Mostrando entradas con la etiqueta universidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta universidad. Mostrar todas las entradas

29 agosto 2014

De evento en evento, y hablo porque me toca…

Internet hace que pasen cosas rarísimas. Por ejemplo, que alguien tan retraído como yo en el mundo real se recorra media España para ver y ayudar a gente que no ha visto en toda su vida, y que encima ¡se lo pase como nunca se lo había pasado!, porque comparte frikidades que jamás pensó compartir con nadie… Es la historia de alguien que despotricaba de Internet y de las redes sociales, pero que llegado al “punto de inflexión” decidió empezar un blog, pero con las dudas de si quería o no quería… buscó el nombre más enrevesado para el blog y el alias más impronunciable… Llevar un disfraz impronunciable me daba libertad para intentar expresar mi opinión sin que nadie mirase quién o por qué lo decía. Supongo que no contaba con engancharme pero tampoco con conocer a gente tan interesante.

Cuando todavía me ocultaba parcialmente bajo Ununcuadio, empecé a seguir Amazings, luego Naukas. Ya seguía a varios de sus colaboradores, y desde allí conocí a muchos más. Cada día (¡oh, aquellos días felices y desocupados del máster!) leía todas y cada una de las entradas y me perdía haciendo arqueología en su blog. Vivía a un tiro de piedra de Bilbao cuando me enteré de su evento en 2012, y tenía pensado acercarme, pero luego la vida me pudo (los demonios de Ununcuadio, I guess), pero estuve pendiente del streaming y luego me puse todas las charlas. Incluso vertí por aquí mis opiniones ácidas y críticas. En serio, yo creo que debo tener algunos genes de troll, que a veces no soy capaz de reprimir y se me escapan y me meto en cada fregao… Lo bueno es que acabo conociendo nuevos blogs y más personas interesantes. He cambiado bastante en dos años, ¡el mundo 2.0 curte, jajaja! Y una de las cosas fantásticas que me pasaron fue que Javier Peláez me preguntara si quería formar parte de Naukas tras enviarle a Supercrítico. Poder estar en la lista de correo de Naukas es tener la oportunidad de aprender de casi todo, y nos imagináis la rabia que me da no llegar a profundizar todo lo que me gustaría en los temas que van surgiendo…

Entonces, ¿por qué me perdí Bilbao 2013? Ya he dicho antes que Ununcuadio tiene muchos demonios… Tampoco me lo monté tan mal, ¿verdad? Pero en 2014 me tocaba ganar la partida, o al menos intentarlo. Devolver, agradecer lo que he recibido y disfrutado estos dos años, y ante el llamamiento de los jefes y de @puratura, he dado un paso adelante: esta vez no solo voy a Bilbao sino que doy una charla. Uf, mejor no lo pienso porque me pongo mala antes de tiempo… Como tengo una mente práctica, estoy poniendo mis medios para no morir en el intento.

Mi intención (y por si muero en circunstancias sospechosas) es hablar de fluidos comprimidos, en concreto de temas de actualidad que escuché en FLUCOMP 2014 y así rozar tangencialmente el tema de mi tesis. Aún no he sido capaz de asumir que no me voy a escapar de esta…, y que debo empezar a pensar seriamente cómo voy a contar todo esto.

En cualquier caso, si estás cerca de Bilbao, o si tienes unos días para escaparte desde el otro extremo del mundo, yo que tú no me perdería el evento, no por mi intervención sino porque como puedes ver el programa tiene una pinta estupenda: ciencia contada por los mejores divulgadores para todos los públicos. No te creas…, lo que más rabia me da es llegar el viernes por la tarde, y que no tendré la posibilidad de estar pendiente del streaming esa mañana :P La vida es dura… Y vosotros qué, ¿nos vemos en Bilbao? 

