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24 febrero 2019

Capítulo 6: El discípulo amado

Bueeeeeeeeeeno, pues ha llegado la hora de continuar esta serie mayormente imaginada alrededor de la figura medieval de Alberto Magno. Este capítulo estaba destinado a ver la luz el 28 de enero pero la vida es compleja y mi autoestima fluctúa. Helo aquí como sexta entrega de esta saga, ya dejo de darle vueltas a si lo escrito es bueno o malo y lo dejo a juicio del lector.


(...) de Santo Tomás sólo se podría hacer un plano, como el plano de una ciudad laberíntica.
Chesterton


Le gustaba dar clases en el Estudio General de la Orden en París, le gustaba la interacción con los alumnos, revivir su época de estudiante y pasar de nuevo por todas las etapas de adquisición del conocimiento. Además, nunca desesperaba de encontrar a alguien con el que compartir su insaciable hambre de sabiduría. Porque hay que reconocerlo, la mayoría estaban allí para aprender lo básico, ninguno mostraba interés en ir más allá de Agustín de Hipona y de Platón. Es más, no era infrecuente que se escandalizaran del contenido de sus lecciones, si no se andaba con cuidado.
Y entonces, se fijó en un alumno del fondo de la sala. Aquel de imponente tamaño y de silencio aún más imponente. Nunca participaba en los debates ni hacía preguntas, pero muy mal profesor había que ser para no captar en sus ojos la atención y concentración de todo su ser. ¿Sería aquel…?
Empezó a encargarle pequeñas tareas que lo obligaran a salir de su mutismo. Como efecto secundario, sus compañeros se fijaron más en ese muchacho grande y desmañado que tenía una mirada especial. Su nombre era Tomás, aunque lo llamaban el Buey Mudo: se pensaban que tenía problemas de aprendizaje y que por eso el maestro Alberto le favorecía. Movido por la lástima, uno de los hermanos novicios se acercó a explicarle un día la lección. Cuando llegó al punto de mayor dificultad, con voz amable fue el propio Tomás el que le explicó a él resolviéndole todas sus dudas.
Otra vez quisieron burlarse de su candidez diciéndole que había un burro volando, y riéndose de Tomás que se giró a mirar. Pero la risa no les duró mucho… Tomás explicó apaciblemente que prefería creer que un burro volara a que un hermano dominico se riera de él.
Pero no aprendían… Y un día Alberto estalló: “Lo llamáis Buey Mudo, pero yo os digo que este buey mugirá tan fuerte que sus mugidos llenarán el mundo”. Sonó más profético de lo que quería haber sonado. La expresión de Tomás era indescriptible, se parecía un poco a la de un niño pillado por sorpresa, que no sabe muy bien cómo reaccionar para dejar de ser el centro de atención.
Desde entonces, Alberto lo tuvo claro. Era a él a quién estaba buscando. Fue el amigo y compañero que estaba esperando. Es verdad que Tomás nunca se interesó en disquisiciones de filosofía natural, pero con su inmensa capacidad era capaz de hacer fácil lo difícil, sin desanimarse en la descomunal tarea de cristianizar las teorías aristotélicas para el bien de la Iglesia.
Y su intuición resultó acertada como cuando debieron acudir a Roma a defender a las órdenes mendicantes. Tomás brilló en su exposición y refutación de las acusaciones que había presentado Guillermo de Saint-Amour. Non est discipulus super magistrumSufficit discipulo, ut sit sicut magister eius, pero en este caso y gracias al Dios Altísimo, vaya si Tomás había superado a su maestro humano, no dejaba de pensar Alberto. Aquel día Tomás salvó la existencia de los dominicos.
Por eso, le afectó mucho enterarse de su muerte. “Tantum elevatur viae meae a viis vestris”, es muy difícil entender qué se propone Dios Nuestro Señor cuando se lleva a semejante hombre tan pronto a su divino Reino.
Apenas tres años después de la muerte de Tomás, su querido Buey Mudo, ya estaban destrozando la obra que había llevado a cabo. Entonces fue Alberto el que se dirigió de Colonia a París para defender al discípulo amado, aquel que había crecido más que su maestro. Fue una manera de devolverle tantos favores y de darle las gracias por tanto como hizo en vida.
Fuentes
La luz apacible, Louis de Wohl
Santo Tomás de Aquino, Chesterton
Imagen vía

05 enero 2018

Una escalofriante historia (II)

No acabo de estar del todo satisfecha con el resultado..., pero ya se acaban las fiestas y quería desearos feliz año y felices Reyes, y como llevo todas las Navidades investigando y Miguel me dio la idea para empezar con esto..., aquí lo dejo:

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El congreso tenía lugar en Tel Aviv. Carlos estaba emocionado porque, aparte de ser una gran oportunidad profesional, iba a poder encontrarse con dos grandes amigos, entre ellos su mentor Abdel. Precisamente era Abdel quien le había inspirado a dedicarse a la astrofísica cuando de niño, antes de irse a estudiar a Madrid, le había regalado el libro Astronomy for all. Carlos que ya soñaba con llegar a las estrellas, se pidió un telescopio por su cumpleaños y no se había separado de él desde entonces. Aunque luego, y en esto también había influido Abdel, su tesis versara sobre el núcleo y coma de los cometas. Al final, Carlos no había sido tan aventurero como Abdel que se fue a hacer el doctorado nada menos que a Hawai y se encontraba ahora como investigador postdoctoral en el VLT (Very Large Telescope) de ESO en Chile. Carlos era un hombre familiar y que prefería vivir cerca de su familia y de su novia por lo que solo se movió a Madrid a estudiar la carrera y el máster, y regresó a Andalucía para la tesis. Pero sí había realizado una estancia predoctoral en Hawai, debido a la insistencia de su amigo Abdel en que conociera un telescopio como Pan-STARRS. Fue allí donde tuvo como tutor al Prof. Kaspar Thomson, un genio con todas sus letras y una excelente persona que había codirigido la tesis de Abdel. Y, ahora, los tres se juntaban con los mejores científicos de su campo en un congreso que iba a estar marcado especialmente por la gran noticia de la primera detección de un objeto del espacio interestelar.

