miércoles, 29 de febrero de 2012

Autorretrato


Al escribir en verso
lo que imagino poesía,
me doy cuenta
de que soy egoísta.

No escribo para nadie,
escribo por necesidad,
porque necesito
conocer quién soy.

Para olvidar mi mezquindad
las cuelgo en el blog,
ahí son mudos testigos
de lo egoísta que soy.

Traté de entender
quien era,
escuchando el sonido
de cerrar de noche
mi puerta.

Me busqué en el
desorden de ropa
favorita tirada
prenda sobre prenda.

Pensé encontrarme
sentada en la cama,
leyendo hasta muy tarde
soñando en humo...

No me hallé al despertarme
pegando manotazos
porque todo molestaba
desde el despertador
a la ducha, desde el armario
a la almohada.

Cuando se enciende una chispa
creí hallar una respuesta.
Cuesta asumirse egoísta,
cuesta asumir que cuesta.

2 comentarios:

  1. Estoy muy sorprendida con esta faceta, gratamente por supuesto.

    ResponderEliminar
  2. A mí me dasahoga: llegar a los 23 para descubrirlo, jaja

    ResponderEliminar

¿Cómo terminar una historia?