El proceso vital conlleva de por sí limitaciones, y aunque no podamos evitar del todo alguna que otra limitación, sí podremos atajarla y contrarrestarla ampliando al máximo nuestra esfera de intereses.
(Elias Canetti)
El alquimista, Ryckaert, David (III) (sacado de aquí)
-¿Trabaja usted?- le preguntó el jefe de distrito.
-Sí -contestó Chojnicki-, trabajo. Trabajo, podría decirse, en broma. Me limito a continuar la tradición de mis antepasados, pero, si he de serles sincero, no lo hago con la seriedad con que lo hacía mi abuelo. Los campesinos de la comarca le tenían por un poderoso mago y, quizá, lo era. A mí también me tienen por mago, pero yo no lo soy. Hasta ahora no he podido fabricar ni un solo granito.
-¿Un granito? -preguntó el jefe de distrito-. ¿Un granito de qué?
-Pues de oro, ¡de qué iba a ser!- dijo Chojnicki como si fuera la cosa más natural del mundo-. Entiendo algo de química -siguió diciendo-, son viejos conocimientos de familia. Tengo aquí los aparatos más antiguos y modernos -dijo, señalando hacia las paredes.
El jefe de distrito vio seis hileras de anaqueles de madera. Allí había bolsas grandes y pequeñas de papel, almireces, recipientes de cristal como en las antiguas boticas, extrañas bolas de cristal llenas de líquidos de colores, lamparillas, mecheros de gas y tubos de ensayo.
-Muy raro, muy raro, muy raro -dijo el señor de Trotta.
-Y ni yo mismo sé decir -siguió explicando Chojnicki- si lo hago de broma o de veras. Sí, a veces, cuando estoy aquí por las mañanas, me domina el deseo y me leo las fórmulas de mi abuelo. Las pruebo a ver qué sale, me río de mí mismo y acabo marchándome. Pero vuelvo otra vez y pruebo de nuevo.
-Es raro, es raro -repitió el jefe de distrito.
-No es más raro -dijo el conde- que todas las otras cosas que hubiera podido hacer. ¿Quiere usted que me convierta en ministro de Educación? He tenido insinuaciones en este sentido. ¿O es mejor que me haga jefe de sección del Ministerio del Interior? También sobre esto he tenido insinuaciones. ¿O es mejor que me vaya a la corte, a la mayordomía? Porque también podría hacer esto, Francisco José me conoce…
El jefe de distrito hizo retroceder dos pulgadas la silla. Sentía una punzada en el corazón cuando Chojnicki llamaba al emperador por su nombre como si fuera uno de aquellos diputados que desde la introducción del voto universal había entrado en las Cortes o, en el mejor de los casos, como si hubiera muerto ya el emperador y fuera simplemente una figura de la historia patria.
-Su majestad me conoce -rectificó Chojnicki.
El jefe de distrito acercó la silla a la mesa y le preguntó:
-Perdone usted, pero, ¿por qué resulta tan inútil servir a la patria como fabricar oro?
-Porque la patria ya no existe.
-No le comprendo -dijo el señor de Trotta.
-Ya supuse que usted no me entendería -dijo Chojnicki-. Nosotros ya no vivimos.
-¿Estamos perdidos? -terminó Chojnicki la frase-. ¡Y tan perdidos! Usted y su hijo y yo. Nosotros somos los últimos de un mundo en el que Dios todavía concedía su gracia a las majestades y en el que los locos como yo fabricaban oro. ¡Oiga usted! ¡Vea usted! -Chojnicki se levantó y se fue a la puerta, dio vuelta al interruptor y en la gran araña del techo se encendieron las bombillas-. ¡Vea usted! Estamos en la época de la electricidad y no de la alquimia. Pero sí de la química, ¿entiende? ¿Sabe usted cómo se llama esto? Nitroglicerina -y repitió-, ya no es oro. En el palacio de Francisco José suelen arder todavía las velas. ¿Se da usted cuenta? ¡La nitroglicerina y la electricidad nos destruirán! Y ya no falta mucho, no falta mucho.
El resplandor de las luces eléctricas despertaba, por las paredes y los anaqueles, brillos y fulgores verdes, rojos, azules, temblorosos reflejos en los tubos y matraces. Carl Joseph seguía sentado, pálido y silencioso. El jefe de distrito miró en dirección a su hijo. Pensaba en su amigo, el pintor Moser. Y como el señor de Trotta había bebido ya bastante, veía, como en un lejano espejo, el pálido rostro del hijo borracho bajo los árboles verdes de Volksgarten, con un chambergo puesto y una gran carpeta debajo del brazo. Era como si el jefe de distrito poseyera los dones proféticos del conde para descubrir el futuro histórico y así podía ver lo que le esperaba a su hijo. Platos, fuentes, botellas y vasos se hallaban ahora medio vacíos y tristes. Brillaban maravillosas las luces en los tubos dispuestos por las paredes.
