viernes, 17 de agosto de 2012

Separación Iglesia-Estado

A raíz de esta respuesta y de estas otras, he estado pensando en el tema del título de este post... Considero que la separación religión-Estado es un presupuesto necesario para el desarrollo de las dos entidades..., pero también pienso que no lo hemos conseguido aún en pleno siglo XXI y que no lo hemos hecho de la manera correcta. Es decir: queda mucho por hacer y, sobre todo, mucho por mejorar. Como cada vez que me meto a comentar estos temas, digo desde ya que esta es solo mi opinión y no la de la Iglesia o la de algún otro ente... Simplemente es lo que he pensado acerca de esto.

El fin de la Iglesia es puramente espiritual, y lo único que persigue es la salvación de las almas. Para ello, requiere un mínimo de propiedades en las que ejercer libremente sus actividades, igual que toda organización sin ánimo lucrativo necesita de locales. 

Ahora bien, la Iglesia es consciente de que no es la única religión que existe en el mundo sino que convive con otras. La separación Iglesia-Estado permite que el Estado Moderno se defina por la pluralidad y la libertad religiosa, permitiendo la convivencia ordenada y tolerante entre ciudadanos de distintas creencias. El problema para algunos reside en que la Iglesia no "está contenta" con esto y "pretende inmiscuirse" en temas de legislación. A este respecto, cabe preguntarse si el Estado no se beneficia de la Iglesia: como organización para fines educativos (colegios de religiosos) y asistenciales (Cáritas y Manos Unidas), y en cambio, desprecia valores de la ética cristiana. ¿Quién tiene razón, el Estado o la Iglesia? La doctrina católica trae consigo una ética propiamente cristiana, en muchos de cuyos puntos estamos de acuerdo creyentes, ateos y agnósticos: no matar, no robar y en general: trata a los demás como quieres que te traten a ti. ¿Por qué en algunos términos estamos de acuerdo y en otros no? La Iglesia establece unas definiciones que ya no son aceptables para la sociedad actual: las palabras "persona", "ley natural" y "dignidad" se han desvalorizado según las creencias personales de cada uno. En ese sentido, se tacha a la Iglesia católica de homófoba, retrógrada, etc. 

Pero me parece necesario distinguir ciertos términos: la Iglesia no impone un determinado método político o económico, sí denuncia aquellos que considera dañinos para el hombre y la sociedad como el marxismo o el capitalismo sin ética. Si la legislación de un país coincide con la ética cristiana no se debe a la Iglesia-institución sino a que los legisladores comparten la ética cristiana. La Iglesia indica los patrones de conducta y cada cual hace lo que puede para vivirlos. Detrás de la modificación de la ley del aborto en el supuesto de malformación no está la Iglesia Católica, están personas (católicas o no) que piensan que el aborto no es ético. Y hay que separar los motivos religiosos (que toda vida humana sea sagrada desde la concepción) de los motivos puramente científicos: desde la ciencia, la bioética explica que en la fecundación del óvulo se genera un individuo perteneciente a la especie humana, hecho corroborado por las investigaciones en Técnicas de Reproducción Asistida: al final los métodos naturales se muestran con diferencia los mejores en el inicio de la vida. Si privamos a la Iglesia de voz pública, nos quedamos con una Declaración de Derechos Humanos, fácilmente manipulables en función de los intereses económicos y políticos. Quizá al Estado le sea necesario una organización ética que defienda las cosas por lo que son. Además, curiosamente, los avances científicos están corroborando lo que defiende la Iglesia. 

Hay gente en contra de que la Iglesia tenga propiedades. En este sentido, yo apruebo la propuesta de que cuando menos se tenga mejor. Para un futuro, quizá resulte mejor que las catedrales, los monasterios y todas las obras de arte que contengan, pertenezcan al Estado aunque bajo el cuidado de la Iglesia (es interesante leer en Archipiélago Gulag la relación de la confiscación de propiedades de la Iglesia Ortodoxa por los bolcheviques), y así queda justificado que el Estado otorgue dinero para el mantenimiento del patrimonio histórico-cultural. Pero a la vez, debería estipularse que esas propiedades quedan abiertas al culto de los fieles. No soy jurista, así que no conozco la manera de encauzar lo que estoy diciendo.

Otros son acérrimos partidarios de que la Iglesia-institución no reciba ningún dinero del Estado: ¿por qué el Estado ha de pagar los sueldos de los curas y de los Obispos? También aquí estoy de acuerdo: la Iglesia debería asumir el mantenimiento de su personal. Ahora bien, muchas personas de la Iglesia prestan sus servicios a la sociedad ya sea en forma educativa o asistencial, así que habría que evaluar hasta qué punto son, por así decirlo, "personal del Estado", y hasta qué punto el Estado debería pagarles un salario.

