El proceso vital conlleva de por sí limitaciones, y aunque no podamos evitar del todo alguna que otra limitación, sí podremos atajarla y contrarrestarla ampliando al máximo nuestra esfera de intereses.
(Elias Canetti)
En verano se me ocurrió retarme a ver si podía hacer un retrato alfabético de María de Nazaret, usando solo los textos bíblicos. [Mi hermana tiene una foto en la que estoy muy concentrada leyendo dos Biblias a la par, aunque generalmente he usado para las citas la BTI, Biblia Traducción Interconfesional de Verbo Divino]. Desde verano ha ido perdiendo algo de texto para quedarse más en la experiencia particular de María de Nazaret. ¡Aunque también ha ganado la letra Y!
En fin, comparto el resultado de mi retrato alfabético de María de Nazaret aprovechando la fecha de la Inmaculada, cerca ya de la Navidad.
María se quedó perpleja al oír estas palabras, preguntándose qué significaba aquel saludo.
Bienaventurada.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí.
Caná.
¡Mujer!, ¿qué tiene que ver eso con nosotros? Mi hora no ha llegado todavía.
Discípula.
Si alguna quiere ser discípula mía, deberá olvidarse de sí misma, cargar con su cruz y seguirme.
Escucha.
Felices, más bien, las que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.
Fiat.
Hágase en mí según tu palabra.
Genealogía.
Por último, Jacob fue el padre de José, el marido de María. Y María fue la madre de Jesús, que es el Mesías.
Hijo.
¿No es este el carpintero, el hijo de María?
Interioridad.
María, por su parte, guardaba todas estas cosas, meditándolas en lo íntimo de su corazón.
Jesús.
Darás a luz un hijo, al cual pondrás por nombre Jesús. Porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Kairós.
Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios.
Llena de gracia.
No temas, María, porque Dios te ha concedido su gracia.
Mujer.
Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer.
Nazaret.
Una joven llamada María, de Nazaret, un pueblo de Galilea.
Oriente.
Al ver la estrella, se llenaron de alegría. Entraron entonces en la casa, vieron al niño con su madre María y, cayendo de rodillas, lo adoraron.
Palabra.
En el principio ya existía la Palabra; y la Palabra estaba junto a Dios y era Dios. En efecto, la palabra de Dios es más cortante que espada de dos filos. En cuanto a ti, una espada te atravesará el alma.
Quién.
¿Quién es mi madre? Todo el que hace la voluntad de Dios, esa es mi madre.
Raquel.
Es Raquel, que llora a sus hijos y no quiere que la consuelen, porque están muertos.
Stabat.
Mujer, ahí tienes a tu hijo.
Templo.
Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados buscándote.
Unión.
El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te envolverá. Por eso, el niño que ha de nacer será santo, será Hijo de Dios.
Visitación.
¡Feliz tú, porque has creído que el Señor cumplirá las promesas que te ha hecho!
Ya.
María se puso en camino y, a toda prisa, se dirigió a un pueblo de la región montañosa de Judá.
Zacarías.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy veintiocho semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.
Estos días Valencia ha celebrado la fiesta de la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad. Su tapiz floral de 2025 ha incluido a los voluntarios de la Dana. Así que, por ambas cosas, me parecía que se merece un Desde el barro...
Todos los años por estas fechas circulan por WhatsApp alguna que otra foto de la talla de la Virgen de los Desamparados "sin vestir", que a mí siempre me resulta más bonita.
Por curiosidad, busqué la imagen de la Virgen de Covadonga "sin vestir" y resulta que también me parece preciosa así.
Así que me planteaba qué manía tenemos en vestir, "enriquecer", disfrazar, ¿ocultar? Y se me venían a la mente los versos de Pedro Salinas en La voz a ti debida: Te quiero pura, libre, / irreductible: tú.
Para vivir no quiero islas, pala decios, torres. ¡Qué alegría más alta: vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes, las señas, los retratos; yo no te quiero así, disfrazada de otra, hija siempre de algo. Te quiero pura, libre, irreductible: tú. Sé que cuando te llame entre todas las gentes del mundo, sólo tú serás tú. Y cuando me preguntes quién es el que te llama, el que te quiere suya, enterraré los nombres, los rótulos, la historia. Iré rompiendo todo lo que encima me echaron desde antes de nacer. Y vuelto ya al anónimo eterno del desnudo, de la piedra, del mundo, te diré: «Yo te quiero, soy yo».