Me resulta muy curioso pensar en la cantidad de circunstancias que te llevan a leer un determinado libro en un muy determinado momento. El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon estaba en mi lista (no escrita) de pendientes, desde que escuché a un director de cine español contar cómo su guión de un autista que se recorre España en una moto con un sidecar se derrumba tras leer precisamente la novela de Mark Haddon, porque entiende que ningún autista haría eso.
Pero, hete aquí que un par de años después, en 2015 vuelvo a cruzarme con el libro porque es uno de los que toca leer para el taller English Reading Club, y esta vez lo he disfrutado como una enana. Me acordaba más o menos de toda la trama, pero precisamente eso ha hecho que fuera siendo consciente de lo bien escrito que está: porque no es lo mismo estar en el sitio del protagonista Christopher Boone, que estar en el mundo de los adultos y saber hacia dónde conduce la historia y como para alguien como Christopher es cuasi imposible anticipar el final de la misma. Me gusta también que Christopher intercale planos de la disposición de casas en su vecindario, diagramas de dinámica de poblaciones, problemas de matemáticas, etc., en mitad de cualquier lado, siguiendo una lógica que está en su cabeza.
Pues bien, con las entradas agotadas de aquí al 24 de mayo, se representa en el Teatre Lliure de Gràcia la adaptación de Simon Stephen traducida al catalán por Cristina Genebat y dirigida por Julio Manrique. Y no es por poneros los dientes largos a los que no podás ir..., pero la interpretación de Pol López como Christopher es absolutamente impresionante, dando realismo a una historia que parece ser una novela policíaca, para evolucionar a un drama enorme: cómo una persona con un problema es capaz de vivir en un mundo distinto a él, y cómo las personas de su entorno que le quieren pueden manejar el complicado día a día... Como explica mucho mejor que yo JR Alonso para Sheldon Cooper:
Sheldon, cada vez más famoso y con más admiradores, puede ayudar a que la gente conozca lo que es el síndrome de Asperger y, ojalá, a generar una mayor comprensión y simpatía hacia las personas afectadas.
Christopher Boone se convierte en un personaje muy real, de carne y hueso, sobre un escenario continuamente cambiante (me encantó la puesta en escena con el metro, el viaje en tren, la escuela, la casa en Swindon, la casa en Londres, ¡brutal!), y que despierta simpatía porque es un personaje simpatiquísimo cuando le oyes con voz y ves sus gestos en vez de leer sus razonamientos un poco sabelotodos. Los problemas a los que se enfrentan sus padres se convierten en algo tan tangible que no puedes juzgar sus respectivas decisiones. Y al final te quedas con un buen sabor de boca (agridulce, aunque ahí está la gracia) ante la superación de estos tres pedazo de personajes.
Pero, si necesitaba un argumento más: me ganó definitivamente el final de la obra. Que, al igual que Christopher deja la demostración de los triángulos rectángulos para el anexo de su libro, en el teatro, una vez acabada la función y aplaudida hasta rabiar, vuelve a salir con una pizarra para hacernos la demostración. QED. Brutal.
En resumen, una obra de teatro que no solo visibiliza al Asperger, sino que está repleta de agujeros negros, expansión del Universo, astronautas, números primos, y mucho más.
Una cosa que nos interesa a los científicos es espiar los secretos de los materiales con los que trabajamos, y la microscopía nos ayuda bastante en nuestro objetivo. Cuando se trata de nanomateriales, necesitamos usar microscopios electrónicos que nos permiten echar una ojeada a tamaños menores que los microscopios ópticos, debido a que la longitud de onda de un electrón es mucho menor que la de un fotón de luz visible. Un microscopio electrónico puede ser o bien de transmisión (TEM, por sus siglas en inglés), o bien de barrido (SEM). En el caso del SEM, se hace un "barrido" de la superficie: los electrones del haz incidente interaccionan con los electrones de la superficie del material, repeliéndose (tienen carga negativa), por lo que los electrones incidentes son desviados por los electrones del material modificando su momento angular y/o su energía. Por eso, este proceso debe realizarse a alto vacío, para que los electrones no sean desviados por el aire. Si nuestra muestra no es conductora, habrá que recubrirla con algo que sí lo sea. Un microscopio SEM tiene una pistola de electrones, que es la que produce el haz que se enfoca sobre la muestra mediante óptica electromagnética. El detector recoge los electrones que vienen de la muestra, y la energía, intensidad y ubicación de estos se usa para producir la imagen.
Este sería un ejemplo de una muestra polimérica recubierta por oro:
Después de analizar tropecientas imágenes de bastantes muestras, yo aún seguía esperando encontrarme a Frodo y Sam guiados por Gollum camino de Mordor..., así que hice un fotomontaje para el concurso de fotos de mi instituto de materiales, y quedé como tercera finalista. Aquí os dejo a Gollum en el nanomundo:
Es el título de un poema de Casi de Rodrigo Manzuco. Sin que se nos olvide que la basura espacial es un gran problema, mirad esta imagen y leed a continuación el poema ;)
La chatarra espacial...
