miércoles, 24 de septiembre de 2014

Camino de Santiago (en haikus) y demás cosas del verano

Quería haber hecho un mapa con mis recorridos aprovechando las tres semanas de vacaciones que tuve en agosto..., pero pienso que ya no tiene mucho sentido acabando septiembre ahora jejeje. El caso es que empecé viajando Barcelona-Pamplona (suicidándome homeopáticamente por el camino). Luego me trasladé a Roncesvalles, desde donde empecé el Camino, haciendo como el verano pasado 5 etapas:
  • Roncesvalles-Zubiri
  • Zubiri-Pamplona
  • Pamplona-Puente la Reina
  • Puente la Reina-Estella
  • Estella-Los Arcos
Así que si el verano que viene quiero continuar, acabo el recorrido navarro y llego a Logroño en la primera etapa ;) Como novedad de este año, ha habido dos etapas que he hecho "on my own", y es una gran experiencia hacerlo a tu aire, con tus tiempos de silencio y de caminar. Con lo cual me he enganchado, todavía más si cabe, a la experiencia de hacer el Camino. Físicamente, al menos con mi resistencia, llegas hecho una mierda (perdón por la expresión, pero es que es lo que mejor lo expresa); para mí los zapatos son un instrumento de tortura que me machacan los pies cada día, y las tiritas Compeed que a casi todo el mundo le van bien, a mí me duran solo unas horas, y aquello es una carnicería. Este año la mochila ya era parte inseparable de mí: cuentas con ella para colocar el cuerpo al subir las cuestas y de alguna manera sirve de contrapeso. Pero de tanto sudar, se me llenó la espalda de espinillas, y picaba... Pero durante el tiempo en que duran todas las incomodidades y sufrimientos aprendes a valorar más cosas tan sencillas como una ducha, beber agua, comer, y la cama sea como sea. Conoces y haces amigos del Camino, personas con las que coincides esos días caminando, en los albergues, por los pueblos. Y ves todos esos días amanecer :) Aunque suene espiritualista (pseudocientífico, exagerado, irreal, imaginario), parece que tengas una comunión especial con el Universo... y es en ese contexto de donde vienen estos dos haikus (de uno tengo foto, del otro no)

Nube apoyada
cual nieve de febrero
en la montaña.


La escarcha viste
los pétalos bermejos
de la amápola.

Con el último tengo dudas... Quedaría más castizo (y poco japonés) si pongo que los pétalos son "encarnaos" o "coloraos"...

Pero mis vacaciones no acabaron en Los Arcos... Volví a Pamplona y en cuanto pude vover a andar (24 horas después) me fui en visita relámpago a Madrid a despedir a mi amiga Galleta y nos dio tiempo a ir al museo de Sorolla (@cuantosycuerdas y @acc_science me riñeron por no avisarles de este viaje..., será la última vez, I promise). Nada más volver de Madrid, hice una escapada a Asturias, patria querida, pasando por Suances y Santander (quien lea, entienda xDDD) y pudimos visitar Covadonga, un lugar muy especial para esta asturiana apátrida que escribe en este blog. Después ya me quedé tranquilita en Pamplona unos días hasta que tocó volver a tierras catalanas.



4 comentarios:

  1. ¡Pues has tenido un verano muy entretenido! He estado muchísimas veces en Santiago, pero nunca he hecho el Camino. ¿qué tal desde Roncesvalles?. Lo de acompañar haikus con foto me ha gustado, A ver si se me ocurre algo, pero con scikus ;o))

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    1. Sí! Ha sido un verano chulo :) he tenido mucha suerte! Roncesvalles es un sitio precioso, y me gustaron especialmente las 3 primeras etapas. Tampoco había estado nunca en Estella y me pareció preciosa. Muy recomendable, en mi opinión.

      Deseando leer tus scikus con fotos ;)

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