Aquella mujer joven de la que se esperaba solo lo previsto interrumpió el tiempo dado y fue el kairós de la divinidad. María de Nazaret con su sangre, leche, cuerpo y deseo fue encarnación de lo imposible, de lo incómodo y de lo que desestabiliza. Su propuesta vital sigue siendo hoy una invitación para que sigamos sobresaltadas: ¡Hágase!
La verdad es que me cuadra que la María del Evangelio de Lucas se despoje de los trajes, señas, retratos, nombres, rótulos, historias, y se levante y ponga en camino de prisa hacia la zona cero de la Dana a despejar calles, quitar barro y lo que hiciera falta. Una María que en este Evangelio proclama en el Magníficat que su Dios derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos colma de bienes y a los ricos despide vacíos.
El grupo Elevation Worship canta en Same God (Mismo Dios): I'm calling on the God of Mary whose favour rests upon the lowly (Yo clamo al Dios de María cuyo favor está con los humildes). Y con su canción cierro estos breves apuntes sobre la patrona de Valencia.
Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy veinticinco semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.
Hemos entrado en la Pascua (parece que este año coincidimos la Iglesia de tradición romana con la ortodoxa) y, aunque ayer nos enteráramos del paso al Padre del papa Francisco (¡o puede que incluso con más sentido por esto!), lo que me pide el cuerpo es compartir las citas que tengo guardadas que hacen referencia a la memoria o el recuerdo y a Dios. Y, por cierto, ¡feliz Pascua de Resurrección!
Elijo para empezar la novela de Graham Greene El final del affaire que me prestó mi hermano hace un tiempo y que me encantó:
Hace falta un Dios que exista al margen del tiempo para que pueda recordar cómo eran las cosas antes de que cambiasen por completo.
Continúo con Chesterton en Manalive, uno de mis libros favoritos, que introduce otro tema que asocio con la memoria: la nostalgia o añoranza.
-Mi abuela- dije bajando el tono de voz- habría dicho que todos somos exiliados, y que no hay casa terrena que nos pueda curar de la santa añoranza que nos prohíbe el descanso.
Sigo con san Juan de la Cruz en Suma de la perfección. Esta cita me salió al encuentro en Francia en un escaparate, aunque no soy capaz de recordar exactamente la localización... (¿pudo ser paseando por el pueblo de Cluny?):
Olvido de lo criado, memoria del Creador, atención a lo interior y estarse amando al Amado.
Y acabo con la cita que incluye Snowdon al inicio de un capítulo de su muy recomendable Aging with Grace, libro en el que relata de forma divulgativa el Nun Study. Se trata de uno de los mayores estudios poblacionales de la enfermedad de alzhéimer con 678 monjas participantes. De hecho, en la versión en español, han traducido el título a 678 monjas y un científico. Me la compartió mi hermana Carmen (la foto de su ebook es suya):
Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy veinticuatro semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.
La dana también me ha hecho confrontarme con cómo soy yo. Algo que ya latía en el (a)poema-oración de Hazme y que ahora continúa en esta Retaguardia. Creo que yo soy más "efectiva" no en la primera línea, sino limpiando el calzado de los que se lanzan a esa primera línea. Ahora que estamos en Semana Santa, a las puertas del Jueves Santo, quizá es lo que me toca: lavar los pies del mensajero que anuncia la paz.
Por cierto, que tal como suena Retaguardia cuando la leo internamente, me recuerda mucho a Pedro Salinas en La voz a ti debida (Para vivir no quiero / islas, palacios, torres. / ¡Qué alegría más alta: / vivir en los pronombres!).
The Anointing of Christ, 60 x 40 cm, painting on canvas de Julia Stankova, vía web de la artista
Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy tres semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.
La imagen del Cristo de Paiporta me impelió a volver a los versos, así que dado que es mi primer (a)poema en mucho tiempo, aquí lo dejo en esta primera entrega de Desde el barro.
