miércoles, 12 de octubre de 2016

Se acabó el verano

Por jazmines caídos recientes y corolas
de dondiegos de noche vencidas por el día,
me escapo esta mañana inaugural de octubre
hacia los lejanísimos años de mi colegio.
(Retornos de los días colegiales)

Sí, ya sé que estamos en octubre... pero el tiempo ha pasado sin solución de continuidad desde que me reincorporé de vacaciones. Hasta hoy, que declaro oficialmente acabado el verano.

Unas vacaciones de verano que empezaron despidiendo a Philae, y que estuvieron marcadas por la necesidad de atesorar los últimos recuerdos de mi abuela en Pamplona. Pero también, hubo una semana de playa en el Sur, y es precisamente la que ha marcado la transición de tiempo y de estación. Visitando la zona de Cádiz: San Fernando y Sanlúcar de Barrameda, se nos ocurrió pasar por el Puerto de Santa María, y tuvimos la suerte y el honor de que E.G-M. nos hiciera de guía y disfrutáramos de una tarde espectacular.
Vía

De vuelta a Barcelona, todo han sido prisas por prepararlo todo para el tiempo de medida en sincrotrón. Un tiempo que coincidía catastróficamente con #Naukas16. Y sí, no hay otro apelativo que lo describa mejor. ¿Sabíais que estuve tres noches sin dormir en #Naukas15 de la emoción? Durante ese insomnio se gestó el guión de mi charla para el siguiente evento Naukas Bilbao. Para encontrarme con que..., la ciencia manda y me toca trabajar ese finde. Así que no dudé en apuntarme para darla al Naukas Passion del Passion for Knowledge. Claro, que mi charla estaba pensada para un público diferente, en unas condiciones diferentes..., pero se adaptó como se pudo. 

En fin, mi ley de Murphy particular, quiso que hubiera una avería en la línea que íbamos a usar sincrotrón y nos cancelaran el tiempo de medida hasta nuevo aviso. ¿Podría haber organizado un viaje relámpago a Naukas Bilbao? Quizá. Pero estaba agotada, mi charla del Naukas Passion sin preparar, y los billetes de Vueling por las nubes. Me mal-contenté con conectarme al streaming y sufrir en silencio y en Twitter la distancia. 

El tiempo seguía corriendo alocadamente... El sincrotrón podía haberse retrasado, pero las muestras estaban siendo un desastre, y hay que tenerlo todo a punto para... cuando sea. Y además, hacer los preparativos para mi estancia de dos meses en Marburg (Alemania). Entre medias, viaje a la preciosa Donostia, a dar la famosa y temida charla, en la que decidí probar el formato a dúo con alguien muy especial. No es una charla perfecta, pero es la mejor por la valentía que le echamos en las condiciones actuales. Y os vais a enamorar sin remedio de mi GRAN liposoma. Desde aquí quiero aprovechar para dar las gracias tanto a Naukas como a Passion for knowledge por la oportunidad, y en especial a las personas que anduvieron por allí como Iñako, Pablo, Bea, Helena, Dani, José Ramón, Catalina, Clara, Aitor, Teknahi, Yanko, Moli, que de alguna manera u otra hicieron especial ese día.



Así ha volado septiembre, entre sincrotrón y muestras para Alemania, charla a dúo, gestiones varias... Y tenía una tarea pendiente: E.G-M. me había dejado de tarea leer Retornos de lo vivo lejano de Rafael Alberti, un poemario del exilio que es muy portuense. Ahora que ya lo he leído y re-leído con gusto, puedo decir, que sí, que el verano ha acabado, con mis últimos retornos del Puerto de Santa María.

una ciudad azul de níveas sombras
con barandales verdes
resonados de súbito a la tarde
por los dedos que el mar secretamente
y como por descuido abandona en la brisa
(Retornos de una tarde de lluvia)

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