sábado, 2 de febrero de 2013

Una guía para estudiar la tabla periódica

Por lo poco que puedo recordar de mi Secundaria (y no es culpa de que haya pasado mucho tiempo sino de memoria de Dori), una parte principal de la Química que estudiábamos pasaba por la nomenclatura de compuestos, estudiar la tabla periódica y entender el concepto de mol. También se estudiaba un poco de historia para entender el átomo y las distintas representaciones que ha tenido a lo largo de la historia, con suerte se llegaba hasta introducir los rudimentos de la mecánica cuántica en forma de la ecuación prácticamente satánica de Schrödinger. No recuerdo que nadie estuviera demasiado interesado en aprender más química, que parecía de por sí bastante esotérica e incomprensible, lo que era un craso error. Porque si uno no se limitaba a aprender de memoria dónde estaba situado cada elemento en la tabla periódica, y buscaba entender,llegaba a la bonita conclusión de que nada de lo que se enseña es arbitrario ni superfluo: TODO en química tiene una razón de ser, que además, suele ser ingeniosa y elegante. Si uno llega a ese punto, me temo que ya no hay vuelta atrás..., estás irremisiblemente condenado a ser científico, o aún peor a terminar siendo nada menos que QUÍMICO, y esa es una aventura que desearía para todos sin excepción. Los orbitales no son un invento para hacer suspender a los estudiantes de la ESO, ni la tabla periódica existe para que desarrolles la memoria visual. Es cierto que probablemente los libros de texto no favorezcan esta "inmersión" en la ciencia y en concreto en la química, pero ahí entra la misión del profesor y del divulgador científico. Por eso, recomiendo a todos los estudiantes, La cuchara menguante y otros relatos veraces de locura, amor y la historia del mundo a partir de la tabla periódica de los elementos de Sam Kean.

(Vía)
No solo aprenderás filosofía, historia y anécdotas de cada tipo que te darían para saturar el blog de Ismael a base de entradas sobre los elementos, sino que lo más valioso (al menos para mí) del libro es que te proporciona las herramientas básicas para entender (y empezar a ser químico):

[Hablando de la forma de la tabla periódica] "Es un poco como un castillo con un muro desigual, como si los reales albañiles no hubiesen acabado de levantar el lado izquierdo, y dos torres altas en los extremos. Cuenta con dieciocho columnas irregulares y siete filas horizontales, además de una 'pista de aterrizaje' formada por dos filas adicionales que aparecen separadas de la base. El castillo está construido con 'ladrillos' y la primera cosa que no es evidente es que los ladrillos no son intercambiables. Cada ladrillo es un elemento, o tipo de sustancia, y el castillo entero se derrumbaría si cualquiera de ellos dejase de estar exactamente donde está. (...)
La razón de que nos entretengamos con el plano de las paredes del castillo es que las coordenadas de un elemento determinan prácticamente todo lo que tiene de interesante para la ciencia".

¡Toma ya! Alumnos de Secundaria, acaban de tener la lección más importante de química, en la página 19 de este libro, puede que durante el instituto y sus clases y libros no vuelvan a tener una visión tan preclara de lo realmente importante de esa tabla periódica. Kean acaba su libro haciendo un alegato de que si existen civilizaciones alienígenas que un día llegan a nuestro punto azul pálido, deberíamos mostrarles la tabla periódica, porque es lo más importante conseguido por la civilización humana. Bueno, discrepo del señor Kean y eso que soy "fan" de la tabla periódica y aún guardo mi primer ejemplar (de 2ºESO), pero creo que prefiero una tableta de chocolate, el museo de El Prado o un evento tipo Naukas.
Esta es mi querida tabla periódica

Se nota que Sam Kean estudió física, y a mí me ha cautivado especialmente con las explicaciones acerca de la teoría de los números mágicos, los superconductores y mucho más. La parte nuclear me ha sabido a poco, después del muy recomendable Antes de Hiroshima. De Marie Curie a la bomba atómica. También me ha sabido a mal que un repaso a la historia científica, no hable más de alquimia y de Alberto Magno, que es considerado como el padre de la ciencia moderna. Y, sin quitarle ningún mérito al autor, que me ha hecho disfrutar con cada historieta del libro, me ha parecido demasiado básico. Por eso, mi recomendación es para los que se están iniciando, y la persona a quien regalaré mi ejemplar es mi hermana pequeña. Porque sí que me parece la mejor manera de acercarse a la ciencia (y a la tabla periódica más en concreto): descubrir los gases nobles con Platón, el europio en los billetes, los venenos más tóxicos de la tabla, la Guerra Fría berkelio-dubnio, y mucho más. para terminar os dejo con el inquietante vídeo de la cuchara menguante...