EL DIOS DE BARRO
El Dios de barro no es un ídolo
de oro (con pies de barro). No, el Dios
se hizo barro porque es alfarero.
Eligió enfangarse la garganta,
descabezarse y dejarse arrastrar
por la riada que anegó su pueblo.
Eligió enterrarse en el lodo y que
lo encontraran al drenar las calles,
al achicar agua y barrer mierda.
Eligió intoxicarse de escombros
en el transcurrir de los días
sin que llegara ayuda, incomunicado.
Eligió no protegerse, no usar
mascarilla ni desinfectante
en la rebosante alcantarilla.
Eligió la mugre, el hambre, la sed,
la enfermedad y la angustia,
la soledad, pobreza: la muerte.
Pero eligió mi pala y a mi gente
quitando el lodo, solo una gota
del infinito océano de fango.
Así, el Dios de barro se nos hizo
presente en medio del cieno y trajo
esperanza en nuestra catástrofe.
Y os regalo esta otra imagen porque el poema me ha gustado más que lo que yo he escrito.
Aprovechando el patronazgo de san José a la ciudad que lleva más de un año acogiéndome, hoy recupero este poema que leí las pasadas Navidades en Magníficat de Carlos Pujol. ¡Felices fallas!
No soy capaz de localizar el origen de esta imagen... Si alguien lo conoce, que me dé un silbidito y lo actualizo :) Actualización de 19/03/2025: ¡mi amiga Mirna la ha localizado! La escultura es de Elena Pilar Palomino. Puedes conocer la vida de la artista y sus diversas esculturas de temática religiosa en este enlace. Esta proviene del encargo de un matrimonio y la escena completa incluye a María, de donde salta Jesús a los brazos de José
Bueeeeeeeeeeno, pues ha llegado la hora de continuar esta serie mayormente imaginada alrededor de la figura medieval de Alberto Magno. Este capítulo estaba destinado a ver la luz el 28 de enero pero la vida es compleja y mi autoestima fluctúa. Helo aquí como sexta entrega de esta saga, ya dejo de darle vueltas a si lo escrito es bueno o malo y lo dejo a juicio del lector.
(...) de Santo Tomás sólo se podría hacer un plano, como el plano de una ciudad laberíntica.
Chesterton
Le gustaba dar clases en el Estudio General de la Orden en París, le gustaba la interacción con los alumnos, revivir su época de estudiante y pasar de nuevo por todas las etapas de adquisición del conocimiento. Además, nunca desesperaba de encontrar a alguien con el que compartir su insaciable hambre de sabiduría. Porque hay que reconocerlo, la mayoría estaban allí para aprender lo básico, ninguno mostraba interés en ir más allá de Agustín de Hipona y de Platón. Es más, no era infrecuente que se escandalizaran del contenido de sus lecciones, si no se andaba con cuidado.
Y entonces, se fijó en un alumno del fondo de la sala. Aquel de imponente tamaño y de silencio aún más imponente. Nunca participaba en los debates ni hacía preguntas, pero muy mal profesor había que ser para no captar en sus ojos la atención y concentración de todo su ser. ¿Sería aquel…?
Empezó a encargarle pequeñas tareas que lo obligaran a salir de su mutismo. Como efecto secundario, sus compañeros se fijaron más en ese muchacho grande y desmañado que tenía una mirada especial. Su nombre era Tomás, aunque lo llamaban el Buey Mudo: se pensaban que tenía problemas de aprendizaje y que por eso el maestro Alberto le favorecía. Movido por la lástima, uno de los hermanos novicios se acercó a explicarle un día la lección. Cuando llegó al punto de mayor dificultad, con voz amable fue el propio Tomás el que le explicó a él resolviéndole todas sus dudas.
Otra vez quisieron burlarse de su candidez diciéndole que había un burro volando, y riéndose de Tomás que se giró a mirar. Pero la risa no les duró mucho… Tomás explicó apaciblemente que prefería creer que un burro volara a que un hermano dominico se riera de él.
Pero no aprendían… Y un día Alberto estalló: “Lo llamáis Buey Mudo, pero yo os digo que este buey mugirá tan fuerte que sus mugidos llenarán el mundo”. Sonó más profético de lo que quería haber sonado. La expresión de Tomás era indescriptible, se parecía un poco a la de un niño pillado por sorpresa, que no sabe muy bien cómo reaccionar para dejar de ser el centro de atención.
