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04 junio 2020

¡Bienvenidos al nanomundo! (Charla)

Tuve la inmensa suerte de que me invitaran a dar la ponencia científica de las IV Jornades Científiques (virtuals) del Cicle de Laboratori Clínic i Biomèdic de Jesuïtes - el Clot. Fue una experiencia chulísima el profundizar en la temática escogida por mí (la nanomedicina), aprender a grabarme con el programa OBS Studio (¡gracias Saül Pascual!) y responder las inteligentes preguntas de los asistentes. Desde aquí me gustaría dar las gracias a los organizadores, especialmente a Tresa :)

Aunque en prácticamente todas las diapositivas he incluido las referencias, hay un par que se me han escapado o que merecen dedicarles un poco de espacio. Mi libro de cabecera para preparar esta charla ha sido El nanomundo en tus manos de José Ángel Martín-Gago, Carlos Briones, Elena Casero y Pedro A. Serena (¡muy recomendable!).

´Vía

También me gustaría confesar que "he robado" sin dar crédito una imagen de la genial charla de Carlos Briones en Naukas Bilbao 2014, El tamaño sí que importa... sobre todo en el nanomundo. Hela aquí:



Es necesario mencionar que mucho del contenido de la charla se debe a mi estancia en el grupo Nanomol del ICMAB-CSIC donde durante muchos años he hecho mi tesis doctoral. Vayan por delante mis agradecimientos.

A continuación incluyo todas las referencias que aparecen en la charla, para facilitar su búsqueda y lectura. Y antes de incluir el enlace del vídeo, me gustaría decir que hay muchos errores, incorrecciones y seguramente herejías que se deben a mí únicamente. Pido disculpas por adelantado.

Y ahora sí, creo que no me dejo nada... Espero vuestras críticas y que lo disfrutéis tanto como yo haciéndolo :D


Referencias

Bueno, D. (2020). Peptide functionalized nanoliposomes for biomolecule intracellular delivery , prepared using compressed CO2. (Mola autocitarse, ¿a qué sí xD)

Campaña, A. L., Florez, S. L., Noguera, M. J., Fuentes, O. P., Puentes, P. R., Cruz, J. C., & Osma, J. F. (2019). Enzyme-Based Electrochemical Biosensors for Microfluidic Platforms to Detect Pharmaceutical Residues in Wastewater. https://doi.org/10.3390/bios9010041

Ferrer Tasies, L. P. (2016). Cholesterol and compressed CO2: a smart molecular building block and advantageous solvent to prepare stable self-assembled colloidal nanostructures. TDX (Tesis Doctorals en Xarxa). Retrieved from http://www.tdx.cat/handle/10803/384637%0Ahttp://www.tesisenred.net/handle/10803/384637?locale-attribute=es

Kreuter, J. (2007, February 22). Nanoparticles-a historical perspective. International Journal of Pharmaceutics. https://doi.org/10.1016/j.ijpharm.2006.10.021


Krukemeyer, M., Krenn, V., Huebner, F., Wagner W, & R, R. (2015). History and Possible Uses of Nanomedicine Based on Nanoparticles and Nanotechnological Progress. J Nanomed Nanotechnol, 6(6), 336. https://doi.org/10.4172/2157-7439.1000336

Lacroix, L., & Carrey, J. (2008). A frequency-adjustable electromagnet for hyperthermia measurements on magnetic nanoparticles. The Review of Scientific Instruments, (October). https://doi.org/10.1063/1.2972172

Martín-Gago JA, Briones C, Casero E. y Serena P.A., El nanomundo en tus manos, Editorial Crítica 2014.