29 septiembre 2012

Más papeles :P

No voy a concretar hasta donde estoy ya… Solo diré que en Correos me conocen, prácticamente con nombre y apellido (entre los libros que pierdo y los paquetes que envío…) deben de estar haciendo el negocio conmigo: si existiera premio para el mejor usuario puede que presentara candidatura… Tenemos muy poco metido en mente que el papel significa árboles, y que es mucho más ecológico hacer uso de Internet. En todos los organismos te exigen copia certificada o compulsada, o bien el original.

            Hoy les cuento mis aventuras para estudiar una segunda carrera (por si no consigo trabajo o no me dan la beca de doctorado). Dejo al margen todos los papeles del doctorado. Para estudiar Ingeniería y acceder como titulada universitaria tuve que mandar mi expediente. Pero resulta que, una vez admitida, y para poder convalidar las asignaturas básicas  (como Matemáticas, Física o Química) que cursé pertinentemente en la Licenciatura, necesitan que les vuelva a mandar certificado del expediente, y el programa de todas y cada una de las asignaturas que quiero convalidar. ¡Manos a la obra!

            Resulta que ha llegado Bolonia y nuevos planes de estudio, así que no puedo hallar los programas de las asignaturas de Química. Un paseo a mi antigua universidad, a la secretaría para solicitar ayuda: “selecciona que asignaturas necesitas porque cobramos…”. Prefiero curarme en salud y elijo todas las que puedan estar mínimamente relacionadas con la ingeniería agrónoma (Edafología, Génesis y tipología de suelos, Cristalografía, ¿Métodos matemáticos de la química?, Química del suelo,…). “En unos días lo tendremos, te informaremos por correo electrónico”. Al final fueron 2€, y el correo certificado no me acuerdo. Me contestan de mi nueva universidad:

“Hola,

Ha llegado la documentación enviada al negociado de convalidaciones.
Te informamos que el certificado de notas debe ser original, compulsado o cotejado en ventanilla.

Un saludo.
Negociado de Convalidaciones.”

Genial. Vuelvo a mi ex-universidad, esta vez a los Servicios Generales del Edificio Central a buscar nada más y nada menos que… una fotocopia compulsada de mi certificado de notas porque pedir uno nuevo cuesta 25€, mientras que la copia me la dan por el módico precio de 6€, ¡pero estoy contenta! Resulta que aunque sea una universidad privada el certificado de notas en la pública cuesta: ¡33€ y 13€ por cada copia compulsada! Debo tener los conceptos cambiados: ¿lo público a mayor precio que lo pijo-privado? Quizá me he trasladado al mundo al revés.

            Vuelvo a Correos. Y a los pocos días:

“Hola,

Ha llegado el certificado de notas.
Nos hemos dado cuenta que de las asignaturas que has dejado "pendent" en matrícula,  no has detallado la correspondencia entre las asignaturas cursadas y las que vas a cursar en el grado sin estos datos no se genera ninguna solicitud.
Envíanos entre hoy y mañana esta relación para que podamos incorporarla y te puedan resolver.
La notificación de las resoluciones de asignaturas solicitadas para reconocimiento se realiza por alumail.

Un saludo.”

Me curro un Word en el que especifico qué asignatura con cuál quiero convalidar y lo envío (en medio de las gestiones defendía el trabajo fin de máster). Y al día siguiente recibo:

“Hola,

Esto no me sirve.
Se necesita la correspondencia entre las asignaturas ya cursadas que se solicita reconozcan otras del grado que estás estudiando. Esta correspondencia no aparece reflejada en la aplicación de matrícula. Sin estos datos no se genera solicitud y se desestimará el reconocimiento.

Un saludo.”


Pero… no puedo acceder a mi matrícula porque “ha terminado el plazo de matricularse”, así que no puedo concretar allí las convalidaciones. Va el segundo Word solicitando la convalidación de asignaturas, adjuntando mi DNI y firmado, ¿servirá? Lo dudo, me veo cursando de nuevo TODO.

10 septiembre 2012

¿Qué pasó después de la bomba del 30 de octubre?