Desde entonces, Alberto lo tuvo claro. Era a él a quién estaba buscando. Fue el amigo y compañero que estaba esperando. Es verdad que Tomás nunca se interesó en disquisiciones de filosofía natural, pero con su inmensa capacidad era capaz de hacer fácil lo difícil, sin desanimarse en la descomunal tarea de cristianizar las teorías aristotélicas para el bien de la Iglesia.
Y su intuición resultó acertada como cuando debieron acudir a Roma a defender a las órdenes mendicantes. Tomás brilló en su exposición y refutación de las acusaciones que había presentado Guillermo de Saint-Amour. Non est discipulus super magistrum… Sufficit discipulo, ut sit sicut magister eius, pero en este caso y gracias al Dios Altísimo, vaya si Tomás había superado a su maestro humano, no dejaba de pensar Alberto. Aquel día Tomás salvó la existencia de los dominicos.
Por eso, le afectó mucho enterarse de su muerte. “Tantum elevatur viae meae a viis vestris”, es muy difícil entender qué se propone Dios Nuestro Señor cuando se lleva a semejante hombre tan pronto a su divino Reino.
Apenas tres años después de la muerte de Tomás, su querido Buey Mudo, ya estaban destrozando la obra que había llevado a cabo. Entonces fue Alberto el que se dirigió de Colonia a París para defender al discípulo amado, aquel que había crecido más que su maestro. Fue una manera de devolverle tantos favores y de darle las gracias por tanto como hizo en vida.
- ¿Por qué estoy obsesionada con las vías del tren si hay otras maneras... Da igual
- No, no, di, di.
- Da igual.
- Podemos hablar de este tema, ¿eh?
Y qué bien sienta hablar sin tabúes del suicidio... Cuando quise suicidarme en 2011 pensé que me había condenado, al menos algo similar había estudiado en clase de religión. Fue gracias a una enfermera durante mi ingreso hospitalario que me enteré que era un síntoma "normal" dentro de un episodio depresivo. Tengo el recuerdo (ya lo conté en esta charla) de un día esperando a cruzar por un paso de peatones, que se me vino a la mente la idea de cruzar en rojo y debí dar algún paso no del todo consciente. Mi cague fue supremo... Ahora me ocurre con las vías del tren. Quien dice tren, dice metro.
Me alegro de que el otro día mi psicóloga me animara a hablar del tema. La pregunta o tema que me daba vergüenza exponer es que hay otras maneras más indoloras de suicidarse (como empastillarse, por ejemplo), así que ¿por qué estoy obsesionada con las vías del tren? Pues precisamente por eso: porque es una obsesión. No hay peligro de suicidio porque no tengo un plan para hacerlo, en el que probablemente elegiría otra forma. Me dijo que podría ser que simplemente me diera vértigo mirar hacia la vía o estar a cierta altura, y eso, junto al recuerdo del paso de peatones (aún lo visualizo en este momento) me produce ese impulso, esa sensación de que si me descuido, podría saltar. Que, por prudencia y para evitar mi torpeza, me mantenga alejada del borde del andén pero que no es preocupante.
Ah, porque aún no os he contado que si noto un empeoramiento en mis síntomas que afecte directamente a mi vida (como dejar de dormir, dejar de comer o tener ganas de matarme, o empezar a gastar locamente, acostarme con todo el que pille y otras conductas de riesgo) debería ir a urgencias al hospital más próximo. Cosas que tiene mi vida.
Lo dicho. Hablar del suicidio sin tabúes a mí me ayuda. (Aunque puede tener como efectos colaterales pesadillas de accidentes ferroviarios en los que mucha gente se cae a las vías con resultados catastróficos. No hay sistema totalmente ideal, me temo).
Hay una parte de mi depresión que no suelo compartir mucho públicamente, al menos en este blog o en redes sociales, que tiene que ver con mi catolicismo. Aprovechando la Semana Santa, he decidido publicar alguna cosilla.
El árbol crecía
con lágrimas de hospital
por el pasillo.