El 19 de octubre de 2017 desde el telescopio de Pan-STARRS se había detectado un punto de luz moviéndose por el cielo, y aunque parecía un asteroide típico, al determinar computacionalmente su órbita se comprobó que el cuerpo no se había originado en el Sistema Solar sino que venía del espacio interestelar. Una búsqueda de imágenes reveló que ya se había detectado el día anterior. Era un hecho insólito: este pequeño objeto de 160 metros de diámetro había pasado el 9 de septiembre de 2017 por su punto más cercano al sol, a una distancia de 38 millones de kilómetros con una velocidad de 317000 km/h. Este objeto cuya órbita hiperbólica determinaba, a pesar de las dudas de los expertos, que realmente su origen estaba fuera del Sistema Solar, fue clasificado como cometa hasta que no se detectaron signos de actividad cometaria al pasar cerca del sol en septiembre: no se detectó ninguna coma producto de la expulsión de volátiles. Gracias a la combinación de los instrumentos de VLT en Paranal (Chile) y los de Pan-STARRS se determinaron más características de este asteroide venido del espacio exterior: era alargado, posiblemente rocoso o con un alto contenido metálico, carecía de cantidades significativas de agua o hielo, y tenía una superficie oscura debido a la irradiación de rayos cósmicos durante millones de años.


Estudiando la órbita del asteroide se pretende averiguar de dónde procede este objeto interestelar, porque aunque viene de la dirección de la estrella Vega en la constelación de Lira, Vega no se encontraba allí cuando pasó el asteroide hace 300000 años. El estudio sobre este asteroide permitirá medir la abundancia de elementos interestelares y probar las teorías de formación planetaria.

Por eso, los integrantes del congreso bullían de excitación: serían unos días muy interesantes para estar al tanto de las últimas novedades de 'Oumuamua, como se había denominado al asteroide interestelar. En hawaiano significa 'llegar desde lejos' y hace referencia a un explorador, pionero o mensajero que viene de lejos y llega el primero, enviado desde el pasado distante para alcanzarnos. Cuando el Prof. Kaspar Thomson comentó en su ponencia el significado hawaiano de 'Oumuamua, Carlos sintió que se le ponían de punta todos los pelos: tenía algo de poético y conmovedor ese nombre, que le tocaba muy dentro... No dejó de preguntarse hasta qué punto era influencia del profesor la propuesta del nombre, ya que cuadraba con su personalidad reflexiva e incluso poética.

Y fue allí, en ese congreso de Tel Aviv, donde empezaron a ocurrir cosas fuera de lo normal... Cada día alguien recibía un e-mail procedente de la organización del congreso, un e-mail que no tenía ni pies ni cabeza y que la organización aseguraba que no provenía de ellos. La verdad es que era una broma de mal gusto utilizar una dirección seria como la del congreso para mandar semejante sarta de sandeces. La organización del congreso se tiraba de los pelos intentando saber quién había hackeado el servidor e intentando poner remedio y evitar, sin éxito, el envío masivo de esos correos ridículos firmados por un tal Kochav, a quien nadie conocía.

Por su parte, el Señor te ha dicho: “Tú pastorearás a mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel”. KOCHAV

(En realidad los e-mails estaban en inglés, que es el idioma en el que se publica en ciencia y que permite comunicarse a científicos de todas las nacionalidades).

Cuando se levantaba la Nube de encima de la Tienda, los hijos de Israel se ponían en marcha, y donde se paraba la Nube allí acampaban. KOCHAV

¡Levántate y resplandece, 
porque llega tu luz;
la gloria del Señor amanece sobre ti! 
Las tinieblas cubren la tierra,
la oscuridad los pueblos,
pero sobre ti amanecerá el Señor y su gloria se verá sobre ti. 
Caminarán los pueblos a tu luz,
los reyes al resplandor de tu aurora. KOCHAV

los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributo.
Los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
postrénse ante él todos los reyes, y sírvanle todos los pueblos. KOCHAV. 

Este e-mail afectó bastante a Carlos que sabía que la civilización de Tartessos se había localizado en la actual Andalucía. Algo parecido le ocurría a  Abdel que tenía ascendencia de la zona de la península arábiga. Los e-mails continuaron:

Levanta la vista en torno, mira:
todos esos se han reunido, vienen hacia ti;
llegan tus hijos desde lejos, a tus hijas las traen en brazos. 
Entonces lo verás y estarás radiante;
tu corazón se asombrará, se ensanchará,
porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti,
y a ti llegan las riquezas de los pueblos. KOCHAV

Son navíos de las costas que esperan,
en cabeza las naves de Tarsis,
para traer a tus hijos desde lejos,
con su plata y su oro,
en homenaje al Señor, tu Dios
al Santo de Israel, que te colma de esplendor. KOCHAV

Carlos estaba que se tiraba de los pelos..., ¡otra vez el maldito Tarsis!

