jueves, 13 de febrero de 2020

Agradecimientos de mi tesis eterna

Dice Chesterton que dar la vuelta al mundo es el camino más corto para llegar adonde ya se está. Y yo me siento un poco así: ha sido un largo viaje para llegar hasta donde estoy ahora mismo. Un viaje con un ritmo de montaña rusa, subiendo lentamente grandes cuestas y lanzándome luego en picado cabeza abajo… La verdad es que no ha sido un camino fácil. Como una vez dijo mi médico: Lo hicimos porque no sabíamos que era imposible.

Cortesía de la gran Laura Morrón
Según la OMS, una de cada cuatro personas tendrá un problema de salud mental a lo largo de su vida. Yo prefiero decir que una de cada cuatro personas somos un superhéroe oculto, pero son esas otras tres personas quienes marcan la diferencia y sacan a la luz lo mejor de nosotros. Esta historia más que de mí, va de cómo muchas de esas tres personas consiguieron que yo cumpliera mi sueño de hacer un doctorado en el CSIC. Por eso, estoy convencida de que estos agradecimientos son la parte más importante de la tesis (de hecho, serán las únicas páginas que se lean algunos), unas páginas que tendrían sentido, aunque finalmente no hubiera habido tesis como en tantos momentos ha estado a punto de pasar. Mi vuelta al mundo chestertoniana empezó en enero de 2013 y en el momento de escribir estas líneas estamos en enero de 2020. Son un puñado de años y de personas que los han llenado. Disculpadme si me dejo a alguien: no están todos los que son, pero sí son todos los que están.

Esta gran aventura dio comienzo gracias al Prof. Jaume Veciana y a la Prof. Concepció Rovira que me dieron la oportunidad de formar parte de su grupo de investigación y además hicieron que me sintiera parte de él desde la primera entrevista. Como guías de viaje he contado con la Dra. Nora Ventosa y la Dr. Elisabet González. Nora Ventosa a lo largo de todo este tiempo ha sido mucho más que una directora de tesis excelente: no solo he contado con su supervisión y orientación profesionales durante todo el camino sino, más importante, con su calidad humana, comprensión y ánimos que han hecho que todo este esfuerzo haya desembocado en una tesis. De ella es el mérito de que yo retomara el trabajo tras un año de baja, y que, poco a poco, siguiera este “entrenamiento” hasta el final. Muchas gracias por creer en mí cuando yo no era capaz de hacerlo. La Dr. Elisabet González se incorporó después como codirectora, aportando una visión enriquecedora y también mucho soporte, ánimos y amistad.

Agradezco al ya extinto Ministerio de Economía y Competitividad la beca predoctoral que me concedieron, así como la ayuda económica para la realización de dos meses de estancia en el grupo del Prof. Wolfgang Parak del AG Biophotonik, en la Philipps-Universität de Marburg. Finalmente, el trabajo de esos meses no se ha incluido en esta memoria de tesis. But I want to thank him for the opportunity to learn more things of cell culture, confocal microscopy and flow cytometry. Gracias a la Dr. Neus Feliu que me orientó en todo el diseño de experimentos y la realización de los mismos. Gracias al equipo de españoles (Uri, Dani, Isa) que me hizo sentir como en casa nada más llegar. Thank you to all my friends and partners from the group, I really learned a lot from your professionality. We also enjoyed our spare time.

Gracias a la Dr. Pilar Rivera por las primeras nociones en el cultivo celular y en la microscopía confocal. Gracias también a Ruixue Xu por sus imágenes de confocal del capítulo 5. Gracias al Dr. Andreu Cabot por proporcionarnos las nanopartículas metálicas para funcionalizar mis liposomas. Gracias a Paula Zamora por su simpatía y su buen hacer. Tampoco se ha recogido en esta tesis todo el trabajo de sincrotrón, pero no por ello dejo de estar agradecida a la Dr. Eva Pereiro que corrigió, sugirió y orientó desde el primer momento y a la Dr. Ana J. Pérez por toda su paciencia y formación.