Me fascina la mezcla,
con su fusión quimérica
de basura y estrellas,
de estiércol y aluminio
reluciente de dólares,
de piñata que explota, de moscas que rodean
un tesoro, de lata
de refresco tirada en una playa
desierta:
un sacrilegio
sin importancia
y a la vez
terrible. 300 toneladas
de pequeños fragmentos
errantes y asesinos como balas perdidas
bailando alrededor de nuestra órbita.
Dentro de poco
ocurrirá un desastre, y podrán estos versos
-"Ya lo dijo un poeta!..."-
en una esquina triste del periódico
-"Lo publicó en un libro que se llamaba Casi".
Sin embargo,
me encanta esta basura
que aparece en las fotos de la Tierra
vista desde el espacio,
temblor de átomos locos,
santo nimbo de mierda que circunda este mundo
con sus cometas mágicos,
rojos, sucios, alegres,
fugaces, clandestinos, luminosos y oscuros
como sueños,
como tórridos sueños
de una increíble noche de verano.
Llevo una temporada bastante quejica..., y no debería. La vida es cambio y evolución, y ¿qué es mejor ser actor o espectador? Yo lo tengo claro, y en función de eso, he hecho mis elecciones, el tiempo me dará o quitará la razón. Lo que sí sé es que apenas me queda tiempo para hacer lo que tanto me gustaba hacer, y que impulsó a este blog desde el anonimato a los Carnavales de ciencia de la blogosfera. Ahora mismo, mi blogroll consta de 70 blogs, quizá está un poco desactualizado: la clasificación de más ciencia o más humanidades no se corresponde con las realidades de los blogs que están en ella, y requiere una obra urgente, que no sé cuándo llevaré a cabo. Probablemente ni en mis mejores momentos radiactivos podría leer semejante volumen de entradas, menos ahora que me parece que ha pasado un siglo de cuándo era capaz de estar al día en blogs tan activos diariamente como @emulenews, Microsiervos o Xataka Ciencia. Pero junto con lo que marco como favorito en Twitter los consulto cuando tengo un rato libre, y perdonad que no siempre comente, pero disfruto mucho de lo que leo.
Estoy cambiando de etapa a nivel personal, luchando por empezar en todos los sentidos mi tesis doctoral, y a veces me puede el desaliento de ver solo los inconvenientes de la vida investigadora, que es romántica y apasionante pero de otra manera totalmente distinta a la que imaginaba. Me he cambiado de ciudad, y pese a que llevaba años (quienes me conocen lo saben muy bien) queriendo emigrar a la otra punta del planeta (San Petersburgo para más señas, Rusia la tierra de gigantes como Flerov, Lomonosov y Mendeleiev), nunca me había ido, y es más duro tener la familia a más de 4 horas de viaje y comenzar de cero en otro lugar, por mucho que me haya enamorado de Barcelona y alrededores. También, y como esto es un blog ante todo personal, os confío que tengo muchas inquietudes por dentro, pero cambiar el mundo y empezar por una misma cuesta esfuerzo y me roba mucho tiempo y energías. En este marco, he hecho 111 km del Camino de Santiago ¡y con ganas de repetir!, ando en un voluntariado con discapacitados, y varias cosas más.
Por primera vez, gano un sueldo no muy alto, pero que me da para ser independiente en el día a día, y en el mes a mes. Con él, he visitado París y Ginebra y el CERN, iré a Granada en diciembre, y planeando que el siguiente vuelo sea a Londres. Me he vuelto consumidora voraz de cultura, y lo de ir una vez al mes al teatro se me queda corto..., cada fin de semana encuentro planes muy atractivos (concierto del bicentenario de Verdi, el ballet nacional de Polonia, Cinco horas con Mario, o próximamente el concierto de "El Mesías" de Haendel). Voy cargando con un libro o dos, mucha ciencia, a veces ciencia-ficción, y ahora la autobiografía de Canetti me tiene enganchadísima. Echo de menos que ya no leo tanta poesía, y eso debería arreglarlo, aunque aún no he pensado el cómo. He descubierto a Unamuno, y he seguido leyendo a Chesterton
Me sigue apasionando la ciencia y su divulgación. Valoro mucho pertenecer a dos plataformas de calidad como Hablando de Ciencia y Naukas: de verdad, cuando os leo, compañeros, me parece que no estoy a la altura..., y me entran ganas de escribir divulgación de la buena..., y chicos: sois mi inspiración, de mayor quiero ser como vosotros xD Es todo lo que os puedo decir de momento, espero que pronto lo demuestre además de verbalmente. Porque además, me encanta meterme en fregados, pero he tenido que bajar el ritmo y no subirme al carro de iniciativas estupendas que prometen mucho: todo no se puede, y por mucha radiactividad, aún no tengo dominada la técnica cuántica de estar en dos sitios a la vez, mientras no me veis ;) o algo así.
Pero aunque yo esté en mínimos de actividad, estoy de enhorabuena porque el Carnaval de Humanidades cumplió un añito, con VII Ediciones en las que quiero destacar la implicación de los anfitriones/organizadores que han conseguido darle un empuje muy personal y característico por las redes sociales, interpelando para posibles colaboraciones, diseñando logos, y logrando un resultado cuidado y de calidad. ¡A todos gracias! El Carnaval es ya totalmente vuestro, no lo dejéis solito.