¡Mirad! Árbol de la cruz
donde estuvo Él clavado.
La explicación aparece en este breve audio de apenas 2 minutos. Es el ensayo de lo que conté el 5 de marzo en la Basílica de la Sagrada Familia ante 2000 jóvenes y la cruz de Lampedusa. Fue una pasada compartir estrado con otros tres compañeros que habían perdido a miembros de su familia por asesinatos, habían padecido cáncer de huesos, o habían venido en patera desde Senegal.
Y por último un par de vídeos. Uno de aquel evento en la Sagrada Familia. Y otro en el que nos entrevistaron a varios jóvenes, y que me gusta mucho por la mezcla de personas que salimos. Ahora ya lo sabéis (casi) todo de mi depresión ;)
No es justo explicar el caso del joven rico del Evangelio, suponiendo que por su falta de valor y generosidad en seguir a Cristo pobre se condenó, y en esta forma aplicar el caso a quien no sigue un estado de vida más perfecto. Y quienes lo hacen no se dan cuenta de que aplicado y explicado así el paso evangélico, desaparece aquel Jesús bueno como le llama el mismo joven, y más bien deja entrever un Jesús rencoroso y vengativo que un Jesús Bueno y humilde, tal como es en realidad. Jesús quedó prendado de aquel joven, nos dice el Evangelio, por haber sido un fiel cumplidor de los Mandamientos desde su más tierna edad. Le ofreció un lugar en su compañía apostólica, entre sus discípulos. Se dolió de su apego a las riquezas y de su cobardía en no saberlas dejar. ¿Por qué habría de abandonarle y dejar que se condenara? Ya es grande daño el que se hizo el mismo joven por su falta de generosidad, pues siguiendo con abnegación a Jesús hubiera sido tal vez un apóstol, un mártir, un obispo, un santo que quizá veneraríamos hoy en los altares; mientras que ahora es un joven innominado de vida desconocida. No hay, pues, por qué añadir a la pérdida de las gracias que hubiera tenido siguiendo a Jesús la pérdida de las gracias que tuvo fielmente sirviendo fielmente a Dios en su cada desde la infancia.
[De las vocaciones a los diferentes estados de vida, según el espíritu de San Francisco de Sales, Eubaldo Serra, Editorial Balmes]
Aunque el título induzca a confusión, el tema de esta entrada no son las dos culturas de C. P. Snow (aunque considero una 'señal' que el primer libro leído en 2013 haya sido Las dos culturas y un segundo enfoque, todo gracias a mis amigos de filosofía, a pesar de que finalmente no asistiera a dicho congreso: ¡la vida!). Traigo hoy mis reflexiones quizá inconexas y desde luego inacabadas, puede que plasmarlas por escrito me sirva para ordenar, y siempre las opiniones en comentarios serán bienvenidas. Probablemente sea una percepción equivocada, pero noto que los creyentes y los ateos formamos dos culturas más separadas que "las ciencias y las letras". Suelo pecar de optimista y me he pegado buenos golpes por ello, pero sigo prefiriendo ver el lado bueno de las cosas. Abrir un blog ha sido una experiencia totalmente enriquecedora, que me ha hecho ser consciente de que en el mundo divulgador-científico está de moda ser ateo. Y no me parece mal, incluso me viene bien que me den un repaso para reflexionar acerca de lo que creo y por qué creo. Pero lo que me ha llamado la atención es la mala comunicación entre lo que he llamado las dos culturas.