Molina, A. A., Angel Méndez-Rojas, M., Angulo-Molina, A., & Aguilera-Portillo, G. (2016). Nanomedicine: Small Steps, Big Effects. In B. I. Khariso, O. V. Kharissova, & U. Ortiz-Mendez (Eds.), CRC Concise Encyclopedia of Nanotechnology (1st ed.). CRC press. Retrieved from https://www.researchgate.net/publication/287998133

Neuwelt, E. A., Várallyay, P., Bagó, A. G., Muldoon, L. L., Nesbit, G., Nixon, R., Neuropathology, R. N. (2004). Imaging of iron oxide nanoparticles by MR and light microscopy in patients with malignant brain tumours, 456–471. https://doi.org/10.1111/j.1365-2990.2004.00557.x

Pérez, E., Martinez, M., Veciana, J., Ratera, I., & Guasch, J. (2018). Artificial 3D Culture Systems for T Cell Expansion. Nano Today. https://doi.org/10.1021/acsomega.8b00521

Soares, S., Sousa, J., Pais, A., & Vitorino, C. (2018). Nanomedicine: Principles, properties, and regulatory issues. Frontiers in Chemistry, 6(AUG), 1–15. https://doi.org/10.3389/fchem.2018.00360

Zhang, L., & Webster, T. J. (2009). Nanotechnology and nanomaterials : Promises for improved tissue regeneration, 66–80. https://doi.org/10.1016/j.nantod.2008.10.014


12 febrero 2016

#DarwinDay: cómo 2015 se convirtió en mi #DarwinYear

¡Menuda racha! Ayer celebramos #WomeninSTEM y recibimos la noticia de la detección de ondas gravitacionales, pero ¡atención!, que no hemos acabado: hoy, 12 de febrero es el #DarwinDay, en conmemoración de su nacimiento en 1809.

Y resulta que 2015 fue todo un #DarwinYear para mí. Tenía pendiente leer algo de Charles Darwin desde hace mucho tiempo. Alentada, por ejemplo, por José Luis Moreno que recomienda siempre que puede sus libros y también por el cómic de Jordi Bayarri. Pero, es que, además, durante febrero de 2015, La Buhardilla dedicó un especial a este científico, tremendamente interesante: hablando de su viaje, de su Teoría de la Evolución de las Especies, de la ciencia de su época (el siglo XIX) y de la evolución (valga la redundancia) de su famosa teoría.

Así que cuando entré en una librería en Pamplona a conseguirme los últimos libros de JR Alonso (El hombre que hablaba a los delfines) y JM Mulet (Medicina sin engaños) y me tropecé con la Autobiografía de Darwin, no lo dudé demasiado.

Su Autobiografía es un libro muy breve (me dice Goodreads que el más breve de los que leí en 2015), y porque me salté el prólogo para evitar spoiler no entendía porque había párrafos escritos en negrita. Tal y como leí después, se correspondían a los que su familia había censurado por sus críticas a la religión y a ciertos personajes de su época. En realidad, una reseña mucha más buena de este libro la podéis encontrar en Afán por saber. A mí me dejó con las ganas de saber más acerca de su viaje en el Beagle, así que lo siguiente que hice fue encargar por Internet su Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo. Este sí que es un libro gordo con ganas, y en ciertos pasajes, un poco cuesta arriba de leer, pero he de decir que me gustó mucho. Me gustó la actitud de Darwin que se fija en un montón de pequeñas cosas y que trata de darles explicación a través de sus conocimientos, sus estudios, y la observación del mundo que le rodea. 
Los colibríes parecen gustar especialmente de estos sombríos y retirados lugares. Siempre que veía a estas diminutas criaturas zumbar en torno de las flores, haciendo vibrar sus alas con tal rapidez que difícilmente son visibles, me acordaba de las mariposas esfinges: sus movimientos y costumbres son en realidad muy semejantes en varios respectos. (Lo que me recordó a esta reveladora entrada en Hablando de Ciencia).
Pero también sus reflexiones morales y filosóficas, a raíz de las personas de distintos países que conoció en sus viajes.
Cabe, pues, afirmar que la codicia y el egoísmo producen en la inteligencia la ceguera más absoluta. He de mencionar aquí una anécdota de escasa importancia, por haberme impresionado en aquella ocasión más hondamente que cualquier relato de crueldad. Cruzaba una corriente en una barca de pasaje con un negro extraordinariamente estúpido. Al intentar hacerme comprender alcé la voz e hice varios gestos, entre ellos el pasarle la mano por la cara. El hombre debió de creer, a lo que supongo, que yo estaba furioso e iba a pegarle, porque al momento, con aire asustado y medio cerrados los ojos, dejó caer las manos. Jamás olvidaré la sorpresa, disgusto y vergüenza que me causó ver a un hombrachón fornido aguardar en aquella posición humillante un bofetón que, según se figuró, pensaba yo descargarle. Este hombre había sido por la esclavitud arrastrado a un nivel de degradación inferior a la del más indefenso animal. (Las negritas son mías)
(Y no es sólo el blanco el que actúa como agente destructor: los polinesios de origen malayo, establecidos en algunas partes del archipiélago de las Indias Orientales, han hecho retroceder a las razas indígenas de oscuro color.) Al parecer, las variedades de la especie humana se comportan entre sí como las diferentes especies de animales: el más fuerte extirpa siempre al más débil.  
¡Feliz Día de Darwin!