Otra alegría es que estamos a punto de terminar de leer en común cada domingo El tío Tungsteno, realmente una experiencia enriquecedora donde nos reunimos para charlar y debatir en Twitter o en el blog. ¿De qué hablamos? Sobre todo de ciencia, de la belleza, de la pasión que nos transmite de forma personal, del mejor modo de enseñarla, de historia de la ciencia, a veces de filosofía de la ciencia,... Es verdad que la mayoría somos de formación científicos, pero también hay gente 'de letras' a la que valoramos mucho, porque sus aportaciones son valiosísimas. No hay que estar de acuerdo: tenemos debates muy encendidos acerca de si la metafísica es real, o sea, si existe la realidad; si la religión afecta negativamente al pensamiento científico; de si la ciencia es mejor o distinta a la política, o el arte; de si ciencia y arte son compatibles; y mucho, mucho más. Si quieres material, no tienes más que recorrer los 21 resúmenes que hay colgados, y seguir el hilo de comentarios, ¡te sorprenderás! ¿De qué sirve comentar? ¡Sirve para cambiar el mundo! Más en concreto, nos acabamos de desdoblar para iniciar una sección al más puro estilo Oliver Sacks con su tío Tungsteno: practicando pretende que disfrutemos aplicando principios científicos por medio de experimentos que puedes hacer en tu casa con materiales baratos, y que están trabajados para orientar sobre la ciencia que hay detrás, la seguridad, y hasta historia de la ciencia.
Quería aprovechar para deciros que me he hecho fan del crowdfunding, si escucháis por ahí que un elemento radioactivo se ha arruinado, soy yo sin ninguna duda, pero no podía resistirme a arrimar el hombro en proyectos que valen la pena. El primero en el que me embarqué y que salió con éxito fue el documental Raras pero no invisibles. Ahora estoy metida nada más y nada menos que ¡en cuatro! Y tengo el alma en vilo porque salgan adelante... Mi segundo proyecto es el libro ¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos? por el gran @aberron y que estoy deseando tener entre las manos. El tercero en el que me juego mis billetes para Granada, así que estoy super-implicada desGranandoCiencia, ¿quién colabora y se viene conmigo? Pero justo después salió el número 3 de la revista Naukas y claro que me apunté. Y a los pocos días me llega un tuit de este cómic de Newton ¡con el que puedo conseguir el de Darwin y Galileo! Mooola..., pero hasta aquí hemos llegado... por ahora. Hacedme el favor de si os interesa (os tiene que interesar) apoyar para que salgan adelante y yo sea un elemento muy feliz.
Como podéis ver hay proyectos en marcha que me ilusionan mucho a todos los niveles. Por marcar dos líneas de 'trabajo' o propósitos de año nuevo:
1. Puede que si este blog se vuelve aún más, una bitácora personal, me ayude a la hora de trabajar otro tipo de entradas más elaboradas. Así que procuraré que haya más poesía, y relato aunque recurra a la ficción por eso de no desvelar identidades. Sois muy libres de dejar de leer si la temática no os interesa, que no os sepa mal, pero ante todo el blog es mío y así lo voy a vivir.
2. Pasar al 1.0, con el objetivo de atreverme a dar una charla en Bilbao el curso que viene, o de presentarme al Famelab, o de salir a la calle con mi bata a defender mis fluidos supercríticos, mis liposomas y mis células HeLa y a explicar por qué me gusta tanto la ciencia. De momento, iré a desGranandoCiencia donde estaré en algún taller... y veremos que se puede hacer para no tartamudear ni bloquearme por timidez (¿clases de teatro?, todo es posible).
Finalmente, quería daros las gracias a todos los lectores, y a todos los que comentáis: por tirarme de las orejas cuando lo hago mal, por animarme en mis momentos de bajón, por... todo. Este blog sin vosotros no sería lo que es, se alimenta de vuestros comentarios (que me hacen pensar, rehacer las entradas, o investigar más a fondo, o copiaros poesía :D), ¡ay!, no quería decir nombres por si me dejo a alguien, pero creo que se impone la gratitud: gracias @ismael_ds con su @roskiencia, @luisccqq con su @elnanoscopio, @gomobel desde @ISCH_divulga, @jlmgarvayo, @scariosHR, @drLitos, @DaniEPAP, @EDocet, @emulenews, @ScientiaJMLN, @bynzelman, @ClaraGrima, @CarnaMat, @cuantozombi, @divulgame, @tocamates, @2qblog, @estapillao, @deibitbanon, @marga_beas, @cuantosycuerdas, @antineutrina, @DivulCC, @PezDanilo, @teoremadegoedel, @RubenLijo y todo el equipazo de @HdCiencia: @victagua, @diplotaxis, @_venerable, Alexis, Félix y @JCarlosVaque que me responden cada semana en #PHdC, @scruzcampillo, @isanne, @jorgejfrias, @lualnu10, @MrAdrianCooper y todos y cada uno; @bioamara @molesybits (con el imparable @luisreig y @ihateberries), @lauramorron y @Fooly_Cooly, @eurekablog, @migusant, @raven_neo y el @biocarnaval, @crazy_apotheek, @EGMaiquez, @hebusto, @QuimicaSociedad, @germantortosa, @quimitube, @profedeciencia, @PabloGenis, John Doe (César Menor Salván), @vendoXdelgada, @Jeibros, mi gran amiga Galleta, mi hermano Jose, y claro mi familia: la pequeña y recién bautizada Ununpectio (¡larga vida sin IUPAC!, es broma no me lo toméis a mal queridos químicos), Cristina, y sobre todo mi madre, que no tiene tiempo para leer este blog pero sin ella en el 1.0 nada sería lo mismo. Falta gente, mucha gente, a todos: gracias. Y si queréis proponer algo, estoy a vuestra disposición.
