domingo, 22 de abril de 2012

Ortodoxia (Chesterton)

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Excelente consejo de Enrique García-Máiquez. Me ha parecido un ensayo magnífico. Me he reído mucho de los juegos de palabra de Chesterton (supongo que serán aún más geniales en inglés, pero de momento no me atrevo a comprobarlo). En el libro, Chesterton repasa de un modo ameno los típicos tópicos por los que la gente (y en concreto él) atacan a la Iglesia Católica. Con un humor envidiable nos dice que conocemos más la realidad a través de los cuentos de hada, que por las concepciones filosóficas de moda. Descarna el racionalismo hasta dejarla en los huesos más raquíticos, riéndose de todo... Cuando se pregunta por la realidad, descubre que la visión científica no le aporta las respuestas a sus preguntas más inquietantes. Entonces, encuentra que tiene similitudes de su pensamiento con el Cristianismo, y eso le horroriza al máximo, así que se pone a leer todo lo agnóstico-ateo que encuentra a mano, y descubre que se contradicen de un párrafo al siguiente: cuando atacan a la Iglesia por la riqueza de los ornamentos, la insultan por predicar la austeridad, cuando la juzgan como esclavizadora de la mujer defendiendo las familias numerosas acaban acusándola de que condena a las mujeres a la soledad del monasterio. Así que decide que, o bien el Cristianismo es el error más grande de la historia, o bien sus acusadores carecen de las cualidades que achacan a la iglesia... Y su segundo razonamiento resulta acertado, y es así, como, más o menos, llega a la ortodoxia de la Iglesia Católica. Dice que no es una obra apologética, y que tiene fe fundamentada por las mismas razones por las que el agnóstico no cree: un cúmulo de evidencias, que apenas se pueden racionalizar.

Realmente es un libro magnífico que no puedo resumir sin quitarle parte de su magia. Es lo que ocurre cuando estamos ante un genio: su manera de explicarnos las coss es genial, y no podemos emularle sin cargarnos su genialidad..., no sé si me explico. Os recomiendo leerlo. Aquí solo dejo las impresiones que me han hecho reflexionar.

En referencia a Kalon, señala que el hombre es más hombre precisamente cuantas más cosas inútiles haga... Y con verdadera saña ataca el cientificismo. Bueno, él habla de visión científica, pero es aqui donde yo discrepo de Chesterton y me gustaría poder haber mantenido una conversación con él... Porque así como él considera maravillosos que la hierba sea verde y no azul (que podría serlo puesto que el mundo tiene un Creador), y que el Sol salga cada día es como un juego de Dios del que nunca se cansa... Que la belleza es una llamada... Y le entiendo perfectamente, porque así como él se pasma pareciéndole la realidad cosa de un cuento de hadas, yo experimento lo mismo al descubrir la razón científica de por qué la hierba es verde y no de otro color... Es verdad, que en cuanto creación, podríamos vivir en un mundo totalmente distinto, pero vivimos en el que estamos: que empezó (parece ser con el Big Bang), en el que la materia resultó más abundante que la anti-materia, y al cabo de millones y millones de años evolucionaría hasta formar nuestra Tierra, en la que surgiría la vida, y luego el hombre. Y creo que sé que significa ese placer de cuento de hadas porque en mi laboratorio me he sentido como un niño pequeño viendo cómo empezaban las fermentaciones, la cristalización de sales en la Experimentación de Inorgánica, y muchas más veces. Pienso que esa capacidad de asombro es lo que realmente nos hace humanos... ¿Qué nos la provoca un paisaje? ¡Estupemdo! ¿Qué nos sucede cuándo escuchamos a Mozart? ¡Fenomenal! ¿Cuándo admiramos un Van Gogh? ¡Magnífico! ¿Cuándo trabajamos en lo que nos gusta? ¡Sencillamente genial!

Así que rogaría a Chesterton que no se "riera" de los científicos que nos quedamos pasmados ante la belleza del universo, de su racionalidad, y que cuanto más complejo y racional resulta, nos aporta demostraciones de cuanto más grande a de ser su Creador. O al menos es mi caso.

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