En el proyecto NanoFabry, continuado por Lipocell y Terarmet, he conocido y colaborado con muchos grandes profesionales a los que me gustaría dar especialmente las gracias. Gracias a la Dr. Miriam Royo por acogerme en su grupo para enseñarme las bases del HPLC de la mano del siempre dispuesto Dr. Daniel Pulido. ¡Todavía os debo un pastel! Gracias al Dr. Pepe Corchero por su proteína GLA y sus Western-blot. Gracias a la Dr. Ibane Abasolo y Natalia García Aranda por toda la parte in vitro e in vivo de esta tesis. Gracias a la Dr. Johanna Scheper por su gestión. Gracias a todos vosotros por las conversaciones científicas y no tan científicas en las largas reuniones de proyecto.

A lo largo de estos años he contado con el apoyo técnico de muchas personas a las que también estoy muy agradecida. Gracias al Dr. Pablo Castro y a Martí de Cabo por las sesiones de cryo-TEM. Gracias Dr. Lidia Ferrer y Dr. Evelyn Moreno por las noches de sincrotrón. I would like to expand my gratitude to Prof. Jan Skov Pedersen, from Aarhus University in Denmark, for the conducted analysis of the SAXS data of liposomes, and Prof. Dganit Danino from CryoEM Laboratory of Soft Matter, Technion, in Israel for the cryo-TEM images. Gracias a la Dr. Judit Morlà por la ayuda con el ultravioleta y el DiD. Gracias a la Dr. Alba Eustaquio por su valioso conocimiento de HPLC y su ayuda en el desarrollo del método para analizar liposomas. Gracias a Ramón González por todas las medidas de HPLC, repeticiones, cambios de agenda, y por sus pacientes explicaciones. Gracias al Dr. Jordi Faraudo por las simulaciones teóricas. Gracias a todo el personal del ICMAB, incluido el administrativo dentro del cual me gustaría dar las gracias especialmente a Carme Gimeno y Pietat Sierra.

En esta vuelta al mundo no he estado nunca sola: gracias muy especiales a todos los integrantes del grupo Nanomol. Cuando llegué aquí reinaban las supercríticas, que en seguida me acogieron en sus filas (gracias Ingrid, Eve, Elena, María, Eva, Elisa, Lidia, Antonio). Cuando me reincorporé al grupo después de mi baja habían llegado para quedarse los supernanoninos: gracias por hacer del grupo una pequeña familia con su punto de locura y alegría sin fin. En especial quiero dar las gracias a mi despacho 2.18: siempre ruidoso, pero también rebosante de compañerismo y ánimos a los que estábamos en la recta final. Gracias especiales también a Judit, Ramón, Guillem, Carles y David. Gracias Solène por contarme que para escribir la tesis solo tenía que superar la energía de activación, ¡tenías razón! Gracias también a Nathaly y Natascia por sus consejos, su ejemplo y por cuidarme tanto. Muchas gracias a mis primeras amigas en Barcelona, Dayana, Estela, Lourdes y después también Alex y Manel. Hicisteis que empezar de cero en una nueva ciudad fuera una aventura alucinante.



En mi vida tiene mucha importancia la divulgación científica, y durante este viaje de tesis me ha mantenido a flote muchas veces (en todos los sentidos). Por eso, quiero dar las gracias a todos mis compañeros de NAUKAS: vuestras palabras de cariño, de comprensión y de ánimo cada vez que las necesitaba me han empujado a seguir en la brecha. Quiero agradecer especialmente a los jefes de NAUKAS el haber confiado en que yo era capaz de subirme a un escenario. Gracias a todos los socios de Hablando de Ciencia por mis añitos de presidencia que me han hecho aprender mucho. Desgranando Ciencia fue mi primer evento de divulgación científica: gracias por hacer sentirse valorada y querida a mi alter ego Ununcuadio. Gracias a Ignite con Julia a la cabeza por permitirme y empujarme a dar la charla más personal y de la que más orgullosa estoy. Gracias al equipo organizador de BCNspiracy por proponerme tantos retos, por el apoyo incondicional y por tantas alegrías y amistades.