18 agosto 2014

No son más dulces que la miel...

Dedicado al niño que pensaba que sus flores eran más dulces que la miel

Seguro que en más de una ocasión te habrás encontrado con este arbusto de flores blancas o rosas por todas partes, en colegios, en parques, al borde de las carreteras… Quizá lo que no sabes (o sí) es que es un potencial asesino, que quizá debería estar más controlado en dónde se planta, porque hay bellezas que matan, o al menos que te dejan pachucho pachucho. De hecho, en alguna serie policiaca ha resultado ser el principal asesino.

Aquí os presento a la adelfa, cuyo nombre científico es Nerium oleander, y junto a su hermana Thevetia peruviana, son las dos representantes principales de la familia Apocynaceae. Ambas dos se usan como arbustos ornamentales en zonas tropicales y subtropicales de nuestro planeta, si bien su toxicidad es de sobra conocida. Hay pocos casos publicados, y por tanto no hay suficientes datos, para determinar cuál es la dosis letal, pero sí se conoce que depende de varios factores: la cantidad ingerida, la parte de la planta, la concentración en toxinas de la planta, y la edad y salud previa del paciente intoxicado. Y aún así, la mortalidad humana asociada con la ingestión de adelfa es generalmente muy baja, incluso en los casos de consumo intencional (intentos de suicidio).

Cabe resaltar que todas las partes de la planta son tóxicas, incluidos los productos de su combustión y el néctar de sus flores. Además, suele haber hojas, flores y vainas de semilla en el suelo, de manera que están al alcance de cualquier niño curioso… Lo único bueno es que como tiene un potente sabor amargo, los niños no suelen ingerir grandes cantidades. Por ejemplo, la masticación de hojas de adelfa libera saponinas, que son agentes surfactantes nocivos que provocan sensación de ardor en la boca. Pero se ha observado en intoxicaciones de mascotas domésticas, que la palatabilidad cambia si el arbusto ha sido podado, tratado con herbicidas como el ácido 2,4-diclorofenoxiacético, o si se consume con otros alimentos, así que de cualquier forma: ¡cuidado!
Vía
La toxicidad de las adelfas se debe principalmente a los glucósidos cardíacos, que son compuestos esteroideos con efectos sobre el músculo cardíaco, y que de hecho se han usado como fármacos pero la ventana terapéutica es pequeña y es fácil provocar una sobredosis.

