domingo, 19 de agosto de 2012

Idea para forrarte en tiempo de crisis

(Vía)
Lo primero es que te consigas una máquina de ultrasonidos, y lo segundo que cojas una botella de detergente y viertas unas gotitas en el baño de ultrasonidos. Luego, reparte papelitos por la calle y en los buzones y pon un cartel muy grande en tu casa (que se vea desde fuera, claro): LIMPIO PLATA, CALIDAD DE JOYERÍA Y MUY BARATO. Antes tienes que hacer una campaña de mercado que consiste en averiguar cuánto cuesta en una joyería limpiar por ejemplo una cadena de plata, y asumir que tus precios serán de un 10% o 20% más baratos, y también es interesante saber si a estas alturas de la crisis a la gente le preocupa limpiar la plata de sus joyas... (con tanto vendo oro, no sé yo). Si eres eficaz en eso de la propaganda, en seguida amortizarás la inversión del aparato. Siento no aportarte la investigación de mercado, pero en Google por extraño que parezca no he encontrado el precio de las joyerías ni del ultrasonidos..., aunque sí algún vídeo de YouTube que usan bicarbonato sódico en plan casero. ¡Pero hemos quedado que lo que quieres es forrarte! El bicarbonato no es tan "profesional" como un ultrasonidos... Además, estarás empleando el mismo método que los joyeros. Si encima eres becario de investigación y tienes un ultrasonidos en el laboratorio (bastante fácil), ¡ya tienes el negocio montado!

Google
Porque al final, se trata de un mero proceso físico: la máquina de ultrasonidos genera unas microburbujas que contienen en su interior mucha energía, y al explotar esa energía se propaga por todo el baño de ultrasonidos. Las gotitas de detergente son "necesarias" por lo mismo que usas jabón para lavar los platos: el agua que es polar no se lleva bien con la grasa, para poder limpiarla necesitas de un agente surfactante o tensioactivo (el detergente de toda la vida) que es ambifílico: tiene una parte polar y otra apolar. Es decir: se lleva bien con el agua y con la grasa, y es lo que permite limpiar. Los ultrasonidos y Fairy (o la marca blanca de Carrefour, Mercadona y sucedáneos) juntos hacen maravillas: consiguen limpiar la plata, en todos los intersticios de la cadena o joya. Así que ya sabes: cuando el jefe no te vea, haz la prueba en el laboratorio (no sé cómo los científicos somos pobres..., entre esto y convertir el grafito en diamante ;)
(Vía)

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