Muchas gracias a mi familia catalana de Carlos y Maricarmen Arregui por acogerme desde el principio, aunque nos hayamos visto poco, pero la orientación profesional que Carlos siempre me ha dado la agradezco de todo corazón.

Muchas gracias a mi psiquiatra, el Dr. Adrián Cano, y a mi psicóloga Susanna García por estar disponibles siempre, y no permitir que perdiera el rumbo. Muchas gracias a Mn Bruno por aguantarme durante tantas horas y a todos los de la Delejovebcn por el worship, la amistad y tantas risas, sobre todo de mis queridos Calçotets (ahora Calçotiets). Gracias también a todos los amigos del Monjibus y a mi sisterhood de Marta, Isabel y Marta. Gracias a Ian y a todos mis grandes referentes del Reading Club: I want to be like you when I’ll grow wiser! Gracias a Araceli: tenías razón, después de tantos “nunca acabaré la tesis”, finalmente aquí está. Thank you Postcrossing and especially my postcrosser friends (Uly, Charlene, Kapila, Mawanda Robert, Irina). Gracias a todos los que de una manera u otra me habéis acompañado y animado durante todo este tiempo (ahora mismo se me vienen a la cabeza Rosafu, Dario, Juanjo y Víctor, pero han sido muchos y muchos más).



No me gustaría acabar sin dar las gracias a mi familia por estar siempre al pie del cañón conmigo: gracias Jose, Oqueber, Miguel, Euge, Cris y Carmen. Y aquí llega el punto más difícil de todos: ¿cómo te doy las gracias, mamá? Esta tesis nunca hubiera sido posible sin tu trabajo, la formación que me has transmitido, tus ánimos, tu confianza ciega en mí, tu amor incondicional, tu… todo. Tú me has enseñado lo más importante de mi vida, cómo quién se rompe no es por ser débil sino por amar mucho, y que uno siempre saca fuerzas para levantarse de nuevo, aunque sea a rastras y apoyado en ti. ¡Gracias madre por acompañarme hasta el final de este viaje!



Y por último, aunque ocupa el lugar más importante de esta aventura: muchas gracias Jefe, menuda vuelta al mundo que nos hemos marcado juntos. Per moltes més!


martes, 24 de diciembre de 2019

Una muy feliz Navidad

Retomo el blog para desearos una muy feliz Navidad. Y para ello uso un poema de Miguel de Unamuno, un villancico y una foto de hace unos años. ¡¡¡Feliz Navidad!!!




CÁNTICO DE NAVIDAD

¡Fecundo misterio!

¡Dios ha nacido!

¡Todo el que nace padece y muere!

¡Cunad al niño!

¡Ved cómo llora lloro de pena,

llanto divino!

Gustó la vida;

vierte sobre ella santo rocío.

Todo el que nace padece y muere;

sufrirá el niño

pasión y muerte.

La rosa viva que está buscando

humana leche,

hiel y vinagre

para su sed de amor ardiente

tendrá al ajarse.

Las manecitas que ahora se esconden

entre esos pechos de amor caudales,

serán un día, día de gloria,

fuentes de sangre.

¡Madre amorosa,

para la muerte cría a tu niño,

mira que llora,

llora la vida; tú con la vida

cierra su boca!

(...)



martes, 24 de septiembre de 2019

Mi tesis en 4 charlas NAUKAS

Por si no os habíais dado cuenta... Os he ido contando mi tesis desde 2014. En el Bizkaia Aretoa, en el Victoria Eugenia y acabando en el Euskalduna.

Os he hablado de fluidos comprimidos y sus posibles usos. Después de liposomas, sus aplicaciones y sus técnicas de preparación. En Donostia me llevé un liposoma tamaño real para explicar cómo los caracterizamos fisicoquímicamente. Y este sábado cerré el ciclo hablando de la enfermedad de Fabry.

Me molaría defender la tesis en el mismo estilo :) ¿Creéis que me dejarían?