Los glucósidos cardíacos están formados por tres subunidades diferenciadas: un esqueleto esteroideo, ligado a un anillo de lactona, unido a un carbohidrato o azúcar por enlace glicosídico. El esqueleto esteroideo junto con el anillo de lactona se conoce como genina o aglicona. Esta fracción genina es muy similar entre todos los glucósidos cardíacos conocidos, variando solo en el grupo funcional del carbono 10 y/o 13. Por el contrario, el azúcar o carbohidrato de cada uno de ellos es específico: la digitoxigenina en la digitoxina, la oleandrosa en la oleandrina, etc. Y justamente este azúcar introduce la variabilidad en las respectivas actividades biológicas de los glucósidos cardíacos.
Vía
Los glucósidos cardíacos se unen a la bomba de Na+/K+ATPasa de las membranas citoplasmáticas de las células cardíacas, y la inactivan. En consecuencia, aumenta la concentración de Na+ y afecta a los canales de intercambio de Na+/Ca2+, aumentando el Ca2+ intracelular y la fuerza de contracción (lo que se conoce como efecto inotrópico positivo). También se incrementa el potencial de membrana en reposo de la célula, con lo que aumenta la tasa de despolarización celular espontánea y la automaticidad del miocardio. Además, la inhibición de la bomba Na+/K+ATPasa afecta al movimiento intracelular del K+ y puede provocar hiperpotasemia.

El envenenamiento por adelfa tiene como síntomas también las náuseas, vómitos, salivación aumentada, dolor abdominal y diarrea. Se pueden producir arritmias cardiovasculares, y temblores, somnolencia, ataxia, perturbaciones visuales y debilidad. La ingestión de estas plantas puede causar irritación de las mucosas y producir eritema bucal y sensación de ardor en la boca.

Los tratamientos disponibles para el envenenamiento con adelfa se pueden dividir en 3 categorías:

1. Eliminación gastrointestinal de toxinas no absorbidas.  La descontaminación gástrica vía eméticos, lavado de estómago, instilación de carbón activado, y catárticos salinos es lo más efectivo.

El carbón activado se suele usar en casos como descontaminación gastrointestinal para unirse a las toxinas en el estómago y reducir la absorción. Se ha comparado la administración de múltiples dosis de carbón activo (MDAC por sus siglas en inglés: multiple dosis activated carbon) versus a un única dosis (SDAC, single dose) y se encontró que ni el MDAC ni el SDAC reducían la muerte tras el envenenamiento por T. peruviana, aunque sí hubo una pequeña reducción en el número de arritmias significativas.

2. Medidas de soporte diseñadas para mantener la estabilidad hemodinámica:  monitoreo y control de los niveles de electrolito.

3. Eliminación sistémica de las toxinas de adelfa absorbidas, que depende de los mecanismos de aclaramiento hepático o renal. La reabsorción intestinal de toxinas puede prolongar la vida media de los compuestos, por lo que se hacen necesarios los tratamientos de esta tercera categoría.

Los fragmentos de anticuerpo Fab específicos de digoxina suministrados intravenosamente han sido  usados con éxito para casos aislados de envenenamiento con N. oleander. Un estudio in vitro demostró que los fragmentos de anticuerpo Fab específicos de digoxina se unen a la oleandrina y , por tanto, reducen la concentración de oleandrina activa. La efectividad de este tratamiento se basa en que los glucósidos cardíacos de adelfa y digoxina exhiben una reactividad cruzada estimada en 100:1 hacia los anticuerpos específicos de digoxina.

Esta entrada participa en el XXXVIII Carnaval de la Química alojado en este blog y en la XXXI Edición del Carnaval de Biología que acoge ScyKness

Bibliografía:


Bandara V, Weinstein SA, White J, & Eddleston M (2010). A review of the natural history, toxinology, diagnosis and clinical management of Nerium oleander (common oleander) and Thevetia peruviana (yellow oleander) poisoning. Toxicon : official journal of the International Society on Toxinology, 56 (3), 273-81 PMID: 20438743

Langford SD, & Boor PJ (1996). Oleander toxicity: an examination of human and animal toxic exposures. Toxicology, 109 (1), 1-13 PMID: 8619248

19 mayo 2014

En Hablando de Ciencia: El asco hecho cucaracha

En realidad el título debería ser por qué nunca me planteé estudiar biología… A mi historia del pájaro-murciélago que entró hace un año en mi cocina, se suma la experiencia paranormal del otro día: Me encontraba lavando los platos del fregadero, cuando un horripilante monstruo me agredió desde el fregadero. Grité, tiré lo que tenía entre las manos y me fui. Tanta impresión me dio que me daba miedo asomarme de nuevo y…, sí, me arrastré por el suelo rescatando el bote de insecticida contra cucarachas y hormigas. Me incorporé poco a poco como si fuera una misión de camuflaje y empecé a echar insecticida como una loca (que soy). Y ya cuando preveía que no me iba a atacar, me atreví a volver a mirar, aunque no paré de echar el mata-cucarachas hasta que dejó de mover mínimamente cualquier apéndice.

