeros son libros para niños: los buenos son super buenos y los malos super malos. A partir del tercero la trama se complica más, ya no es lo que parece, ni qué decir del final del sexto libro que te hace dudar de Dumbledore, Snape, Malfoy, y todos. Me gusta que la autora defienda a las familias numerosas con los Weasley, que es una familia genial con sus problemas cotidianos y con las dificultades propias de toda familia, y con una hospitalidad increíble. Me gusta que defienda valores como la amistad (Snape y Lily, James y Sirius, Harry, Ron y Hermione, Luna, Neville, Lee y los gemelos,...) y el amor: esa magia tan poderosa que está fuera del alcance de lord Voldemort, y que es la que salva a “los buenos”..., y el arrepentimiento: Harry le reta a Voldemort en el último duelo diciéndole que sea un hombre y que se arrepienta algo del mal que ha causado...

Como decía una profesora de Literatura, está claro que Harry no puede morir, porque al fin y al cabo es una historia para niños. Ese ritmo infantil se consigue marcando el calendario escolar: el verano, Halloween, las Navidades y los exámenes. Todo alternado con miles de aventuras, el quidditch, etc. Yo no lo tenía tan claro... El séptimo libro fue una sorpresa, al menos el final (y no me refiero a lo de 19 años después, eso queda un poco postizo...).

Quizá es poco creíble que la amistad Harry-Ron-Hermione se mantenga invariable durante siete años, al menos para mí. Me parece que son años en los que se cambia mucho, y aunque las amistades no tengan por qué romperse, sí que evolucionan. Se me puede decir que Ron y Hermione se enamoran, pero creo que eso no cambia nada: en el fondo, son personajes más bien lineales, quizá porque los vemos desde Harry, no lo sé.

Me gusta comprobar que Dumbledore es un ser humano como otro cualquiera. Quiero decir que al principio parece omnipotente, pero a lo largo de los libros vamos conociendo que él comete errores, e incluso fallos garrafales. Pero todo eso lo hace más cercano. No me gusta la defensa velada de la eutanasia que se hace en el último libro cuando Dumbledore le pide a Snape que le ahorre una muerte humillante y dolorosa. No sé cómo quedaría la saga si no sucediera lo que sucede, solo sé que un hombre que propugna el amor, el sufrimiento por amor, el arrepentimiento, etc., se considere incapaz de llevar sus últimos días. Me parece una lástima.

Me llamó la atención la transcendencia, ese pensar que hay algo detrás de la muerte aunque no se especifica el qué. Es curioso que cuando Harry y Hermione visitan el cementerio en Godric's Hollow donde están las tumbas de los familiares de Dumbledore y de Harry, se lean dos frases de las escrituras: “Donde está tu tesoro, allí está tu corazón”, y “El último enemigo que será vencido es la muerte”, pero Harry no las identifica como tales demostrando una incultura casi absoluta, y Hermione otro tanto. Vamos, que se trata la vida después de la muerte pero sin comprometerse mucho...

Ha estado bien volver a leer a Harry Potter. Es fantástico el mundo creado por J.K. Rowling donde existe el callejón Diagon, el andén nueve y tres cuartos, el expreso de Hogwarts, la Saeta de Fuego, las cuatro casas de Hogwarts, la Madriguera con su fantástico reloj, los elfos domésticos, Gringotts, etc.  
http://todopdf.net/wp-content/uploads/2011/05/harry-potter-y-las-reliquias-de-la-muerte.jpg

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