El día del cierre del congreso, al que asistía el ministro de Educación de Israel, se recibió otro de los extraños e-mails:

Lo veo pero no es ahora, 
lo contemplo, pero no será pronto: 
Avanza una estrella de Jacob, 
y surge un cetro de Israel. KOCHAV

Aquello fue la gota que colmó el vaso..., al menos para Carlos y Abdel que decidieron acercarse a Jerusalén, por ser la capital de Israel (ya que Kochav hablaba del "cetro de Israel") para ver si allí conseguían alguna pista del spameador que les estaba aguando el congreso más interesante de los últimos tiempos. Y, como no podía ser menos, se les unió el Prof. Kaspar Thomson en esta excursión. 

Al llegar a Jerusalén no encontraron nada fuera de lo normal, como no fuera la huelga de taxistas, pero ninguna pista relativa a Kochav. 

- Somos unos imbéciles... ¿Y qué esperábamos en esta ciudad de 80000 habitantes?
- Según la Wikipedia son 865700...
- ¡Y eso qué más da! Espera..., ¿tienes wifi?
- Sí, el eduroam. Ostras, me acaba de entrar otro e-mail del Kochav ese. Os leo:

Y tú, Belén Efratá, 

pequeña entre los clanes de Judá, 
de ti voy a sacar 
al que ha de gobernar a Israel; 

sus orígenes son de antaño, de tiempos inmemoriales. KOCHAV. 

- ¿Y ahora qué hacemos?
- ¿Vamos a Belén?
- Esto es una tomadura de pelo, propongo que nos volvamos... En realidad todo esto es una ida de olla y debíamos habernos quedado en Tel Aviv.
- Bueno, según Maps, Belén está a media hora en coche, ya que estamos aquí...
- Tienes razón, Kaspar, ¿visitamos Belén?
- ¡Ja! Se os ha olvidado una cosa importante: hay huelga de taxis.
- Uffff... ¿buscamos un autobús? Lo necesitamos de todas maneras para volver a Tel Aviv. 
- Propongo que votemos si vamos a Belén o a Tel Aviv.

En esas andaban cuando les llegó otro e-mail de Kochav:

Te cubrirá una multitud de camellos,
dromedarios de Madián y de Efá.
Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso,
y proclaman las alabanzas del Señor.

- ¡Camellos!- gritó Kaspar señalando un puesto en el que se ofrecían paseos para turistas en camellos.
- De perdidos al río- murmuró Carlos.

Ni cortos ni perezosos se plantaron ante el dueño para negociar que se los prestara para ir a Belén. Les costó bastante convencerle pero al final les puso un guía y ellos se pusieron en camino. 



Y así se cumplió lo que estaba escrito:

Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del ministro Herodes, unos astrónomos se presentaron en Jerusalén preguntando: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su asteroide, su mensajero que viene de lejos y llega el primero, enviado desde el pasado distante para alcanzarnos y venimos a adorarlo.”

Entraron en el laboratorio, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus mochilas, le ofrecieron regalos: un libro de astronomía y un artículo científico.



Carlos Melchor entregó al recién nacido su libro Astronomy for all con el deseo de fomentar la pasión que le había llevado a él mismo hasta Belén; Abdel von Balthazar y Kaspar Thomson por su parte, le entregaron el artículo científico de 'Oumuamua que les había guiado hasta allí. Mientras, en el cielo Kochav la estrella hebrea de Oriente y 'Oumuamua su mensajero sonreían de haber conseguido traer a los Reyes Magos en pleno 2018.

Notas:

(1) Este relato no tiene intención ofensiva ni tampoco catequética, espero no herir sensibilidades por uno u otro extremo.

(2) Simplemente he querido acabar estas Navidades con un poco de humor y estudiando algo de 'Oumuamua. Y continuando un poco la movida que monté en 2012. Aquí tengo que agradecer la colaboración de Miguel Santander que fue quien me dio la idea de usar 'Oumuamua como "estrella" para los Reyes Magos.

(3) He usado las siguientes fuentes:

- Religiosas: 
  • El Belén que puso Dios de Enrique Monasterio
  • La Biblia, por orden de aparición: 2 Samuel 5,2; Números 9,17; Isaías, 60; Salmos 72,10; Números 24,17; Miqueas 5,1; Isaías 60, Mateo 2.
  • La infancia de Jesús de Benedicto XVI
- Para saber más y mejor de 'Oumuamua:







22 noviembre 2017

El cartón de leche

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Fue relativamente hace poco tiempo que me enteré que los quesitos de Reny Picot no provenían como yo siempre había creído de las sobras de una capea que habían regalado a mi madre. Venían, en realidad, del banco de alimentos. En mis recuerdos, era la única comida de la que se podía repetir tantas veces como se quisiera, daba igual cuantos comieras porque la cantidad siempre era ingente. Desde entonces tengo una manía considerable a los productos de Reny Picot, y especialmente a sus quesitos... Paradojas de los pobres: ellos nos salvan del hambre, y nosotros los odiamos a muerte.

No me había dado cuenta de cómo el nivel económico afecta tan básicamente a tu comportamiento hasta aquel fin de semana en la casa rural. En el desayuno, la gente que terminaba el brick de leche no lo plegaba como lo hacíamos en mi casa hasta que cayera la última gota de leche. De hecho me llamaron exagerada cuando dije que quedaba aún bastante leche por aprovechar. Ahora, además de los quesitos, llevaré tatuado en mi pasado los cartones de leche plegados.

21 noviembre 2017

Sole y Fru

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Mi vecina se ha comprado un perro. O se lo han regalado, no estoy segura. A través de la ventana abierta y de las paredes de papel, la oigo hablarle. Y me alegro por ella. Tenemos los horarios muy distintos y apenas coincidimos..., a no ser que me duerma y llegue tarde al trabajo: entonces compartimos ascensor y hasta tren de cercanías. Siempre me pregunta cosas acerca de mi trabajo o de mi vida, me hace sentir incómoda tanta curiosidad, pero la disculpo porque sé que vive sola y la soledad puede ser terrible. Si ahora está acompañada, seguro que está más feliz.