Sigue leyendo en Hablando de Ciencia


Referencia


Pai, H., Chen, W., & Peng, C. (2005). Isolation of bacteria with antibiotic resistance from household cockroaches (Periplaneta americana and Blattella germanica) Acta Tropica, 93 (3), 259-265 DOI: 10.1016/j.actatropica.2004.11.006

07 mayo 2014

Química everywhere: Mis primeros western blots

El western blot es una técnica que se usa para detectar y cuantificar proteínas mediante una electroforesis en gel; la transferencia del gel a una membrana adsorbente y el revelado de la membrana mediante anticuerpos. Tal como se lee en la Wikipedia su nombre viene por alusión a otra técnica, el Southern blot, que a su vez tomaba el nombre de su descubridor (E. Southern).

La verdad es que, después de esta entrada completa y detallada sobre la técnica del western blot en Scykness, poco queda por decir, y sin embargo no me resisto a aportar mi granito de arena. He hecho mis primeros western (los de la carrera, si los hice, no cuentan :P), y supongo que un químico se enfrenta de distinta manera y se fija en cosas distintas a las de un biólogo o bioquímico. Que nadie se ofenda, y sentiros muy libres de corregir :)

Así que aunque existen muchas maneras y tipos de hacer cada uno de los pasos de que consta la técnica de western blot, me voy a centrar exclusivamente en los pasos que seguimos para cuantificar la enzima alfa-galactosidasa o GLA (que se usa para el tratamiento de la enfermedad de Fabry). Es decir, solo queríamos cuantificar una única proteína, por un método ya establecido y usado varias veces.


Pero vayamos poco a poco… ¿A qué nos referimos con la palabra “gel”? En la mayoría de los casos se trata de un polímero en forma de red que nos sirve para “cargar” nuestras proteínas y separarlas. En este caso los geles usados eran de acrilamida junto al agente reticulante, de manera que finalmente obtenemos una “red” de poliacrilamida. Como queremos que toda la muestra empiece el recorrido a la vez, podemos usar un gel que tenga dos partes diferenciadas: el stacking y el running. En realidad solo se distinguen por la concentración en acrilamida. En el stacking tenemos los pocillos en los que cargamos la muestra, y cuando llega a la frontera con el running se paran hasta que apliquemos la corriente eléctrica. Tal como explica Óscar en el comentario abajo: El stacking gel tiene menos concentración de acrilamida/bisacrilamida para dejas pasar fácilmente todas las proteínas. Cuando llegan al Separating o running gel, se apelotonan y comienzan a migrar mas despacio, pero entran casi todas a la vez. Tanto para que pasen el stacking como para el separating se requiere corriente. No llegan solas al running gel. Incluyo las correcciones de Óscar en color azul.


Lo que parecen almenas representan los pocillos del stacking. Separating gel equivaldría a lo que llamamos running
Antes de cargar la muestra, la mezclamos con el tampón de carga, que básicamente contiene SDS y urea (desnaturalizan la proteína presente y la dejan lista y preparada para la electroforesis en gel. En este caso se pone SDS, un detergente, porque se trata de un gel desnaturalizante. Se pone por tanto no solo en la muestra sino también en el propio gel. Pero existe otra forma de hacer los geles de forma nativa. No se añade sds y los marcadores son distintos porque no solo migran por tamaño sino por Punto isoeléctrico.) y el glicerol, que es un muy importante… Porque los geles se colocan en vertical en una cubeta llena de líquido (el tampón de electroforesis)… Los pocillos son muy pequeños y has de cargarlos en el interior del tampón con una punta de micropipeta. El glicerol es una molécula “pesada”El glicerol no es mas pesado, es mas denso y arrastra la muestra al fondo del pocillo. que hace que nuestra muestra no se escape del pocillo hacia arriba sino que caiga dentro y siga su recorrido por el stacking.
Cargando la muestra en los pocillos. El color azul ayuda a ver cómo hemos cargado el pocillo El colorante azul nos ayuda a ver como hemos cargado el pocillo y por donde va la migración... pero no solo eso. Es un indicador de pH. Si se pone amarillo, nuestras proteínas migrarán en sentido contrario, es decir, se saldrán por arriba. En ese caso debemos neutralizar con hidróxido sódico o algo parecido el pH de la muestra hasta volverla de nuevo azul.

