sábado, 21 de abril de 2012

Recogimiento

Alma color de plata,
acrisolada, forjada
por el fuego ardiente
del dolor fuerte y hondo,
hondo y fuerte,
cada vez más hondo.

Me quema las entrañas,
me empuja hacia la vida,
es un nuevo nacimiento
como recibir la primera
bofetada del doctor
y coger aire para lanzar
el primer berrido:
¡ansias de vivir!

No puedo estarme quieta,
todo me indica movimiento,
cambio, acción. Y quiero
coger el mundo cual si fuera
una pelota de goma
y jugar al baloncesto,
darle la vuelta y colocar
el Norte al Sur,
los países en vía de desarrollo
en países desarrollados.

Y me siento capaz
de arrojar una pequeña
piedra para provocar un
alud de imprecaciones,
y sobre todo, de resultados
firmes e indudables.

Otros soñaron lo mismo,
quizá, pero para mí
es la primera vez, y al
margen de banderas y
políticas y guerras,
soy joven: por mis venas
corre sangre americana,
asturiana, ¡española!,
y navarra a medias
(adoptada),
¡sangre nueva!.

plena de ideas,
de sentimientos encontrados,
y no lo niego, en ocasiones,
contradictorios.

Pero pienso vivir a tope
hoy a hoy,
minuto a minuto, hasta
que agote, hasta que
me arranquen la juventud
(a dentelladas diría
Miguel Hernández)

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