viernes, 27 de abril de 2012

La estructura de la Tierra

Me puse a investigar sobre volcanes, porque quería hacer una entrada que tratara de la actividad volcánica registrada en el Hierro, y como suele pasar con todas las cosas en general, y a mí con la ciencia en particular, me embarqué en una gran aventura. Porque no todo era tan sencillo como pensaba, y cada tema traía de la mano otro asunto si cabe más extenso del primero...

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons
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Por eso, mi primera entrada sobre el tema no va a ser propiamente de volcanes, sino de la estructura de la Tierra. Probablemente (igual que yo), las personas no especializadas en geología o historia tengan un recuerdo vago de aquello que se estudiaba en geografía en el colegio sobre el gran continente Pangea, y cómo se desmembró hasta formar los cinco continentes tal como los conocemos hoy en día.

Partimos de un hecho: la superficie de la Tierra, conocida técnicamente como litosfera, siempre es constante. Por tanto, si hay una fuente de materia nueva, debe haber un sumidero... Y eso ocurre: en las dorsales oceánicas (que son los volcanes submarinos) la lava al contacto con el agua fría se solidifica, formando nueva materia. El sumidero son las llamadas fosas.

La litosfera o corteza terrestre está compuesta por las placas tectónicas, que flotan sobre una de las capas internas de la Tierra que es fluida (el manto terrestre). A veces, el material fluido sale a la superficie en forma de lava. La teoría de las placas tectónicas explica, por tanto, la formación de volcanes y las zonas en las que se producen con más facilidad terremotos y maremotos (normalmente por choque de las placas).

Por debajo de la capa del manto se encuentra el núcleo de la Tierra que es metálico y está formado principalmente por hierro y níquel, con agregados de cobre, oxígeno y azufre. Y esto es muy importante porque explica el campo magnético terrestre: por qué una aguja imantada señala el norte (una brújula), e incluso ha permitido validar la teoría de la partición de Pangea y la deriva de los continentes, porque en el magma o lava solidificada de volcanes antiguos, se han encontrado distintas direcciones que lo corroboran, ¡alucinante! Aunque se sabe que el campo magnético de la Tierra ha cambiado su dirección en varias ocasiones de la historia. ¿Y qué pasa con esto: qué más da que el Polo Norte sea el norte y no el sur? Bueno, en física se conoce como polo norte donde se generan las líneas de fuerza del campo magnético y polo sur donde llegan, y a efectos físicos esto es muy importante. Nunca lo he hecho, pero se pueden “ver” las líneas de fuerza si colocas un imán y esparces por encima limaduras de hierro: estas se orientarán siguiendo el campo magnético: de norte a sur.

El núcleo está formado por dos subcapas, la más interna es sólida, y la exterior es fluida, aunque se piensa que la interna aumenta de grosor por enfriamiento de la capa externa (que lo pierde a su vez...). Quizá pueda parecer curioso la estructura de nuestro planeta. En el fondo si la teoría del Big Bang es válida, en esa gran explosión que produjo la materia (ya hemos hablado de los quarks, los gluones, la formación de los átomos) del Universo se formaron las estrellas, que no son más que fuentes metálicas en combustión, en las que se van generando átomos cada vez más pesados, hasta que la estrella estalla en supernova y puede llegar a convertirse en un agujero negro. De hecho, no lo sabía, una de las maneras de estudiar si un determinado planeta es habitable o fue habitado es hacer un análisis sobre la metalicidad. No solo se busca rastro de agua, como yo pensaba. Y es que toda la materia está compuesta al final por los átomos de la tabla periódica. En el caso de la vida, es el carbono junto con el fósforo y el nitrógeno (todos no metales) los que forman moléculas cada vez más complejas que están en nuestro organismo. Pero no hay que olvidarse de que el hierro juega un papel muy importante en nuestro organismo, puesto que es el encargado de transportar el oxígeno (junto con una proteína) por la sangre. Si bien no es cierto que el hombre sea una acumulación de átomos solamente, sí que lo es el que nuestro cuerpo material si lo sea, y sea un producto bastante bueno de la evolución.

Bibliografía:

Wikipedia (contrastada)
http://www.astromia.com/solar/estructierra.htm
Los volcanes de Jean Louis Cheminée

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