Una vez tenemos listos nuestros geles con la muestra dentro de la cubeta, conectamos los electrodos y aplicamos una determinada corriente eléctrica durante el tiempo necesario para separar las proteínas. ¡Un momento! ¿Cómo vemos que está pasando lo que tiene que pasar? En cada gel no solo se carga la muestra, sino también una recta patrón y lo que se llama el marcador molecular. El marcador contiene muchas proteínas con una tinción visible, las proteínas del marcador al separarse en el gel, nos permiten ver que todo está saliendo bien. Hasta que no revelemos nuestra muestra con anticuerpos, no podremos ver dónde ha quedado nuestra proteína en el gel.
Aquí puedes ver la colocación en la cubeta para hacer la electroforesis


Pero antes de revelar, necesitamos transferir nuestro gel a una membrana absorbente, que está hecha ¡de nitrocelulosa! La nitrocelulosa, o nitrato de celulosa o celuloide puede formar una base transparente que se emplea en las emulsiones de las películas fotográficas. En el caso de un western blot interesa que las bandas del gel (la mayoría invisibles todavía para nosotros) se transfieran a la membrana. ¿Cómo? Introduciendo los geles y las membranas en un sistema “sandwich” (una vez más, lo tienes explicado en más detalle en Scykness) y otra vez en la cubeta con un buffer o tampón de transferencia. Aplicando electricidad, conseguiremos transferir las bandas del gel a la membrana: todo listo para empezar a trabajar con los anticuerpos.

Los anticuerpos son moléculas que reaccionan muy específicamente a su antígeno, en este caso, hemos seleccionado un anticuerpo de conejo anti-GLA; es decir, que su antígeno es la GLA, por lo que podemos esperar que se una selectivamente a la proteína de nuestras muestras. Pero además vamos a ayudarlo: porque si la membrana de nitrocelulosa es buena como para que se “peguen” las proteínas desde el gel, también lo será para que reaccione con el anticuerpo primario y eso no nos interesa…Empezamos con el paso de bloqueo, que consiste únicamente en introducir nuestra membrana en leche, que tiene montones de proteínas que se unirán a la membrana, inactivando todos los sitios a los que podría unirse el anticuerpo. Así nos aseguramos de que el anticuerpo se una casi exclusivamente a la GLA.



Pero seguimos sin ver nuestras bandas… Necesitamos el anticuerpo secundario: un anticuerpo de anti-conejo (para que se pegue al anticuerpo primario) y que además contiene la enzima peroxidasa. Ahora solo falta añadir los reactivos para que se produzca la reacción quimioluminiscente: el luminol y el peróxido de hidrógeno (o agua oxigenada). La enzima peroxidasa en presencia de agua oxigenada cataliza la oxidación del luminol. ¿Te suena? Efectivamente: es la reacción preferida de CSI.


Finalmente, con el programa Quantity One podemos sacar fotos de nuestra membrana de nitrocelulosa revelada a base de anticuerpos, y hacer una densitometría de las bandas de proteína. El programa integra el área de la banda, haciendo el sumatorio de la intensidad de cada pixel.