Ante una procesión atea, unos la consideran como libertad de expresión, y otros como un ataque a la libertad religiosa. Sin embargo, si yo escucho el audio de la entrevista que concedieron los organizadores, se dice claramente: Nuestro propósito es hacer daño, o sea, hacer daño en la ideología de la gente. No nos andamos con contemplaciones". "Esa Iglesia la quemó el pueblo de Madrid, en las revueltas que hubo con la República, y en fin, para nosotros es una referencia imprescindible" "nosotros tenemos asumido que tiene que la procesión, inevitablemente y lógicamente, tiene una componente de ofensa y de ofender la religión católica porque es consustancial con la propia convocatoria". Al margen de cualquier libertad de expresión hay un componente cuando menos agresivo, ¿o es que yo pertenezco a otra cultura de otro planeta? ¿La libertad de expresión no termina donde hace daño a otros? ¿Todos los creyentes son seres infantiles que exigen desproporcionadamente protección? Conozco la objeción a estas preguntas que hago en voz alta: los ateos respetan a las personas pero las ideas son debatibles, y no es de recibo que una religión no permita las críticas. Sería genial si esto fuera cierto, pero en la vida real no se pueden separar ambos aspectos: ¡¿cómo nos van a gobernar políticos que creen en seres imaginarios?! Ajá, ¿es que creer en Dios me hace peor científica (en mi caso)? ¿Las religiones están al mismo nivel que las pseudociencias y supersticiones? En pleno siglo XXI, ¿es irracional creer en Dios?
¿La evidencia científica disponible nos permite negar empíricamente la existencia de Dios? O, aunque a día de hoy no lo haga, ¿no lo hará en un futuro, acaso no conoceremos mucho más de genética, de cosmología, de antropología, de TODO?
El ateísmo, como la creencia en Dios, no es algo nuevo del siglo XVIII con la Ilustración o del siglo XXI con científicos de la talla de Dawkins, E.O.Wilson, Weinberg, Sagan y muchos más. Hubo griegos en el siglo IV a.C. que ya fueron ateos negando la existencia de cualquier Dios como Epicuro, o filósofos como Aristóteles, Platón o Sócrates que fueron ateos de los dioses de su religión y sin embargo creían en un Creador, en una Causa Incausada, un Primer Principio creador del Universo. ¿Por qué carecían de las herramientas científicas actuales? No parece, sus afirmaciones no son científicas en cuanto que no emplean el método científico ni se refieren a observaciones o hechos empíricos, sus argumentaciones se basaron (a grandes rasgos) en deducciones lógicas que caen dentro del campo de la filosofía. Es curioso como Platón reproduce un diálogo socrático acerca de qué es más deseable padecer la injusticia o cometerla, y acaba realizando una descripción que es extraordinariamente parecida con el libro de Isaías de la Biblia cristiana (y judía) y con lo que se cuenta de Jesús de Nazareth. Un amigo filósofo que no es católico me dijo (aún no lo he comprobado por mí misma) que Kant llega a la misma conclusión que Platón. Aquí añadiré quizá yéndome del tema del discurso, que un cristiano no cree en Jesús como un semidios griego o romano, es Hijo de Dios en el sentido semita de elección. [1]
Afirmar que las cinco vías de Tomás de Aquino de demostración de la existencia de Dios han sido superadas por la ciencia moderna interpretando los conceptos filosóficos allí desarrollados en clave de conceptos científicos es un error grave que parece más de ignorantes que de eruditos. Parece que las dos culturas usamos un lenguaje distinto, pero lo mínimo si quieres refutar una idea o creencia es comprender realmente lo que se pretendía decir y no inventar. No me parece que haya siempre mala fe de uno u otro lado, a veces es puro desconocimiento: de la filosofía aristótelica (que es puramente materialista) y la síntesis tomista de esta, que sí, nos hace a los cristianos extremadamente materialistas como debatía con un amigo hace poco.
Hay muchos aspectos de la fe católica, en concreto, que entiendo que puedan ser ridiculizados y criticados y considerados irracionales por quien no tiene esa fe, pero llevar el "no comer carne los viernes de Cuaresma" al mismo nivel de las vías del Aquinate es bastante burdo y manipulador.
J. Ratzinger en su libro de Introducción al cristianismo, trata mejor que yo varios de los puntos que he desarrollado en párrafos anteriores: la diferencia que establecieron los primeros filósofos griegos entre el Mito y el Logos, y cómo el cristianismo apuesta por este último: por el Dios de los filósofos, aunque sí, es cierto, con otras atribuciones distintas. Pero hay intelectuales de todos los siglos del cristianismo que han ido construyendo con las leyes internas de la lógica y de la filosofía, una teología basada en la razón. Otros pensadores han desarrollado un pensamiento alternativo (Descartes, Kant, etc.) que les ha conducido lejos del Dios cristiano con la razón. Ambas opciones han sido argumentadas y seguidas a lo largo de la historia por exponentes de la razón de su época, ¿puedo yo reírme en el siglo XXI de unos o de otros, o calificar la opción que no comparto de irracional?