(Buscador de Google: Edificio Central de la UN)

Para todos los que estuvimos en la Universidad ese día, o estamos más o menos relacionados con alguien de allí fue un día muy duro. Hasta averiguar que nadie (y por tanto ningún conocido) había resultado herido de gravedad, tuvimos que pasar por una falsa alarma que llevó a desalojar el Edificio de Ciencias, a los de Arquitectura, en cambio, se los retuvo en el Edificio porque como estaba rodeado del aparcamiento de coches se temía otra bomba. Los del Central y Bibliotecas fueron evacuados. Aunque era la hora del cambio de clases, no había nadie junto al coche bomba porque ese día llovía. Por casualidad, en las Oficinas de la pared donde estaba estacionado el auto no había nadie que resultara herido. La jornada se saldó con un gran susto y 28 heridos leves, por cortes donde la onda expansiva rompió los cristales de las ventanas.

(Buscador de Google: Última bomba de ETA en la UN)
Una semana más tarde, sin embargo, se produjo otro incidente no esperado. El Edificio Central (donde explosionó el artefacto) estaba en fase de reconstrucción, y los alumnos había podido volver a las clases que no habían sido directamente afectadas. La mayoría de las personas que estaban en el Central a lo largo del día empezaron a desarrollar síntomas como fiebre, vómitos, ronquera y sensación de ahogo. El Servicio de Urgencias de la Clínica Universidad de Navarra quedó colapsado esa tarde (doy fe de ello). Se hubo que habilitar cama para los que presentaban síntomas más agudos, que permanecieron de 24-48 horas en observación. A los de síntomas menos fuertes, se les trató y se les envió a casa, con la recomendación de que volvieran si notaban que algo no iba bien.

A los pocos días, mientras todavía se seguían investigando las causas de la intoxicación, apareció en el famoso Diario de Navarra una carta al director de una persona, relacionada con el ámbito de la minería, que decía que claramente aquello había sido una intoxicación por monóxido de carbono. Yo estaba en segundo de la Licenciatura de Química, y me enervé: ¿qué tenía que ver la llamada “muerte dulce” por asfixia con los síntomas de los intoxicados?

Las causas de la intoxicación no quedaron demasiado claras. A pesar de que se analizó el aire del Edificio Central no se encontraron sustancias en concentraciones elevadas como para dañar a los organismos vivos. Se estudiaron la cantidad de metales en la atmósfera, los gases oxidantes (derivados del calentamiento) y la combustión de espuma de poliuretano.
(Estructura desoxihemoglobina vía quimitube.com)

La hipótesis que no se demostró falsa (porque las demás sí que lo fueron) afirmaba que tras la explosión se produjo una bolsa de gases que se dispersó por el Edificio cuando comenzaron las obras de restauración, aunque antes de que regresaran los alumnos y el personal docente y no docente se llevaron a cabo tanto la ventilación como la determinación de que no existía peligro… Aunque no fue así…

(Zinc, vía buscador de Google)

Los técnicos señalaron la presencia de gases oxidantes como nitritos, nitratos, creosota, anilina y benceno, junto con la del zinc y que son habituales en galvanizados, pinturas y barnices. En pacientes se registró una considerable cantidad de metahemoglobina y carboxihemoglobina, pero los pacientes no presentaban cianosis. Respecto a la combustión de poliuretano, se determinó que los efectos habrían sido distintos a los detectados en las personas intoxicadas.


En los pacientes a los que se realizó seguimiento, se les encontró una elevada cantidad de zinc en la orina pero no en la sangre, aunque no la suficiente como para ser el único responsable de los efectos observados. Al final, se llegó a la conclusión de que habían sufrido una especie de fiebre del soldador.

Referencias


(Buscador de Google, soldador)


25 julio 2012

Raíces cristianas de Europa

Está bastante extendido por Internet, en círculos ateos-agnósticos-científicos de nivel echarle la culpa de todos nuestros males a esa temible superchería que es la doctrina de la Iglesia Católica. Los medios de comunicación se encargan de transmitir con sensacionalismo cualquier escándalo que se dé en el Vaticano (que no significa que no sea cierto, pero quizá sí que esté un poco agrandado). La Iglesia Católica (o la ICAR como la llaman) es una bestia que odia a muerte a los homosexuales, una retrógrada en contra de los avances científicos, menos mal que no tiene el poder para quemar en la hoguera como tenía antiguamente, etc., etc.