Y así, amigos y amigas, podemos saber cuánta GLA hemos encapsulado haciendo ciencia básica, que con un poquito de suerte y un muchito de trabajo, queremos conseguir que llegue a ser un tratamiento para la enfermedad de Fabry. ¿Por qué me he empeñado en daros la brasa con el western blot? Porque me resultó muy intrigante encontrar membranas de nada menos que celuloide seguidas por el luminol, que me trajo a la memoria el XXIV Carnaval de Química, y si no leed lo que en su momento escribió @cuantozombi:

La química, la música y el cine. 
La temática de los artículos que participan en el carnaval es libre, pero es vuestra oportunidad de demostrar la influencia de la química en el cine y en la música. No solo en el contenido de películas, productos televisivos o álbumes musicales, sino también en la tecnología usada. Como la semana me ha dejado corto de imaginación, os pongo algunos ejemplos cercanos:·         Roskiencia, el mayor exponente de la cantera de la divulgación, nos habló hace poco del luminol, la herramienta favorita de la legión de CSIs que llena nuestras pantallas.·         Ununcuadio nos habló de la química del cine y su volatilidad.·         Y no podía dejar fuera al organizador del primer carnaval, no es una historia nueva, pero hace poco alguien la sacó del baúl de los recuerdos: ¿Por qué el Dr. Manhattan eligió a Bohr? Aunque ya se que Watchmen es un comic –y qué comic–, también es película y no hay que ser muy estricto.
Por eso: la próxima vez que hagas un western blot, sonríe y piensa en cine (en La invención de Hugo o Malditos bastardos aparece el celuloide), o bien en tus series favoritas de CSI o ya asociándolo a @cuantozombi en The Walking Dead xDD


Este post participa en la Edición XXXV (Edición del Br) del  Carnaval de Química, cuyo anfitrión es Ángel Rodríguez (@1797Angel) en su blog CIENCIA PARA TODOS y en la XXX Edición del Carnaval de Biología que acoge Activa tu Neurona


Para saber más:

Sobre el celuloide: lo más completo y divulgativo lo encontrarás en ISQCH.

Sobre los western blot: una vez más te enlazo la estupenda entrada de Scykness. Por si quieres algo más técnico, relacionado con la cuantificación de GLA, puedes consultar este artículo: Corchero, J., Mendoza, R., Ferrer-Miralles, N., Montràs, A., Martínez, L., & Villaverde, A. (2012). Enzymatic characterization of highly stable human alpha-galactosidase A displayed on magnetic particles Biochemical Engineering Journal, 67, 20-27 DOI: 10.1016/j.bej.2012.05.003


También he consultado las entradas en inglés de la Wikipedia: Western blot y gel electrophoresis, de donde he sacado la mayoría de las imágenes para este post.

28 marzo 2014

Sobredosis de agua (en Naukas)

Traigan un par de baldes y un embudo. El embudo era el que utilizaba el cantinero para echar vino en las botas, una pieza maciza con una embocadura lo bastante ancha para llenar por completo la boca del indio.
- ¿Quieres confesar?- preguntó por última vez Brien-. Te evitarás una tortura inútil, que no serás capaz de resistir.
(Los tigres de Malasia de Emilio Salgari)
Sí estos tiernos libros, y los demás de Salgari son los que devoraba en mi infancia… El pasaje que acabo de citar se me quedó grabado a fuego, digo… a agua: cómo ataban al prisionero y mediante el embudo le hacían beber litros de agua hasta que se le hinchaba el estómago y confesaba.
Esta tortura no mata si se suspende a tiempo; ese hombre estará mañana tan bien como usted y como yo. Que lo lleven a su camarote y lo dejen dormir.
Sigue leyendo en Naukas
Referencias
Milroy, C., Clark, J., & Forrest, A. (1996). Pathology of deaths associated with "ecstasy" and "eve" misuse. Journal of Clinical Pathology, 49 (2), 149-153 DOI: 10.1136/jcp.49.2.149

Cook TM (1996). Cerebral oedema after MDMA ("ecstasy") and unrestricted water intake. Values for plasma osmolality may have been wrong. BMJ (Clinical research ed.), 313 (7058) PMID: 8811775