Desde que el hombre es Homo sapiens ha usado una serie de herramientas que nos han llevado al conocimiento global que se tiene en la actualidad: desde la construcción de los primeros instrumentos al respeto a los muertos y cierta tendencia a la transcendecia y a la religión. ¿Que la neurociencia puede explicar por qué el hombre tiene esa tendencia a creer en Dios? A mí me parece lógico que puesto que todas las funciones las realizamos con el encéfalo, lleguemos a entender por qué el hombre es un ser que busca lo espiritual, pero explicarlo no es lo mismo que refutar la existencia o no de un Logos (como principio ordenador del Universo). De hecho, curiosamente, las leyes físicas tienen una lógica entendible por nuestro encéfalo, y ello no deja de ser muy interesante, porque podría no haber sido así. Einstein dijo una vez que en las leyes de la naturaleza “se manifiesta una inteligencia tan superior, que frente a ella lo más significativo del pensar y del ordenar humanos es un destello completamente fútil”. [2]
¿Todo lo malo del mundo se debe a las religiones mayoritarias o minoritarias, a lo largo de la historia y en la actualidad? Al menos es lo que se desprende de estos documentales de Dawkins. ¿Nuestra historia es execrable en cuanto que religiosa? Mal que pese al Nuevo Ateísmo, es nuestra historia e ignorarla o manipularla nos hace más vulnerables a cometer errores que quizá podríamos evitar (un poco como Hari Sheldon organiza un nuevo Imperio para acortar los años de barbarie, en la saga Fundación de Asimov). ¿La oscura Edad Media fue tan oscura como nos dicen? ¿El cristianismo facilitó la barbarie con sus cruzadas y siendo el opio de la población? Para Marcello Pera, agnóstico y laico, "Europa se avergüenza patológicamente de sus raíces, pide perdón por lo malo pero no reconoce lo bueno."; y pienso que esto es aplicable a todo Occidente. ¿Qué las personas religiosas se aprovecharon (y se aprovechan) de su autoridad moral para detentar un poder meramente humano? Sí, pero es llamativo: "a lo largo de la historia se ha utilizado como instrumento político hegemónico y de cohesión, pero Papa Gelasio con unidad de poderes solo en Cristo (s. V) y dualidad poderes emperador y sacerdote." [3] Quizá esta separación no se hizo efectiva hasta siglos después, pero ya estaba implícita desde casi el principio.
No niego que la religión, mi religión si queréis que concrete más ha cometido delitos, manipulaciones y errores también en la época que vivimos: sale en la prensa cada día de manera repetitiva. Pero, ¿todo lo malo se debe a ella? ¿El ateísmo solo trae bienes? ¿O es que como seres humanos, creyentes o no creyentes, estamos sometidos a cometer errores? ¿Es negativo para un niño ser educado en una determinada cultura y en una determinada religión? ¿Es eso adoctrinamiento y ha de ser prohibido legalmente?
Desde mi humilde punto de vista, llega un momento en la vida personal en que uno se encara con su sistema de creencias y decide si cree en él o lo cambia por otro, independientemente de cómo haya sido educado (aunque esté influido por lo que ha vivido y también por el sistema de creencias que ha tenido hasta entonces). Quiero decir que hay multitud de adultos que han abandonado su fe, o que se han convertido a otra religión, o que de ateos han pasado a creyentes. No parece limitante a la libertad humana de un adulto.
Cuando se nombra la intransigencia católica, reconozco que me enfado bastante, porque al lado de ciertos musulmanes radicales, no me parece en absoluto intransigente. En alguna ocasión se me ha dicho que eso es como hablar de corrupción política, no vale decir que en un partido hay menos sino que no debería haber en absoluto. De acuerdo. Pero, ¿puede alguien hablarme de asesinatos cometidos por la fe católica en la actualidad contra personas ateas o de otra religión? Y sin embargo, hay personas cristianas que mueren cada día por su fe, en Oriente (China, países árabes, etc.). Hago esta pregunta deseando informarme de verdad, si alguien lo sabe, que por favor conteste: ¿hay casos de discriminación por no ser católicos practicantes?