Se ha comentado en mi blog que lo que no es de recibo es que el Estado pague a los profesores de Religión. Una vez más, hay que establecer los matices... Si Religión es una asignatura más dentro del elenco de los cursos, ¿por qué han de estar discriminados los profesores de religión? Comprendo que haya personas partidarias de quitar la asignatura, pero me parece un tema peliagudo. Nuestro país, mal que les pese a algunos, es de tradición católica: lo que implica que buena parte de nuestra historia está enraizada con la Iglesia Católica. Quitar religión de los temarios en cierta medida es renunciar a la historia del país. Probablemente, la separación Iglesia-Estado pase en un futuro porque la religión sea de carácter optativo (que ya sé que ya lo es), pero aún en ese caso, los profesores deberían tener derecho a un salario estatal.

En fin, termino ya..., todo esto es opinable, pero me reconocerán que es un tema que debe tratarse con atención por diversos motivos: históricos, culturales, sociales,... Todavía falta mucho camino para lograr una separación Iglesia-Estado que sea beneficiosa para ambos, y claramente hay muchas cosas que cambiar y mejorar. Una vez más, les dejo este vídeo:

4 comentarios:

  1. Hola

    Me parecieron muy interesantes los temas que planteas, así que te aporto mis opiniones.

    La Iglesia no persigue únicamente la salvación de las almas, también se interesa en el bienestar material del ser humano, aunque esté subordinado a su perfección espiritual. Prueba de ello son las permanentes y necesarias obras de caridad, para las cuales la Iglesia no exige una aficilación católica a sus beneficiarios.

    No es posible separar tajantemente motivos religiosos de los puramente científicos. La ciencia puede decirnos qué es un ser humano, pero se requiere de la religión para decirnos qué tiene de diferente un ser humano de un perro, como para que sea delito matar a uno y no al otro.

    Tienes mucha razón al destacar lo fácilmente manipulables que son los DDHH una vez que se los separa de su contexto cristiano.

    La Iglesia necesita contar con propiedades, porque la propiedad es requisito de la libertad. No veo por qué las obras de arte (mucho menos las catedrales y monasterio) pasen al Estado, si fueron creadas para y por la Iglesia.

    No es descabellado que el Estado pague los sueldos de personal religioso, cuando los ciudadanos lo entiendan como parte del bien común. En particular, si los padres desean que sus hijos reciban educación religiosa, es deber del Estado respetar y respaldar esa decisión.

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    1. Te doy las gracias por tu comentario. Parece que compartimos la fe cristiana, pero tengo amigos que no, y escribía más bien pensando en ellos.

      Tengo en mente una entrada nueva sobre Caritas y la labor social de la Iglesia, que no he escrito aún por falta de tiempo, y porque quiero acercarme a la parroquia para tener datos de primera mano.

      En cuanto a la relación de ciencia y fe, ando devanándome los sesos con el tema... Y me parece que voy a estudiar filosofía: mi amiga Raquel me invita a adoptar temas en común que nos ayuden a definir qué es el ser humano.

      Por otra parte, como científica y católica, la ciencia para mí es un camino de encontrar la verdad, y por tanto, a Dios. Pero entiendo (por mis amigos) que hay distintas opiniones, y me planteo por ejemplo cómo viven los cristianos en un país musulmán, y cómo podemos mejorar para que no tengan por dónde atacarnos. En una situación multidisciplinar en la que la Iglesia católica es solo una opción religiosa entre otras (por mucho que para nosotros sea la verdadera), cuando la Iglesia es la primera garante de la libertad religiosa, ¿cómo tenemos que comportarnos?

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    2. Vaya, es cierto, debí haberme presentado. Soy católico, padre de familia, chileno y abogado. Sobre todo por esto último le he dado muchas vueltas al tema de la adecuada separación entre Iglesia y Estado.

      Tienes un blog muy interesante aquí, y espero aparecer de vez en cuando, para aportar.

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    3. Bienvenido Patoace, yo también le he echado una ojeada a tu blog. No siempre hablo de religión, como podrás ver... Me gusta la ciencia, las humanidades, y por supuesto defenderé mi fe pero también la libertad de cualquier persona. Muchas gracias por aportar, y por favor, sigue haciéndolo, porque si lo has pensado tanto me gustaría conocer tu opinión.

      Un saludo desde España!!! :)

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