A todas las personas que se creen con toda su buena fe los argumentos expuestos, está dedicado mi post de hoy. Con él quiero argumentar por qué el mundo que conocemos es en buena medida lo bueno que es, debido a la gran influencia del cristianismo sobre el mundo y en concreto sobre Europa.

Empezando por el origen de las lenguas europeas, Viereck afirma que “en el proceso de desarrollo cultural de Europa encontramos, por consiguiente, modelos estructurales recurrentes: la misma realidad se nombraba al principio con nombres de parentesco y zoomórficos, para más tarde darle nombres antropomórficos, y finalmente nombres cristianos e islámicos.” [1]

Para aquellos que piensan que la extensión del cristianismo fue “coser y cantar” porque el Imperio Romano era muy partidario de aprovechar las culturas de los territorios que conquistaba, cabe señalar que “hasta principios del siglo IV d. C. era la temprana iglesia cristiana una iglesia en la clandestinidad, y duró muchos siglos hasta que la creencia cristiana se estableció por todas partes de Europa.” [2] Para los que defienden que el emperador Constantino fue el promotor de la religión cristiana, esta cita: “Peterson dice de él (del emperador Constantino) que intentó politizar la idea de la monarquía de Dios una vez que Tertuliano  había intentado juridizarla.

La fiestas navideñas, comunes aún hoy a muchos países, provienen de la inculturación cristiana sobre la cultura pagano-romana ya existente porque “la Navidad pertenece a los fenómenos naturales, ya que la fiesta cristiana se basa en el solsticio de invierno, al que acompañan la mayoría de las respuestas encontradas.” [3]

En la “oscura” Edad Media, los monasterios fueron lugares de cultura y los monjes los únicos capaces de leer y escribir (se cuenta que Carlomagno sabía leer pero no escribir), así que no es raro que las primeras universidades crecieran cerca de estos monasterios y bajo su amparo. Entre los primeros maestros tenemos a monjes mendicantes como San Alberto Magno, que a pesar de ser un alquimista aristotélico nunca fue quemado en la hoguera sino que es santo y patrón de los científicos, y entre los alumnos destaca Santo Tomás de Aquino, que supuso un antes y un después en la filosofía cristiana. Por cierto, que las primeras universidades surgieron precisamente durante el oscurantismo medieval. No hay que olvidar que cada época no solo es reacción en contra de la anterior sino también su consecuencia, así que el Renacimiento fue producto de la inquietud intelectual que nació ya en la Edad Media, y de la vuelta a los clásicos que empezó con el platonismo de San Agustín y el aristotelismo de Santo Tomás. [4]

Santo Tomás condenó la práctica de la usura, y a iniciativa de los franciscanos aparecieron los primeros montes de piedad, el calificativo de Piedad venía de que cumplían fines benéficos y caritativos. La función de estas instituciones era atender a las demandas de las clases más necesitadas a través de préstamos sin interés. Los fondos de los Montes de Piedad venían de las limosnas, de cesiones de la corona y celebraciones religiosas. Más tarde, serán los futuros bancos o la figura ya extinta de las Cajas de Ahorro. [5]
http://www.asisucede.com.mx/wp-content/uploads/2009/12/nacional1.jpg

Los modernos hospitales nacieron de órdenes religiosas dedicadas a la beneficencia. Por ejemplo, en 1633 San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac fundaron la Compañía de las Hijas de la Caridad, en palabras de Vicente: “Vosotras vais a buscar al enfermo a su casa y asistir a todos los que morirán sin vuestra ayuda, porque no se atreven a pedirla.” (Conf. S.V. 2 febrero 1653). Lo que empezó siendo una pequeña orden para jóvenes pobres, fue pronto reclamada para ayudar en Hospitales y Parroquias de Francia y de otros países. Se piensa que su labor tuvo mucho que ver con la institucionalización y profesionalización del trabajo de enfermera. [6] Tanto es así, que en ruso la palabra que designa a la enfermera viene de “hermana” en alusión a que esta tarea la desempeñaban las monjas, y cuando se instalaron gobiernos seculares (en España llevaron a cabo la desamortización de bienes pertenecientes a la Iglesia) no pudieron prescindir de esta Orden para atender los hospitales y se les confía en pocos años los Centros de Beneficencia estatal.