Este post participa en la XXII Edición del Carnaval de Química acogido en el blog Roskiencia, cuyo autor es @ismael__ds/@roskiencia y  también en la III Edición del carnaval de Humanidades que se encuentra en El cuaderno de Calpurnia Tate



14 comentarios:

  1. Interesante lectura la que nos ofreces, y que yo ya me la he apuntado para este verano. la Tabla Periódica es algo muy importante para la ciencia, y me parece perfecto que se lo regales a tu hermana pequeña. Espero que se convierta en otro elemento igual que el 114, tan activo y tan divulgativo.

    gracias por aportar esto al Carnaval.
    Un saludo ;)

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    1. No sabía si lo habías leído. Te encantará :)

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  2. Me ha gustado lo de la tableta de chocolate XD. Cuando le preguntaron a Feynman cual sería el conocimiento más importante que debíamos preservar para un futura civilización si la nuestra desaparecía, dijo que el conocimiento más importante que había adquirido la humanidad era el hecho de que la materia estaba compuesta por átomos. Y luego se puso a tocar los bongos mientras disfrutaba una tableta de chocolate :P

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    1. Me cae bien Fenyman, tengo pendiente leerle más. Y me ha encantado la anécdota xD

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  3. Me ha gustado mucho el post.

    Ese libro lo tengo en "los pendientes para leer". Pero aunque me gustara el libro, no se si se lo recomendaría a mis alumnos. Que lo mismo si se lo recomendaría, es que primero me gusta analizar ciertas cosillas. Me explico con un ejemplo antes de que te subas por las paredes.

    "El tío Tungsteno" es un libro genial para enseñar a amar la Ciencia, pero yo no se lo recomiendo a mis alumnos porque describe muchos experimentos "salvajes (y bellos)" que podrían reproducir ellos. Asumo que puedo estar equivocado pero otros libros pueden llenar ese hueco. Si un alumno llegará a sufrir un accidente aparecerían dos problemas "un adolescente insensato herido" "una crisis en la relación padres-profesor" (lo segundo, si el accidente no es grave, me importa mucho porque si los padres no mandan mensajes positivos sobre los profesores difícilmente nos convertiremos en referentes para nuestros alumnos).

    Un saludo.

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    1. Hola! Me parece una manera muy prudente de proceder. Yo no he sido nunca profe, así que muchas gracias por "hacerme caer" en estos detalles. De todas formas, creo que no hay ningún experimento peligroso en el libro (me suena que solo habla de romper termómetros y ya apenas quedan de mercurio, jeje), pero cuando lo leas ya nos contarás :) Ah! Y "el tío Tungsteno" está en mi lista de pendientes, será el siguiente que lea de divulgación científica

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  4. Tiene una pinta genial este libro. Creo que lo voy a leer en muy breves. La realidad de la vida es que la Química me ha empezado a gustar hace poco y además no se me da muy bien, excepto la Química Terapéutica y algo de Orgánica (pero en versión farmacéutico-pringao, jaja). Y me encantan esos nombrajos ciclopentanoperhidrofenantrénicos que aparecen por ahí de vez en cuando. Esto de "La cuchara menguante" suena genial, y me gustaría que nos explicaras algo de ese escalofriante experimento que aparece en el vídeo de arriba. Ya sabes, el material de la cuchara, el reactivo del vaso, y por qué narices no le pasa nada al muchacho cuando toca el líquido. :)

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  5. Jaja, me acabo de enterar de los particulares... ¡mientras miraba si vendían el libro en la librería Cervantes de Oviedo! :) ¡La reseña del libro te lo dice! Y, mejor aún, tienen el libro disponible. Ya sé lo que me voy a comprar para leer este verano.

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    1. Creo que te va a gustar el libro :) ya me contarás. No me queda claro si ya has solucionado tus dudas con la cuchara menguante: creo que el disolvente es agua a una temperatura de 30ºC o similar que provoca que se disuelva. Y aunque hay dudas con respecto a si el galio es tóxico (http://www.slideshare.net/mamencintuicina/galio) no creo que por meter la mano en el vaso pase algo. Aunque si ya has leído el experimento de Sam Kean en la contraportada, ya lo sabrás

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    2. Sí, ya leí la contraportada... La cuchara es de galio y funde en agua a 30ºC. Pero gracias por la aclaración sobre si es tóxico :)

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  6. Al final compré El Tío Tungsteno. Leí un trozo y ¡está genial! Me encanta lo friki que es el Sr. Sacks. También habla del experimento de la cuchara menguante. El autor consiguió un molde de cuchara y galio y las fabricaba él mismo, y luego gastaba bromas a la concurrencia, claro :)

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    1. Ese será de mis próximas lecturas ;) tengo grandes planes para ese libro :D surprise surprise!

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    2. Ana, me alegro de que te gustará "El Tío Tungsteno".

      Ununcuadio Uuq, o me dices que tienes pensado ahora mismo o me voy a mosquear.
      Un DM o e-mail por favor, prometo mantener el secreto.
      La curiosidad me corroe por dentro.

      Un saludo a las dos.

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