Mi grupo favorito de música, con una canción de Granada para motivaros a ir a desGranandoCiencia
Y es que si 2012 fue el curso de mi descubrimiento y pasión por Chesterton, acabo de encontrar a Miguel de Unamuno: mi referencia fue Jiménez Lozano que en Ni venta ni alquilaje, dedicaba un artículo al centenario del escritor vasco y hacía especial hincapié en sus obras San Manuel Bueno, mártir y La agonía del cristianismo. La segunda aún no la he leído, pero la primera me pareció espectacular, quizá porque, y que Chesterton si me está oyendo que me perdone, debo ser un poco hereje, o al menos sí que entiendo la duda acuciante como martirio de este siglo. Pero las citas que he recogido como perlas del camino, vienen de los Cuentos completos, en el siguiente asalto a la biblioteca me gustaría empezar con su poesía, y me remuerde la curiosidad Niebla por los años de la Secundaria, y claro, tengo pendientes los ensayos...
"No tiene la culpa el mundo si hemos nacido dislocados en él". [“Las tijeras"]
"(...) ya sé que ustedes disertan mucho acerca de la vida, y dicen que hay que amarla; pero la tienen de querida y no de esposa." [Una visita al viejo poeta]
- "¡Señor, Señor! ¿No prometiste a los mansos vuestro reino?
- Sí; pero a los que embisten, no a los embolados." [Juan Manso. Cuento de muertos]
"Por lo cual, creía que una buena novela no debe tener desenlace, como no lo tiene, de ordinario, la vida." [Y va de cuento]
"Yo no sé (...) lo que va a ser de vosotros dos cuando yo me muera; ella la pobre Ángela, paralítica de cuerpo, y tú de alma..." [Un caso de longevidad]
"Se fundieron en su corazón las amarguras del mundo y la más amarga de todas, que es ver acabar en sainete el drama de la vida". [El héroe]
“Como quiera
que se ha extendido mucho la costumbre de publicar a la muerte de los grandes
hombres su correspondencia privada, para así, tomándolos de conejillos de
Indias, estudiarlos mejor psicológicamente, son muchos los que, yendo para
grandes hombres hombres, en sus íntimos propósitos miran y remiran cuanto
escriben a su novia o al amigo o al prestamista en previsión de que muertos
ellos lo publiquen. Esta condenada literatura, al acentuar el egotismo, ha
hecho que nos convirtamos todos en teatro de nosotros mismos y vivamos
representando un papel. ¡Es tan difícil ser como se es, naturalmente, sin
artificio!” (Miguel de Unamuno, Epistolario americano)
"Dios os redima de vuestra suerte como a mí de la mía... ¡A la ciudad!, ¡a trabajar! A vivir de mi trabajo de dependiente, dependiente sí, pero entre iguales, libre por mi trabajo y la igualdad, redimido de mi hacienda. ¡Señor, Señor, redime a los ricos todos de su riqueza!" [Un redimido]
"Iban al café a
desahogar su bilis en monólogos dialogados (...)" [“Las tijeras"]
"¿Pero usted
cree que no hay más progreso que la vigilia? Hay que digerir el progreso y el
hartazgo da sueño. ¡A dormir!, a dormir para hacer la digestión espiritual del
progreso y despertar en otro siglo con la cabeza fresca, de buen humor y
enriqueciendo el vivífico y fecundante fondo del olvido, que es algo muy
positivo, muy positivo, creámelo usted." [Sueño]
"Y sintió hambre y sed y sueño de soledad; ansió con ansias mortales encontrarse solo, enteramente solo, viendo miradas y oyendo voces de hombres y mujeres, tocando prójimos. Y comprendió que la soledad, la verdadera soledad, la que le pone a uno cara a cara de Dios y lejos de sí mismo, es la que se logra en medio del tráfago y tumulto de la gente". [Las peregrinaciones de Turismundo]
"Lo que quiero
es asentar en el silencio de la eternidad mi alma." [Una visita al viejo poeta]
"Aquello le sacó a flor de alma la tristeza eterna, la tristeza trascendental, el hastío prenatal que duerme en el fondo de todos nosotros, y cuyo rumor de carcoma tratamos de ahogar con el trajineo de la vida." [La beca]
"Estaban creando
la palabra según la repetían; su canto era un canto genesíaco". [El canto
adámico]
"Y cuando le cantaba al niño, abrazándole, aquella vieja canturria paradísiaca que, aun transmitiéndosela de corazón a corazón las madres, cada una de estas crea e inventa de nuevo, eternamente nueva poesía, siendo la misma siempre, la única, como el sol (...)" [El sencillo don Rafael, cazador y tresillista]
"Era para ellos siempre nuevo todo bajo el sol, toda impresión fresca, y el mundo una creación perpetua y sin segunda intención alguna." [El semejante]
"(...) Así humanizó la naturaleza antropomorfilizándola a su manera, en pura sencillez e inconsciencia; vertía en sus formas frescas, cual sustancia de vida, la ternura paterno-maternal que al contacto de un semejante había en él brotado, y sin darse de ello cuenta vislumbró vagamente a Dios, que desde el cielo le sonreía con sonrisa de semejante humano." [El semejante]
"Porque siempre
guardamos en la memoria mucho mejor las fechas de los dolores y desgracias que
no la de los placeres y venturas. Los hitos de la vida son dolorosos más que
placenteros."