¿Qué decir de la terrible Inquisición? Pues, nos cuenta el entonces Cardenal Ratzinger que el sótano del Vaticano está lleno de esos juicios, la mayoría tratan de temas únicamente civiles, pero los acusados aducían algún motivo religioso porque preferían ser juzgados por la Iglesia que por el Estado. [7]

Y así podríamos seguir… Carl Schmitt señala que “todos los conceptos de la moderna teoría del Estado son conceptos teológicos secularizados. Lo cual es cierto no solo por razón de su evolución histórica, en cuanto fueron transferidos de la teología a la teoría del Estado, convirtiéndose, por ejemplo, el Dios omnipotente en el legislador todopoderoso, sino también por razón de su estructura sistemática, cuyo conocimiento es imprescindible para la consideración sociológica de estos conceptos.” Señala además, que teólogos protestantes como H. Forsthoff y F. Gogarten, dicen que sin el concepto de secularización no se entiende la política actual ni la de siglos pasados, e incluso llega a señalar de la filosofía marxista que  “Hacia los años veinte del siglo XIX se había extendido ampliamente por todo el Occidente europeo, especialmente en Francia, el dogma de que los cambio religiosos, artísticos y literarios tienen íntima conexión con la alteración de las condiciones políticas y sociales. La filosofía marxista de la historia radicó este nexo en el plano económico y lo fundamentó sistemáticamente hasta el punto de buscar la clave de los cambios políticos y sociales en un centro de imputación, que no es otro que el económico.”, y que “a Marx y a Engels no pasó inadvertido que este ideal de humanidad cada vez más consciente de sí misma tenía fatalmente que terminar en la libertad anárquica. Es de máxima importancia a este respecto, por su intuición juvenil, una frase del joven Engels, allá por los años 1842-1844: “La esencia del Estado, como la de la religión, es el miedo a la humanidad a sí misma”. [8]

En realidad, la secularización venía ya anunciada desde el tratado de San Agustín de las dos ciudades, si bien la Iglesia ostentó un poder terrenal especialmente en la Edad Media, pero fueron justamente los mismos cargos desempeñados por la jerarquía eclesiástica los que fueron asumidos con la formación del Estado moderno.

Carl Schmitt señala que el sistema económico imperante en el mundo viene de la clase social burguesa que liberal quiere un Dios, pero un Dios que no sea activo; quiere un monarca, pero impotente; reclama la libertad y la igualdad, pero al mismo tiempo, la restricción del sufragio a las clases poseedoras para asegurar la necesaria influencia de la cultura y de la propiedad en la legislación, como si la propiedad y la educación fuesen títulos legítimos para oprimir a los pobres e incultos; suprime la aristocracia de sangre y de la familia, pero mantiene la desvergonzada aristocracia del dinero (...)”. Llega a decir que el liberalismo “consiste en negociar, en las medias tintas, con la esperanza de que el encuentro definitivo, la cruenta y decisiva batalla pueda quizá transformarse en un debate parlamentario y suspenderse eternamente gracias a una discusión eterna.” [9]

El marxismo y sus teorías económicas han hecho que el Estado se considere a sí mismo como una empresa, según dice Weber. Hay teólogos, como Donoso Cortés, que prefieren una dictadura frente a esto. La realidad es que con la liquidación de la familia monógama con autoridad patriarcal se impide la moralidad, la teología y el pensamiento político. Al final como señala el Cardenal Newmann: “No hay término medio entre el catolicismo y el ateísmo.”