Curiosamente, apenas oigo al perro, a la que más oigo es a la vecina. "Fru, no muerdas". "Fru, no llores, ¿por qué lloras, vamos a ver". "No, no, no se ladra". Y así continuamente. Me hace reír porque además ¿qué clase de nombre es Fru?

En fin, el pasado domingo me la encontré. Yo iba a votar, y ella se enteró porque llevaba en la mano el papel del censo. Nos pusimos a hablar de lo mal que andaba la situación política, etc., etc. Y me preguntó que con todo eso a quién iba yo a votar para recomendarle a ella. Hay costumbres de curiosidad que no se curan con la compañía de un perro, por lo que parece. Obviamente mentí, y le dije que no sabía..., bastante me costó decidir como para "recomendarle" a ella. Además, ¿qué pasa si ella no comparte mi forma de pensar? No sé es muy arriesgado preguntar eso, pero cada uno es cada uno.

Ella sola cambió de tema: "¿Sabes que tengo una hija?", y yo al principio pensé que su hija había venido a visitarla de un país lejano..., aunque ahora viva sola y esté soltera, ¿quién sabe qué ocurrió en su pasado? Y de pronto se me ocurrió que podría estar hablando de su perro (o debería decir quizá su perra), ante esta revelación preferí manifestar sorpresa. "¿No la has oído?". Vaya por Dios, estaba en lo cierto, se refiere a la perra. Me contó que se la habían regalado y que era como un niño pequeño que la despertaba cada mañana y de la que tenía que estar tan pendiente como si fuera un bebé. Nos despedimos y me fui a votar un poco tocada. Una cosa es tener un animal de compañía y otra llamarlo hijo o hija. Aunque al final volví a la idea de que, al menos, ya no estaba tan sola.

El otro día, oí que iba a sacar a la perrita a pasear. Se oía el tintineo de cascabeles. Nunca entenderé que los dueños pongan cascabeles. Me pudo la curiosidad y me asomé a la mirilla para conocer a la famosa Fru. Enseguida vi a mi vecina de espaldas arrastrando una correa con cascabeles por el suelo, mientras le hablaba cariñosamente al vacío.

20 noviembre 2017

La mujer del paraguas verde

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Era precioso. Un verde botella oscuro, y el mango curvado y las varillas plateadas. Todos en el barrio la conocían como la mujer del paraguas verde. Nadie sabía su nombre ni su historia, o bien los habían olvidado tiempo atrás. Ahora solo era la mujer del paraguas verde. Porque nunca salía de casa sin él por más calor que hiciera, despejado estuviera el cielo, tuviera que recorrer largas distancias o fuera muy cargada. Siempre, siempre, llevaba el paraguas en la mano o colgando de su brazo.

La gente que no la conocía la miraba extraño, pero en el barrio ya estaban acostumbrados. Formaba parte del zoológico habitual de personalidades que suele haber en todos los barrios. Era una más. Y punto.

Como mucho, en la pescadería, en la farmacia o en la carnicería, de vez en cuando, le decían: "pero si no llueve ni va a llover, ¿por qué lleva un paraguas?". Pero ella nunca contestaba, solo sonreía triste y dulcemente, una media sonrisa solo, se encogía de hombros, y no decía nada. Podía no llover en la calle desde luego, pero desde que él se marchó dejando el paraguas como una reliquia inservible y descartada de antaño..., siempre llovía en su interior. Y era mejor estar a cubierto, no fuera a resfriarse y que aquello se complicara en una neumonía incurable.


28 diciembre 2016

Cuento de Navidad

Vale, esto no es un cuento. Pero me apetecía poner este título en la entrada aprovechando las fiestas... Aunque... podría reformular la entrada para que pareciera un cuento... Veamos a ver qué tal queda:



Érase una vez hace mucho, mucho tiempo, una abuela a la que se la quería un montón. Demasiado pronto y demasiado joven, la abuela empezó a perder la memoria, y no solo eso, porque a veces se comportaba como si fuera aún más pequeña y más niña que sus nietos. No es que fuera demasiado importante porque su familia la seguía queriendo lo mismo aunque a veces perdieran la paciencia... Pero intentaban que fuera muy feliz..., y en unas fiestas de Navidad le regalaron una estrella con cascabeles para hacerla sonreír, ¡y vaya sí lo consiguieron!

Pasó el tiempo, y la abuela se fue a vivir a otra ciudad. Los que vivían cerca de ella, sabían que era lo mejor, que ella estaría más cuidada..., pero no podían evitar echarla tanto de menos que lloraban y se preguntaban cómo serían las Navidades sin ella. Lo bueno es que sus nietas habían rescatado en su casa la estrella que le regalaron años atrás, y en las primeras Navidades sin su abuela la colgaron en lo más alto del árbol de Navidad. Y así se sentían menos tristes y más acompañadas por su abuela.