Foto de Enrique F. Borja
Después de las preguntas del tribunal de tesis se suele preguntar si hay algún doctor en la sala que quiera hacer sus propias preguntas. Pero como este es mi blog y aquí mando yo: ¿hay algún no doctor en la sala que quiera preguntarme algo? ;)



jueves, 11 de abril de 2019

Justo detrás de esa luz difusa

Casi de Rodrigo Manzuco es uno de los poemarios que más he disfrutado, tanto cuando lo leí en 2013 como ahora que lo he releído. Y mi máxima pena es que es su único libro por el momento...

Si de Átomos y galaxias me quedaba con los pájaros, de Casi rescato sobre todo la luz.


Vía


Milagro de luz


Una luz
ligera y tímida,
como un dios incorpóreo,
te da los buenos días.
Toca tu hombro blanco
con su mano de espuma,
susurra un hálito de voz
al tibio tímpano del sueño tuyo:
"Muchacho, a ti te digo:
levántate

                  y anda.

(Esta luz me pone los pelos de punta...)


Dirección

1.

¿Ves esa luz?, pues a la izquierda,
y tras dos decepciones y un asombro
sigue adelante hasta el final.
Lo encontrarás de frente.

2.

Si vas andando tardarás un poco,
pero no tiene pérdida.
Callejea lo que quieras
siempre que vayas dirección al Sur,
y encontrarás lo que andas buscando.

3.

Justo detrás de aquella luz difusa,
allí.

viernes, 5 de abril de 2019

Avecedario

En realidad el poemario de 2013 de Miguel D'Ors se se llama Átomos y galaxias. Que, como científica, no me puede gustar más. En el libro, los poemas están ordenados alfabéticamente según sus títulos, cosa bastante curiosa también. Son poemas poblados de pájaros, así que titular uno de ellos como Avecedario me parece brillante. Aquí, tal como prometía hace dos días, dejo algunos poemas avecedarios (enteros o fragmentos) que más me han gustado. 

Abubilla
Vía

¿A dónde irás, con esa cresta punki
y vuelo desgarbado,
a través del violeta pensativo
de esta tarde que muere, ¿en qué horizonte
se esconderá la cálida querencia
a la que ahora regresas en busca de reposo?
(...)

Arrendajo

Centinela del bosque, el arrendajo
advierte a toda la Naturaleza
tu llegada.
               Ese grito,
Vía
que desgarra como una cuchillada
herrumbrosa el silencio, significa
que un intruso está entrando en este espacio
puro.
       Tú que no eres
puro, tú que no eres hermano de los robles,
de las piedras musgosas,
de las aves que pían en ramas ignoradas,
del agua que, secreta, halaga las raíces,
no mereces vivir en este mundo;
tú no tienes derecho a entrar a la armonía
mientras no haya armonía dentro de ti. Detente;
vuelve a tu vida; deja en ella todo
lo que crees saber; busca de nuevo
la infancia, aquella luz
del corazón.
                  Con ella, acaso un día
puedas volver al bosque
sin que se sobresalte el arrendajo.

Perdón

Perdón pido a la vida por aquel
disparo con el que una mañana de verano,
allá en mil novecientos quizá cuarenta y nueve,
le arrebaté de golpe una oropéndola.

Cayó precipitadamente entre las hojas
Vía
ásperar y las gruesas ramas grises,
con algo de elefante, de la higuera
del Portal, donde, orondas de dulzura,
relucían al sol, tentadoras, las brevas.

Y quedó en la mañana
un extraño silencio que olía a pólvora.

Al cabo de los años, todavía
a veces veo en mi mano
aquella alhaja voladora, el velo
con que la muerte iba empañando sus ojos,
aquel rubí brotándole del pecho.

Perdón pido a la vida ahora que el tiempo
va expulsándome de ella,
ahora que sé el valor de cada vuelo,
de cada canto y de cada nuevo día.

Ojalá que estos versos tuvieran el poder
de alzar en esta página unas ramas de higuera
con sol y grandes brevas, y en ellas devolverle
al mundo una oropéndola.


miércoles, 3 de abril de 2019

Cada noche...



Suelo olvidarme:
necesito la poesía
si quiero soñar.