Carl Schmitt plantea la cuestión de si es factible una teología política una vez alcanzada la separación Iglesia-Estado, y llega a la conclusión de que no: la Iglesia reconoce el Estado como algo fáctico y no como teología. [10] Es decir, así como para el pueblo de Israel, la monarquía es símbolo de su monoteísmo, para la cristiandad no hay un modelo político que propugne la Iglesia. Esta ha señalado que el más acorde con los tiempos o “el menos malo” es la democracia, pero eso no significa que todos los Estados hayan de serlo, ni que a la vuelta de los siglos se haya demostrado que conviene otro modelo.

Bibliografía

[1], [2], [3] W. Viereck, La historia cultural de Europa: Algunas observaciones en el Atlas Linguarum Europae, Revista Española de lingística, 30, 2,  p.487-500
[4] G. Chesterton, Santo Tomás de Aquino
[5] Wikipedia
[6] F. Hernández Martín, Las Hijas de la Caridad en la profesionalización de la Enfermería, Cultura de los cuidados, 2006, 20
[7] J. Ratzinger, La sal de la tierra
[8], [9] y [10]Teología política II de Carl Schmitt

16 julio 2012

Lo mejor es enemigo de lo bueno

Junto con la expresión serendipity era una de las frases favoritas de mir profesor de Química Farmacéutica (miembro de la IUPAQ) y se me viene a la cabeza por la últimas cosas que me ha tocado vivir. Primero, la defensa de tesis de Rodrigo Nieto, el que ha sido y sigue siendo mi mentor en las técnicas analíticas y en la interpretación de datos. Tras la exposición del trabajo, yo tenía muchas ganas de gritar: ¡Olé!, o copiando de este blog: una tesis de puta madre (y perdónenme la expresión), cuando para mi susto y pena el tribunal se dedica a ponerle a caldo, señalarle las erratas de la tesis (y en algún caso de la exposición), a criticar el proyecto de investigación por todos lados: desde la fertilización, a la microbiología, pasando por las técnicas analíticas y las conclusiones (que presentaban muchos errores tipográficos), y que no servía para nada por tratarse de un único viñedo, y podría continuar hasta el infinito, pero no merece la pena. Porque tiene un final feliz: le declararon APTO, y que por ellos le podrían la máxima nota...

Después leo a mi amiga Raquel Cascales (a la que perdono que no me invitara..., jeje), y me voy a Madrid para acompañar a Leticia Olábarri en su defensa del trabajo fin de carrera. Leti es bióloga y tiene dos estupendos blogs (este y este). Para que no se diga de los químicos, aproveche para leerme enterito su trabajo antes de la exposición. Me pareció muy interesante, y dado que sabía (como en el caso de Rodrigo) las dificultades a las que se había enfrentado (no todas de carácter técnico, y no pienso ser más explícita), me pareció que las conclusiones habían quedado gloriosamente bien. Craso error: presencié una nueva masacre (aunque tenga el final feliz de que Leti ya es bióloga) con preguntas sobre si le habían corregido el trabajo, si era breve esto y lo otro, si las citas estaban mal puestas, y las figuras no estaban explicadas,... Leti se extrañaba de mis ganas de sacar un cuchillo, no sabe que la historia de la tesis de Rodrigo empezó con el cumpleaños de uno del Departamento (que defenderá D. m. en septiembre) en el que nos obsequió con dos estupendas tartas donostiarras para las que traía un majo cuchillo (con el que especulamos distintos usos no muy ortodoxos para ciertas personas ejem...).

Y yo (más aún D. m.) defenderé mi trabajo fin de máster en septiembre, siendo la única persona de la Upna. Y me planteo tantas cosas. Porque tiendo a ser idealista, y optimista, y está claro que mis predicciones distan mucho de la realidad. Así que no sé qué tal será todo, y mientras tanto me consuelo con la frasecita...

Ya hablaré más adelante de lo que Leti defendió: cuando regresen los Biocarnavales ;)