Este es un cuento basado en hechos reales:

https://porlalibertaddelosminions.wordpress.com/2016/09/22/querida-abu/

http://www.nextdoorpublishers.com/2016/09/no-me-acuerdo-de-olvidarte/




29 septiembre 2015

Un mensaje... del espacio exterior: #YoEstrellaCervantes

Nuestros radiotelescopios de ALMA han interceptado un mensaje esta mañana procedente del sistema planetario de mu Ara, en concreto de la zona entre sus planetas mu Ara b y mu Ara e. Tras todo el día trabajando en dicho mensaje, finalmente han conseguido descodificar un audio, que compartimos aquí en exclusiva:



Aunque las fuentes oficiales no quieren hacer declaraciones antes de que esté científicamente demostrado, una filtración a este medio debate en si el responsable de dicho mensaje podría ser un supuesto habitante de dichos planetas... emborrachado de gas helio (que quizá es una bebida común por esos lares). Los expertos aún se debaten si la pronunciación de "rocín" como "rodín" se debe a un exceso alcohólico de helio, o bien al acento típico de los habitantes del sistema mu Ara. De confirmarse esta teoría, podría tratarse de un homenaje al aniversario del nacimiento del genio de las letras español, Don Miguel de Cervantes Saavedra; despejando además cualquier duda que se pudiera presentar en las votaciones de NameExoWorlds

(Nota del editor: Por si las moscas, yo que tú votaría a #YoEstrellaCervantes... No quiero que nuestros "vecinos" de mu Ara lo interpreten como un gesto hostil de nuestra parte.)

Una imagen espectacular de @puratura
Gracias a @darksapiens por incitar a esta idea loca, y a @unumpentium99 por dejarse grabar mientras deshinchábamos globos de cumpleaños este verano, y a Carl Sagan por la copiada de Contact.

16 julio 2015

Plutón y sus extraterrestres

Vía
Hace tiempo, la profesora de lengua nos encargó escribir un cuento. Entonces, tenía una imaginación más vívida… y no podían haberme mandado una tarea mejor. La única restricción es que el protagonista habías de ser tú mismo. Y a mí no me gustaba escribir de mí misma. Recuerdo dar un vistazo rápido al rincón de la clase donde estaba sentada, y allí encontrarme con la pieza que faltaba para que todo encajara en mi (loco) cuento. Plutonestre (en un alarde de inventiva antroponímica) era un simpático extraterrestre con forma de ordenador que venía del lejanísimo Plutón, para poner mi vida (y la de mis amigas y familia) patas arriba. La historia no tenía mucho más: había que conseguir que Plutonestre volviera a su planeta antes de que le descubrieran aquí, y la solución era tan sencilla como que se lavara los dientes de una manera peculiar. No me preguntéis como un ordenador extraterrestre de Plutón se lavaba los dientes, y como era esa manera tan peculiar que lo teletransportaba desde su planeta al mío. A mi clase de 5º de Primaria les gustó el relato; y el caso es que la historia me dio mucho de sí, porque llegué a escribir varias más al puro estilo de Teo: Plutonestre en el zoo,... Confieso que no me acuerdo de más títulos, pero sí de que en una de las entregas visitábamos su planeta. Cada “capítulo” venía ilustrado por mí misma pero creo que ya no existen evidencias físicas, ya que debí destruirlas todas en mi etapa máxima-vergonzosa. Sí que compuse una serie de monumentos plutónicos al más puro estilo terrestre pero con ordenadores (la Estatua de la Libertad, la torre Eiffel,...).

¿Por qué elegí Plutón como mundo de origen de mi Plutonestre? Es una suposición, pero creo que eran los confines de mi universo en 5º de Primaria, cuando todavía Plutón era el planeta más lejano del Sistema Solar. Estaba tan lejos.... que uno se podía inventar que allí vivieran extraños seres. (Lo de que fueran ordenadores, es culpa sola y exclusivamente de quién me sentó en ese sitio de la clase, leñe, no todo procede de mi loca cabecita). Pero Plutón ha dejado de estar lejos y de ser el mundo más lejano de mi universo en expansión, sobre todo desde que la New Horizons ha llegado hasta allí y trae noticias alucinantes de un planeta (ahora planeta enano) tan querido: sus montañas de hielo, su historia geológica... Y de paso aprender nuevos palabros como flyby. Así que, niños de Primaria, seguid soñando: ahora vuestros extraterrestres deberían venir de más lejos, de algún exoplaneta muy, muy lejano…, y ojalá que 15 años después os pase como a mí y se haya convertido en un lugar alcanzable.
Imagen de Plutón a 766000 kilómetros de distancia tomada por la New Horizons 16 horas antes del encuentro (NASA/APL-JHU/SwRI). Vía
De @lauramorron

Para conocer más de la historia de Plutón: Plutón, el increíble planeta menguante

Y estáte atento a @nchazarra y @eurekablog que seguirán actualizando sus blogs/Twitter,...

08 octubre 2014

Experto universitario en Solicitud de Becas para realizar el Doctorado

Espero que se sobreentienda que, como muchas veces, he explicado: soy una persona afortunada que tiene la posibilidad de trabajar en investigación química (que es lo que he estudiado y lo que pienso que me gusta) y que además, a pesar de no tener beca de doctorado estoy contratada y matriculada en un programa de doctorado. Pero sentadas estas bases, la verdad es que esta situación es un poco cansada y molesta, así que he decidido recurrir al humor y auto-concederme el título de Experto universitario en Solicitud de Becas para realizar el Doctorado. No es un título oficial ni homologado, pero si alguien me demuestra que ha pedido tantas o más becas que yo, estaré encantada de concedérselo debidamente. El título me cualifica como asesora en estos temas, porque domino cómo hay que guardar en pdf las certificaciones académicas para no superar el límite que te deja subir la aplicación del Ministerio, el reciclaje de anteriores convocatorias, la traducción simultánea español-inglés (con un toque spanglish divino) y un poquito al catalán (que también me ha tocado leerme las bases en catalán, o intentar traducir mi proyecto al catalán para matricularme de doctorado), lectura en diagonal, entresijos de plataformas y solicitudes, y un largo etcétera. Si necesitan mis servicios, contáctenme sin problemas. Dependiendo de su oferta y de mi volumen de trabajo, obtendrán una respuesta satisfactoria (espero). 