Nunca me había creído del todo que durante la escritura de la tesis te apetece de todo menos coger un libro. Y, sin embargo, hay días que salgo del trabajo con la cabeza como un bombo y no soy capaz de leer nada en el tren de vuelta. Otras veces me cuesta seriamente concentrarme en lo que leo, tanto que me planteo si he perdido mi concentración lectora y ahora solo sé leer en diagonal...

Así que cada noche intento leer un poco de poesía. De algo nuevo (Àlex Susanna y Miguel de Unamuno) o de algo viejo (Enrique y Jaime García Máiquez, Miguel d'Ors, Rodrigo Manzuco). Como siempre hay poemas que me llegan más que otros. Y como compartir es vivir, los iré trayendo por estos lares. Espero que los disfrutéis tanto como yo.


jueves, 21 de marzo de 2019

Química en la literatura: Primo Levi


Que la nobleza del Hombre, adquirida tras cien siglos de tentativas y errores, consistía en hacerse dueño de la materia, y que yo me había matriculado en Química porque me quería mantener fiel a esta nobleza. Que dominar la materia es comprenderla, y comprender la materia es preciso para conocer el Universo y conocernos a nosotros mismos, y que, por lo tanto, el Sistema Periódico de Mendeleev, que precisamente por aquellas semanas estábamos aprendiendo a desentrañar, era un poema, más elevado y solemne que todos los poemas que nos hacían tragar en clase; pensándolo bien hasta rima tenía. Que si buscaba el puente, el eslabón que faltaba, entre el mundo de los papeles y el mundo de las cosas, no tenía necesidad de ir muy lejos a buscarlo: estaba allí, en el Autenrieth, en aquellos laboratorios nuestros llenos de humo, y en nuestro futuro oficio.
Así explica Primo Levi en El sistema periódico cómo se decantó por estudiar la Química. En el prólogo a la edición que leí de su Trilogía de Auschwitz por Antonio Muñoz Molina (El testigo sin descanso) habla de lo difícil que es clasificar a Primo Levi... Era judío de nacimiento pero no religioso ni particularmente sionista. Había escrito libros pero él mismo aclara que nunca se hubiera convertido en escritor de no ser por Auschwitz. Y también y ante todo, era químico. Porque para él no era solo una manera de ganarse la vida sino que formaba parte de su identidad:
La Química era para Levi una vocación que implicaba una ética y también una estética: la ética del trabajo bien hecho, en el que se ponen los cinco sentidos, al que se dedican las fuerzas mejores de la inteligencia; la estética de la claridad y la precisión, antídoto contra las retóricas embusteras y las palabrerías infecciosas del fascismo, y contra las vaguedades y las indulgencias de la literatura.
Químico de día, escritor de noche: muchas veces Primo Levi dijo de sí mismo que se veía como un centauro, una criatura que es dos cosas a la vez y no acaba de ser del todo la una ni la otra.
Precisamente la química le salvó la vida en Auschwitz, ya que fue seleccionado para trabajar en un laboratorio y eso le permitió estar a resguardo del crudo invierno. Así lo cuenta en el primer libro de la Trilogía, Si esto es un hombre:

- Me he doctorado en Turín el 1941, summa cum laude- y, mientras lo digo, tengo la exacta sensación de no ser creído, a decir verdad no, lo creo yo mismo, basta mirar mis manos sucias y llagadas, mis pantalones de forzado con costras de fango. Y sin embargo soy yo mismo, el doctor de Turín, es más, particularmente en este momento es imposible dudar de mi identidad con él, puesto que el depósito de recuerdos de química orgánica, incluso después de la larga inercia, responde a mis instancias con inesperada docilidad; y, también, esta ebriedad lúcida, esta exaltación que siento cálida por mis venas, cómo la reconozco, es la fiebre de los exámenes, mi fiebre de mis exámenes, aquella espontánea movilización de todas las facultades lógicas que tanto me envidiaban mis compañeros de facultad.
He disfrutado mucho sus libros, sobre todo Si esto es un hombre y El sistema periódico. Más que recomendados.