El amor quiere
ser amado porque sí, y no por razón alguna, por noble que esta sea." [Al correr
los años]
"Vosotros, los que os tenéis por cuerdos, no disponéis de más instrumentos que la lógica y así vivís a oscuras." [El que se enterró]
"Y si oís decir que lo que es de todos no es de ninguno, esa es una barbaridad muy grande que han inventado los ladrones para robar más a su gusto." [El derecho del primer ocupante. Cuento para niños]
"Se contentaban con lo que se llama cumplir con la obligación, que, como es sabido, suele consistir en no hacer nada." [La revolución de la biblioteca de Ciudámuerta]
"Porque el que
uno se coma al pasado, sobre todo si ese pasado ha muerto, puede aún pasar;
¡pero esto de comerse al porvenir!..." [La beca] (¿qué dirán las generaciones venideras de la gestión de la tan manida crisis económica?)
"Era un joven,
llamemósle Pérez, de esos que creen ingenuamente que se les ha ocurrido lo que
habían leído, que toman por ideas originales las reminiscencias de lecturas y
que se imaginan que van a romper moldes viejos cuando se disponen a hacerla con
otros más viejos todavía". [Una tragedia]
"Empeñado en distinguirse de los hombres, no conseguía dejar de serlo." [Bonifacio]
Y por hoy me parece que ya está bien (habrá segunda parte)
Estos días ha
saltado a la palestra el tema de la reproducción asistida, por la propuesta de ley calificada
de discriminatoria hacia ciertos colectivos y justo el 25 de julio fue el aniversario
del nacimiento de Louise Brown, lo que me recordó que tenía pendiente un debate de bioética que dejamos a medias. Me he puesto a
investigar la bibliografía sobre la biología del tema (que no tiene
desperdicio) y que, como es inmensa, me temo que aún me encuentro empezando y
que será otra historia para otra ocasión...
¿Pues entonces
a qué viene este rollo? A que he terminado “Un mundo feliz” de Aldous Huxley y el domingo fui al
cine a ver ‘El hombre de acero’, y como una no sabe cómo narices
funcionan sus conexiones neuronales, una cosa me ha llevado a la otra. Por hoy,
asumamos que la fecundación in vitro es tan perfecta que no tiene ningún
riesgo, y que nos permita llegar al ‘mundo feliz’ de Huxley, que también
aparece en alguna novela de Asimov o en la película de Gattaca: la reproducción totalmente artificial
permite seleccionar las características deseables del hijo (que ya no es hijo,
puesto que no necesita de padres, ¡todo lo contrario!, la idea de paternidad
provoca vergüenza ajena o como mucho burla) y controlada para conseguir los
cánones de ese ‘mundo feliz’: los embriones delta y epsilon reciben menos
suministro de oxígeno y nutrientes porque no necesitan desarrollar una
inteligencia como los alfa y beta que serán los que regirán el mundo. Estamos
en un mundo que recuerda al Kriptón que nos presenta la nueva película de
Superman, cada persona se concibe específicamente diseñada para su misión en la
vida. Y es que muchas veces son la literatura y el cine los que plantean reflexiones filosóficas
y científicas creativas y escalofriantes: Orson Scott Card con su saga de Ender nos hace preguntarnos acerca de nuestra
reacción ante lo distinto a nosotros para re-definir qué es un genocidio
(presente también en Superman), algo que también ha desarrollado Asimov con los robots.
Así como Orwell
en 1984 se centra más bien en la manipulación de la información en un
mundo totalitario y comunista, en el que la historia se reescribe según las
necesidades propagandísticas del gobierno, que incluso está implementando la
neolengua que permitirá eliminar conceptos tan absurdos como el amor o la
verdad..., Un mundo feliz parte de una sociedad más pacífica y muy
avanzada tecnológicamente, donde la felicidad solo depende de seguir el
condicionamiento que se recibió desde la cuna y en tomar la pastilla de soma.