En total, he preparado 9 solicitudes: 2 en el año 2012; 5 en el año 2013; y 2 en 2014. Aunque en dos casos, no llegué a presentar dicha solicitud por circunstancias varias, pero cuando ya tenía toda la documentación lista, así que para mí, cuentan con el mismo valor que las presentadas. También se puede ver que en alguna he hecho doblete: dos FPU y dos FI-DGR


Retrocedamos en el tiempo hasta 2012, un año que parece casi de otra época, cuando era apenas una recién licenciada que hacía un máster interuniversitario en Química Sostenible, y comprobé (con sus más y sus menos) que la investigación podía ser un campo tremendamente interesante como profesión presente. Yo tenía cierta debilidad por el tema de la Química del Suelo, y la Edafología, y fui buscando contactos entre centros del CSIC. Pero las Jae Predoc estaban próximas a su extinción, así que ningún grupo, más allá de agradecerme el interés, me podía ofrecer mucho más. Hubo una asignatura del máster que me interesó especialmente, y hablé con los profesores, y estaban interesados en encontrar a una persona que pidiera la FPU con su grupo, así que fue la primera convocatoria que rellené. Mientras tanto, me avisaron de que habían salido las Jae Predoc CP con cargo a proyecto. Y ya puestos, se me ocurrió escribir a todos los grupos que estaban en la convocatoria. Fue así como conocí a Nanomol y a los que serían mis jefes. Pedí la Jae Predoc, pero en algún momento, no presenté la documentación que me pedía, y quedé descalificada del proceso. Tampoco me preocupaba demasiado porque contaba con conseguir la FPU e irme a Ciudad Real; y más tras haber pasado el primer corte de selección. Pero el segundo corte no acababa nunca de salir, y yo ya empezaba a olerme lo peor aparte de estar un poco desesperada: ya había defendido mi trabajo fin de máster, y estaba en casa sin poder aportar ayuda económica y sin estudiar, y eso me hacía sentirme a disgusto. Hice alguna entrevista de trabajo, me matriculé para estudiar Ingeniería del Medio Rural en Castellón (donde tenía contactos de grupos de mi máster) y decidí volver a escribir a Nanomol, y me vine a Barcelona a hacer la entrevista. Me ofrecieron un contrato-beca de 6 meses de prueba, y luego continuar con una Jae predoc CP. Pero tuve la mala suerte de que esa beca no ha vuelto a convocarse.

(¡Ah!, que no se me pase: entre medias no obtuve la FPU. Primera beca denegada).

2013, como se puede ver, ha sido el año más prolífico para otorgarme el ansiado título de Experto universitario. Empecé mi contrato-beca en enero; y en abril andaba preparando la convocatoria de La Caixa para hacer el doctorado en España: rellené el formulario, pedí las cartas de recomendación; y finalmente se decidió que no valía la pena presentarse porque era extremadamente complicado conseguirla. 

Unos meses después, surgió la oportunidad de pedir una PhD Fellowship a Boehringer, y empecé a preparar el proyecto de mi tesis en inglés. Mandamos la documentación a tiempo, pero con gran pesar de su corazoncito me la denegaron.

Tras mis primeras merecidas vacaciones de verano, salieron las FI-DGR de la Generalitat de Catalunya. Me presenté por los pelos: tenía que mandar mis certificaciones académicas compulsadas al CSIC, y lo hice un día más tarde, y gracias a la gerente de mi centro. Aunque simultáneamente me enteraba de que solo conceden una beca por centro de investigación; y tenía la considerable certeza de que yo no tendría las mejores calificaciones de todo el ICMAB. Como de hecho se comprobó a su debido tiempo. Tercera beca denegada.

Y entonces, ¡tachán, tachán!, el Ministerio de Educación volvió a convocar las FPU, y volví a preparar la documentación (ahora no lo pedía con Ciudad Real, sino con Nanomol). Sin embargo, aparecieron notas de corte: yo había pedido la beca en el área de Química en la que pedían un 8 con algo; y yo estaba un punto por debajo… O sea, clarísimo que ni de broma pasaba el corte. Como así fue.

Don’t panic. Quedaba la opción de los Doctorats Industrials, y también rellené el formulario y lo presenté a tiempo. Al final, no interesaban las condiciones de beca, así que creo que no se llevó adelante.

Yo asumí que lo de conseguir una beca estaba muy, muy negro. Se me contrató como personal investigador, y aquí estoy. Pero no hay que desaprovechar ninguna oportunidad por muy negra que se presente…, así que en septiembre de 2014 volví a preparar la documentación para las FI-DGR. Lo que pasa, es que entre medias, salieron las FPI y mi grupo decidió que me presentara, así que dejé sin enviar la FI-DGR y empecé a preparar la FPI. La FPI era una novedad, un nuevo formato con el que aún no me había topado.

Y de momento esta es toda la historia. Hay bastantes probabilidades de que consiga la FPI, pero si les soy sincera: ya no me motiva en absoluto. Señoras y señores: llevo dos años y pico preparando solicitudes sin control, e intentando “comenzar” un doctorado. Un doctorado que profesionalmente empezó en junio de 2013, y oficial y académicamente en marzo de 2014. No sé, ustedes, pero yo considero que ya se me ha pasado el arroz, o al menos la ilusión, y todo esto me parece más surrealista que otra cosa... Pero, a partir de hoy, luciré mi flamante título de Experto universitario en Solicitud de becas de Doctorado y me consolaré sabiendo que soy la primera de mi promoción.