Ya me he desahogado bastante. Me gustaría ir concluyendo con que no parece que una u otra cultura vaya a desaparecer, así que nos quedan años de interacción, ¿no sería mejor que en vez de remarcar nuestras diferencias, buscáramos los puntos que tenemos en común (que creo en serio que son más de lo que pueda parecer) para construir entre todos una sociedad mejor?
Encontré esta imagen por Twitter. Al margen de que si la columna de la izquierda no es cierta, ¿por qué la gente usa expresiones como "hostia" o "copón" y un largo con intención muchas veces ofensivas? No sé, cuando me doy un golpe no tengo por costumbre insultar a Alá o a otra religión. Pero centrémonos en la columna de la derecha: ¿no son las mismas preocupaciones que tiene un creyente? ¿No compartimos eso?
Inevitablemente, se me dirá, habrá puntos de choque: homosexualidad, inicio de la vida, definición de matrimonio y un largo. Vuelvo a sacar mi lado optimista para que debatamos todo esto desde el respeto a las personas. Y hacer un llamamiento: la ciencia es estupenda, y no seré yo quien lo niegue, pero a veces está excesivamente influida por una u otra cultura. Deberíamos liberarnos de muchos prejuicios y que las investigaciones, en la medida que son llevadas por personas humanas, fueran más asépticas. El punto de encuentro entre creyentes y ateos es la duda. Si tanto nos gusta el método científico porque es abierto al cambio; la duda de si yo estoy en lo correcto o es el otro quien tiene razón, podría ser realmente un punto de encuentro.
En cuanto a bioética, Pera dice: “Los laicos deben guardarse (…) de transformar rápidamente sus caprichos en deseos y sus deseos en derechos, mientras que los creyentes deben guardarse (…) de transformar la interpretación de un pasaje de las Escrituras en un dogma. Unos y otros deben debatir el problema, tanto dentro del propio grupo como con los del otro.”; y que "Ser persona no es un término empírico, como consciente, inteligente, etc. Pero es independiente de ser laico o creyente: para el creyente será prohibición, quizá para el laico 'permiso'". [4]
Incluso el anterior Papa, ahora emérito, le replica: “Recuerda una vez más que se puede constatar empíricamente que existe un nuevo individuo: “individuo” es un término empírico en cuanto que se trata de un organismo que, aunque depende completamente del de la madre, es sin embargo un organismo nuevo, con un programa genético propio. De aquí se deriva la siguiente pregunta: ¿Cómo un individuo humano podría no ser persona humana? De donde resulta a su vez la siguiente deducción ética: El ser humano debe ser respetado- como persona- desde el instante de la concepción.”; pero que “El católico no quiere y no puede, pasando a través de la legislación, imponer jerarquías de valor que sólo en la fe se pueden reconocer y realizar” [5]
Concluyo con un “Y estoy convencido de que los cristianos y los laicos deben acometer juntos esta labor de renovación. Mi idea es que lo que hace falta es una “religión civil” que sepa transmitir sus valores en esa larga cadena que va del individuo a la familia, pasando por grupos y asociaciones, y por la comunidad y la sociedad civiles, pero sin pasar por los símbolos de los partidos, los programas de los gobiernos y la fuerza de los Estados, es decir sin tocar la separación, en la esfera temporal, entre Estado y religión.”[6] Comparto mi amor por la ciencia y por la cultura con mucha gente atea, ¿eso me separa?, Chesterton me ha enseñado que por mucha caña que diera en sus ensayos a H.G. Wells ambos eran muy amigos.
[1] Introducción al cristianismo, Joseph Ratzinger, Editorial Sígueme 2002
[2] Introducción al cristianismo, Joseph Ratzinger, Editorial Sígueme 2002
[3] Sin raíces, Marcello Pera y Joseph Ratzinger, Editorial Península 2006 [4] Marcello Pera en Sin raíces [5] Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) en Sin raíces [6] Marcello Pera en Sin raíces
Para leer más, Gorgias de Platón, las obras de Tomás de Aquino, las de Aristóteles, y todo lo que se te ocurra de historia de la ciencia, de la filosofía, etc.