Aunque también en el libro de Huxley: “Sesenta y dos mil cuatrocientas
repeticiones crean una verdad”. Todas las obras que he mencionado, y muchas más
del género de ciencia ficción, especulan acerca del futuro de la humanidad:
¿queremos un mundo como Gattaca, un mundo feliz? ¿O apostaremos la carta del
azar como los progenitores de Kal-El?
El título
original de ‘Un mundo feliz’ es Brave New World, que proviene de Shakespeare:
O wonder!
How many goodly creatures are there here!
How beauteous mankind is! O brave new world,
That has such people in't.
Porque el meollo del libro transcurre entre el enfrentamiento de John, un
‘salvaje’ que se ha educado fuera de esta sociedad perfecta, y que parece el
único que ha leído las obras completas de Shakespeare e interpreta el mundo
desde sus lecturas:
Cada una de
nuestras vacaciones de soma es un poco de lo que nuestros antepasados llamaban “eternidad”.
John empezaba a
comprender.
-”La eternidad
estaba en nuestros labios y nuestros ojos”- murmuró.
¿Curioso que la
historia gire alrededor de Romeo y Julieta, Macbeth y demás teatro de
Shakespeare? ¿Por qué esa defensa desgarrada, desesperada, inútil de las
Humanidades? Necesitamos las Humanidades para humanizar. Porque la terrible verdad de ese mundo
feliz es que sin Humanidades, tampoco hay ciencia:
-Sí, pero ¿qué
clase de ciencia?- preguntó Mustafá Mond, con sarcasmo- . Ustedes no tienen una
formación científica y, por consiguiente, no pueden juzgar. Yo llegué a ser
hace mucho tiempo un físico muy bueno. Demasiado bueno: lo bastante para
comprender que toda nuestra ciencia no es más que un libro de cocina, con una
teoría ortodoxa sobre el arte de cocinar que nadie puede poner en duda y una
lista de recetas a la cual no debe añadirse ni una sola sin un permiso especial
del jefe de cocina. Yo soy actualmente el jefe de cocina. Pero antes fui un
joven e inquisitivo pinche de cocina. Y empecé a elaborar algunos platos por mi
cuenta. Cocina heterodoxa, ilícita. En realidad, un poco de auténtica ciencia.
(...) De vez en
cuando echo de mucho de menos la ciencia. La felicidad es un patrón muy duro,
especialmente, la felicidad de los demás. Un patrón mucho más severo, si uno no
está condicionado para aceptarla, que la verdad.
Y me parece
cuando menos una tesis coherente y plausible, por lo que me inclino a pedir
junto con John el salvaje:
-Pues yo no
quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, peligro real, libertad,
bondad, pecado.
-En suma-dijo Mustafá Mond-, usted reclama
el derecho a ser desgraciado.
Los problemas de probabilidad son a veces controvertidos porque su solución
matemática, la verdadera, resulta a menudo opuesta a la que sugeriría la
intuición. Este fracaso de la intuición resulta quizá sorprendente porque “la
supervivencia del mejor adaptado” debiera proporcionar ventaja evolutiva en
favor de un cerebro que por naturaleza fuera capaz de analizar cuestiones de
probabilidad. (...) La capacidad de analizar la probabilidad tiene que formar
parte de nuestra naturaleza genética, y a pesar de ello la intuición nos
engaña a menudo.
Desde que descubrí la historia
de la ciencia, estoy
tratando de saldar todos estos años de desconocimiento. Hay veces que mis
pruebas no salen bien, pero otras veces sí, como ha sido el
caso con el libro El enigma de Fermat de Simon Singh (reseñado por un compañero de
Hablando de Ciencia). El enigma
planteado por Fermat y la ambición (sueño) infantil del matemático Andrew Wiles
será el hilo conductor que nos llevará por las distintas áreas de las
matemáticas a través de los personajes que más han aportado a lo largo de su
historia: Pitágoras, Gödel, Galois, Euler, Turing, Taniyama, Shimura,...
El autor, Simon Singh, no es matemático pero con un lenguaje sencillo
plagado de anécdotas curiosas de la historia de las matemáticas, consigue
contagiar la emoción de Wiles:
El anhelo por
una solución para cualquier problema matemático viene provocado en gran medida
por la curiosidad, y el premio consiste en la satisfacción simple pero enorme
que se deriva de resolver un enigma.
“(...) Esta
bien trabajar en cualquier problema, incluso si no se llega a resolver al cabo
del día, siempre y cuando ello genere matemáticas interesantes por el camino.
La importancia de un problema matemático yace más en las matemáticas que genera
que en el problema en sí”. Wiles
“Existe un
sentimiento de nostalgia. Hemos perdido algo que ha estado con nosotros durante
mucho tiempo, algo que nos ha guiado a muchos hacia las matemáticas. Tal vez
esto siempre sea así en matemáticas. Tenemos que encontrar nuevos problemas que
capten nuestra atención” Wiles
“Las
construcciones de los matemáticos, como las de los pintores o los poetas, deben
ser bellas; las ideas, como los colores o las palabras, deben encajar con
armonía. La belleza es el primer requisito: no hay un lugar permanente en el
mundo para las matemáticas feas”. G.H. Hardy
Las relaciones
entre temas aparentemente diferentes son tan importantes para la creatividad en
matemáticas como en cualquier otra disciplina. La relación es una pista sobre
una verdad oculta que enriquece ambos temas.