21 septiembre 2014

#DiaMundialdelAlzheimer

Era, pues, una ruta que no le interesaba, porque solo podía conducirlo al pasado. 
Parecía una anciana recién nacida. 
... que en cualquier lugar en que estuvieran recordaran siempre que el pasado era mentira, que la memoria no tenía caminos de regreso, que toda la primavera antigua era irrecuperable, y que el amor más desatinado y tenaz era de todos modos una verdad efímera. [Tres fragmentos de Cien años de soledad, Gabriel García Márquez]
Tuve la suerte de convivir con mi bisabuela: una abuelita a quien mi abuela llamaba mamá. No puedo decir que la "conocí", porque cuando yo tuve edad de conocer, ella ya no sabía quién era. No recuerdo cómo me explicaron qué era el "Alzheimer", ni si fui capaz de entenderlo. Sé que mi bisabuela ("la bisa") me daba un poco de miedo e inquietud: ¿en qué pensaba?, ¿me reconocía como yo la reconocía a ella? ¿Había que tratarla como una abuelita o como un niño? ¿Por qué sus palabras no decían lo que ella quería decir? No le gustaba el queso rallado en los macarrones, pero como los niños lo tomábamos ella también quería, y el gusto no le sabía bien, pero si le preguntabas que si estaban buenos, contestaba "están de muerte". Siempre quería volver a Tudela, pero allí ya no tenía casa: la desmantelamos cuando ya no podía ir, y todos los muebles estaban carcomidos, y la casa no tenía nada interesante para los niños, y nos aburrimos ese día. A veces se escapaba, o te hacía jugarretas para manipularte y conseguir lo que ella quería, a veces te desesperaba con las preguntas de ¿estáis comiendo? cuando te veía comer. Vi a mi madre y a mi abuela perder la paciencia con ella en múltiples ocasiones, pero nunca me dejaron faltarle al respeto, porque era una persona y un familiar querido. Mis últimos recuerdos de ella, son de una abuelita con el pelo entero blanco sentada en un sillón, que nos miraba sin expresión..., salvo que apareciera mi hermana pequeña: se le iluminaba la cara y quería cogerla, y mi hermana no se acercaba mucho. ¿Quién era su bisnieta para ella: una hija, una nieta? Todavía contestaba con monosílabos a nuestras preguntas. Le preguntaba mi madre si estábamos en familia. Y decía ¡sí! pero miraba de reojillo a mi hermano J. el más distinto de todos con desconfianza, "este se ha colado" parecía decir. No la vi cuando ya no se podía levantar de la cama, y le empezaron a fallar las funciones vitales hasta que se apagó del todo. Esos son todos mis recuerdos.

Hace unos años, mi abuela (su hija) empezó a demostrar ciertos síntomas que nos preocupaban: se olvidaba de las cosas, de 5 minutos en 5 minutos la misma realidad era totalmente nueva para ella. Y como su madre tuvo Alzheimer y su abuela demencia senil, la llevamos al neurólogo. En la primera visita, desconcertaba a la médico: porque siempre ha sido una crack del cálculo mental y contestó a todas las preguntas bien. Pero insistimos y le hicieron los tests al completo, y allí salió que si había un deterioro cognitivo significativo en los 5 años que habían transcurrido desde que hizo por primera vez esos tests que tanto odia. Usa unos parches que parece que han ido frenando ese deterioro en los últimos 2-3 años, un declive que a sus familiares se nos hace demasiado rápido. Ella se esfuerza todo lo que puede en llevar una rutina activa: prepara charlas sobre el Papa, se apunta todo lo que tiene que hacer en el móvil y sabe los horarios de Misa a su alrededor, y llegar al Centro de salud a controlar el Sintrom, y como le dice a cualquier médico (da igual que sea el oncólogo) "hago sopas de letras todos los días en la tablet y veo los debates de política en la TV, ¿eso convalida el hacer los tests?". Aprendemos con ella cuáles son sus necesidades y cuáles son nuestros límites. Dicen que en esta enfermedad es casi más importante cuidar al cuidador, que sufre un desgaste continuo no tanto por los olvidos del enfermo, como porque el paciente se vueve en ocasiones difícil de tratar: cabezota, desconfiado, hasta puede parecer que malvado y taimado. Yo me apunté a un curso de demencias neurodegenerativas para aprender y ayudar. Recuerdo que mi madre le contó que allí nos habían hablado de la importancia de donar el cerebro a la investigación, y mi abuela le dijo: "Yo quiero. Si eso puede evitar que a ti te pase lo mismo que a mí, yo quiero." Mi abuela acaba de cumplir 74 años en mayo, tiene 5 hijos y 15 nietos (16 contando a P.), aún sabe quién es y lo que quiere ("solo le pido a Dios que me mantenga la poca cabeza que tengo y la autonomía... porque esto es muy duro"). Aún podemos disfrutar con ella de muchos momentos: mi madre bromea con ella que tiene un Alzheimer selectivo..., y la queremos y la volvemos loca, y la piropeamos cuando se pone guapa. Aún no soy capaz de imaginar cómo seguirá este proceso hasta que los recuerdos de mi abuelita sean demasiado parecidos a los de mi "bisa", no puedo y no quiero. Hoy en el Día Mundial del Alzheimer un recuerdo agradecido a todas las personas que sufren y luchan, y a la investigaciones en marcha para entender esta enfermedad, porque sin ciencia no hay futuro, ese futuro mejor que yo quisiera para mi "bisa" y mi abuela.
La foto (de la que soy fan) fue tomada por Miguel Bueno López

17 abril 2014

La muerte

La muerte es la ausencia, y cómo duele… Tanto que cuesta hablar de ella.

