sábado, 30 de enero de 2016

Pío Baroja para el #CarnavalTertuliasCiencia2016

En 2015 descubrí a Pío Baroja como escritor. Es verdad que lo estudié en Secundaria al ser uno de los integrantes de la generación del 98, pero no había tenido el gusto de leerle. Y, a raíz de esta cita que recogió @uhandrea y otras quizá de las que no me acuerdo, la verdad es que tenía ganas y me estrené con “El árbol de la ciencia”. Prácticamente me pasé el primer capítulo copiando fragmentos que me parecieron preclaros… Al final, el libro me gustó más por estos fragmentos, como un análisis agudo, y muy pesimista, del carácter y de la sociedad española que lleva al escritor a establecer un diagnóstico certero de los males de nuestro pueblo; más que los personajes en sí, que a mi parecer, quedaban desdibujados en el fondo de las ideas del autor, como si, en cierta manera, fueran una simple excusa para retratar la sociedad y encarnar las dudas y preocupaciones de Baroja. Seguí con “Las inquietudes de Shanti Andía”, que es un libro mucho más romántico, quizá menos filosófico en la forma, pero que sigue teniendo la huella indeleble del espíritu de Baroja.

Por temas, parece que “El árbol de la ciencia” se adecúa mejor a Tertulias Ciencia (que las inquietudes de Shanti Andía”),  pero ya he dicho que hay cosas que no me convencen del todo, y sobre todo me gustaría leer algo nuevo. Así que me voy a lanzar por una propuesta arriesgada… ya que no me he leído el libro…, así que voy un poco a ciegas... Pero creo que Pío Baroja lo merece. Me sorprendió (si lo estudié en la ESO, lo había olvidado) saber que Pío Baroja estudió Medicina, aunque nunca le gustó demasiado ejercerla. Fue una persona culta, que leía filosofía (Schopenhauer,…) y que ha pasado a la posteridad como un gran escritor perteneciente al movimiento de la generación del 98. Así que mi propuesta, es leer el segundo tomo de sus memorias, “Familia, infancia y juventud”.


Además de que pienso que cumple requisito de contenido y de autor imprescindible, también pienso que puede encajar con otros aspectos no mencionados explícitamente en el Carnaval pero que sí hemos comentado en los círculos de Tertulias Ciencia. A veces, con los libros de anteriores ediciones, hemos tenido problemas con las traducciones, así que nos interesaba elegir uno en lengua castellana para ahorrarnos el conseguir una buena traducción, y diferenciar los “errores” del autor de los de la traducción. También hemos hablado de que Tertulias Ciencia podría ser una herramienta muy buena para trabajar con alumnos, y de qué manera podríamos atraer a este sector. Es verdad que las memorias de Pío Baroja, quizá no es un libro atractivo de primeras para adolescentes, pero sí que pienso que puede aportar mucho a las jóvenes generaciones. Varias personas me han comentado que leyeron “El árbol de la ciencia” en el instituto, y este libro es en muchas partes autobiográfico, así que no estará de más tener esta doble perspectiva: de dónde se nutre una novela como “El árbol de la ciencia”.

Para abrir boca dejo una selección de mis fragmentos de “El árbol de la ciencia”:

Esa tendencia natural a la mentira, a la ilusión del país pobre que se aísla, contribuía al estancamiento, a la fosilificación de las ideas.
Sin duda no los jubilaban por sus influencias y por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil.
A Andrés le indignó la indiferencia de la gente al saber la noticia. Al menos él había creído que el español, inepto para la ciencia y para la civilización, era un patriota exaltado y se encontraba que no; después del desastre de las dos pequeñas escuadras españolas en Cuba y en Filipinas, todo el mundo iba al teatro y a los toros tan tranquilo; aquellas manifestaciones y gritos habían sido espuma, humo de paja, nada.
Cuando estoy fuera de España- siguió diciendo Ibarra- quiero convencerme de que nuestro país no está muerto para la civilización, que aquí se discurre y se piensa, pero cojo un periódico español y me da asco; no habla más que de políticos y de toreros. Es una vergüenza.
Me he agenciado un ejemplar de “Familia, infancia y juventud” de la biblioteca para consultar un poco la distribución. El libro consta de siete partes compuestas, cada una, por capítulos breves (quizá habría que valorar juntar varios capítulos de los más breves):

- Primera parte: Familia, con 18 capítulos o epígrafes (más o menos 55 páginas, en el ejemplar que manejo).
- Segunda parte: La infancia, con 7 capítulos y una introducción (unas 28 páginas).
- Tercera parte: Adolescencia, con 13 capítulos (unas 36 páginas).
- Cuarta parte: Juventud, con 7 capítulos (unas 18 páginas).
- Quinta parte: De estudiante de medicina, con 23 capítulos (unas 70 páginas)
- Sexta parte: De médico de pueblo, con 13 capítulillos (unas 30 páginas)
- Séptima parte: De industrial, con 17 capítulos (unas 40 páginas)

La principal pega que le veo yo (a parte de cómo distribuir los capítulos para no estar más de un año leyendo este libro xD), es que no es hasta la quinta parte cuando se centra en temas más puramente científicos (su carrera de médico) pero a la vez pienso que la familia Baroja, de talante progresista, será muy interesante de conocer en detalle junto con el retrato de la sociedad de la época.

He encontrado que se puede adquirir en la Casa del Libro por el módico precio de 11,70€.


Esta propuesta participa en el Carnaval de Tertulias Literarias deCiencia 2016  alojado en el blog del proyecto Tertulias Ciencia

Tanto si mis argumentos te han convencido... o no... puedes valorar aquí si consideras mi propuesta adecuada para Tertulias literarias de Ciencia:

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