Otro tema
interesante son la utilidad de las matemáticas:
Cuando G.H.
Hardy declaró en 1940 que las mejores matemáticas son en buena medida inútiles,
se apresuró a añadir que eso no tenía por qué ser negativo: “Las verdaderas
matemáticas no repercuten en la guerra. Nadie ha descubierto aún ninguna
aplicación bélica de la teoría de números”. Pronto se demostraría que Hardy
estaba equivocado.
También sale a
relucir la diferencia entre las matemáticas con respecto a otras ciencias más
experimentales:
“Por supuesto,
hay muchas materias para aprender, pero las matemáticas eran las más sencillas
porque podía limitarme a leer libros de texto de matemáticas. Aprendí cálculo
leyendo libros. Si hubiera querido aprender química o física habría necesitado
instrumental científico y yo no tenía acceso a tales cosas” G. Shimura
¡Empieza la Fiesta! En este blog adelantamos el chupinazo de 2013 para dar la bienvenida al último proyecto en que me ha metido el elemento 114... ¡No podíamos tener un mes sin hacer 'nada especial' en este blog! Y mientras planeaba en secreto, me llega este aviso de @2qblog y me encuentro enrolada como vice-capitana en el barco de las Tertulias literarias de ciencias. Por si aún no te has enterado (a pesar de que llevamos dando la matraca unos días en las redes sociales ¡y esto es solo el comienzo!), aquí lo ha explicado genial el promotor y compañero de esta loca aventura científico-literaria.
Pero no queremos que seáis meros espectadores, ¡os invitamos a ser protagonistas! Aunque este primer resumen lleva mi firma, como veréis son unas pocas líneas, porque el trabajo-diversión empieza justo ahora. ¡Comenta! ¡Debate! ¡Propón! Todo aquello que no te atreviste a decir nunca porque sonaba demasiado friki o porque pensabas que nadie te iba a entender: ahora es el momento. Somos un puñado de enamorados de la ciencia y de la literatura, ah, y también queremos cambiar el mundo. Es muy sencillo enrolarse y formar parte de este ejército pacífico que va a dar mucha guerra en el 2.0: comparte tu opinión del primer capítulo del tío Tungsteno, ¿qué te ha llamado la atención?, ¿qué conclusiones has sacado del capítulo? Con un poco de suerte serán distintas, y podremos hacer un debate enriquecedor para todos.
Y ahora que conoces la dinámica..., ¿quieres participar? @2qblog y yo estamos encantados de escribir los resúmenes, pero nos encantaría que no fuéramos los únicos. Ya has visto un "modelo": un breve resumen objetivo, y unas pautas personalísimas sobre el debate. Si después de comentar en el capítulo 1, te apetece escribir en próximos capítulos, vamos a hacer un Google Calendar para que no trabajes en vano, avísanos a @2qblog o a mí de qué capítulo/s te interesan y te reservaremos la semana para ti. A continuación, mándanos tu texto (ya especificaremos dónde) y lo revisaremos para asegurar que es acorde con el proyecto.
Bueno, genios, ¡viva san Fermín!, ¡gora San Fermín!, bienvenidos a la tercera cultura y a las tertulias literarias de ciencias!
"No es suficiente enseñar a un hombre una especialidad. Aun cuando esto logre convertirlo en una especie de máquina útil no tendrá una personalidad desarrollada de manera armoniosa. Es indispensable que el estudiante adquiera una comprensión de los valores y una profunda afinidad con ellos. Tiene que alcanzar un vigoroso sentimiento de lo bello y de lo moralmente bueno. De lo contrario, la especialización de sus conocimientos lo asemejarán más a un perro adiestrado que a una persona de desarrollo culto y equilibrado. Ha de aprender a intuir las motivaciones de los seres humanos, sus sufrimientos e ilusiones para conseguir una relación adecuada con su prójimo y la comunidad. La insistencia exagerada en el sistema competitivo y la especialización prematura fundada en la utilización inmediata matan el espíritu en que se asienta toda la vida cultural, incluido el conocimiento especializado". (Einstein, New York Time, 5 de octubre de 1952 vía)
La biología ha estado presente en el Carnaval también en forma de genética espeluznante (¿El psicópata nace o se hace?), y como ayuda para desentrañar la historia de nuestros antepasados en los mejores navegantes y el almirante eunuco.
Y ahora solo me queda pediros que leáis todo el bagaje cultural que llevamos acumulado y que votéis (vía comentarios en este mismo post o en la web del Carnaval si preferís), las 3 entradas que bajo vuestro criterio merecerían el distintivo del Mejor Post de esta Edición. El plazo de votación es hasta el 30 de junio. Si os resulta más cómodo podéis usar el número de participación tal como están ordenadas aquí.
¡Un saludo bloguero y espero veros a todos en la VI Edición!