El profesor de filosofía nos hizo leer Una pena en observación de C. S. Lewis. Me costó, no creas…, es un hombre al que se le muere la mujer y sus reflexiones. Pero te paras a pensar y es un trabajazo. Flipas cómo empieza el libro hablando de que nadie le explicó nunca que la muerte de un ser querido se parece más al miedo que a la tristeza. Bueno, todo lo que vaya a decir yo, ya lo dijo Lewis y él era profesor y no sé cuantas cosas más, así que…

Rodri era uno de los enfermos de mi planta. Parecía un crío pero me he enterado de que tenía alrededor de los cuarenta años. No hablaba: hacía ruiditos con la boca, y se balanceaba de un lado a otro. También se miraba fijamente la mano y movía los deditos. Si te acercabas a él, le hablabas, te rechazaba. A veces hasta te tiraba de los pelos, o te arañaba, o te pegaba al agitar los brazos y gritar. Y aún así creo que ejercía cierta fascinación sobre mí. Si no, no me explico lo que ha pasado.

Quizá es porque al dar de comer al señor Carlos, lo tenía al lado, en la misma mesa. Y al hablar con los otros, me sentía mal si no le dirigía la palabra. Claro que nunca parecía escucharme, pero una vez pasó algo raro, de esas cosas que solo me pasan aquí. Después de saludarle, y de irle hablando, cuando acabé de ayudar al señor Carlos, y estaba recogiendo bandejas y esas cosas, le dije:

-         - ¿Vamos, Rodri?

¡Y se levantó y vino conmigo de la mano! Solo fue una vez, nunca más pasó nada. Una vez me dio con las manos. Otra me arañó para que le soltara. También vi que se tiraba al suelo para que la Hermana le dejara. Quién lo hace de vicio es Blas, que ahora también está enfermo y en cama. Le daba de comer, y Rodri ni le chistaba, y como se atreviera a chistar, le daba un grito de aviso, y Rodri se comportaba. Eran una pareja sorprendente, porque se ve que Blas tiene retraso: en la cara, en la forma de hablar, y sin embargo, ahí estaba con su manera característica de agarrar la cuchara y metérsela a Rodri. Con determinación pero con firmeza. Acababan antes que yo con el señor Carlos. No sé, nunca me cansaba de mirarlos.

Pasó el verano. Yo estuve en la playa, y hasta que no empezó el curso no volví por el Cottolengo. Entonces me enteré de que Rodri había muerto el día anterior. Qué palo más grande. Los enfermos de mi planta estaban tristones. Incluso los que peor están que parece que no se enteran de nada…, esos también tenían caras largas: ¿se daban cuenta? Ver su hueco, su silla en la mesa, es duro. Muy duro. Cuánto duele tu ausencia, Rodri. ¿Cómo podías llenar tanto siendo tan pequeñito? Te echo de menos, Rodri. Todos te echamos de menos. Aunque en tu sitio haya otra persona, aunque Blas ahora ayude a otros, aunque todos requieran toda mi atención cuando voy de voluntario, que sepas Rodri, que te echo de menos. Me da miedo decir lo que voy a decir (debo de estar zumbado del todo), pero te envidio, Rodri: cómo hiciste tanto sin siquiera saberlo, cómo se nota que no estás aún cuando no siempre estuviera hablando contigo. Ahora es Blas quién está mal. Parece mentira que en tan poco tiempo me hayáis cambiado tanto y que os necesite tanto. 
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(Este relato forma parte de la serie de Cuitas de un desdichado voluntario)

03 abril 2014

Hedor

Lo que más me cuesta es el olor a enfermo. A veces te inclinas para dar de comer, y te viene una ráfaga de… No lo voy a describir. Muchos llevan pañal y a veces se hacen todo encima. Otras veces es otro tipo de olor, que incluso me resulta aún más asqueroso. No me siento orgulloso de esto, todo lo contrario: sé que se me tiene que notar en la cara que no estoy a gusto, por mucho que me esfuerce en ocultarlo y en no discriminar a los que a mi juicio huelen peor. Intento mostrarme más sonriente y más cariñoso, supongo que porque me siento culpable de querer alejarme a la otra punta del mundo.

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Y sé que están limpios. Solo hace falta ver la organización que tienen montada: como una cadena de montaje, que permite hacer las cosas más fácilmente y con higiene. Los voluntarios se integran en esa cadena. Conste que son imprescindibles en cierta manera…, los días de fiesta que van menos, se nota que las Hermanas tienen menos ayuda, y que se acaba más tarde el turno de comida. Pero me estoy despistando. Estaba contando que sé que están limpios, porque he ido un par de veces en horario de tarde-noche, y he puesto pañales y pijamas. O sea que sé de primera mano cómo se cuida al enfermo (su intimidad en el baño) y la ropa que se echa a lavar. Puedo hacerme el héroe diciendo que he cambiado pañales a personas de la edad de mi abuelo o de mis padres; pero eso no sería del todo verdad. Quiero decir, que no ha sido para tanto. Que yo contenía el aliento para no oler y porque estaba nervioso y me sentía torpe intentando ponerle un pañal a un adulto; pero no ha sido la vez que he pasado más asco. Me supone mucho más dar de comer a alguno de los que apestan, que cambiarles un pañal. A ver si lo piensas en frío creo que todos elegiríamos la comida al baño; pero cuando lo haces: bueno, al menos a mí me cuesta menos. Debemos tener ahí una serie de prejuicios culturales o como se llamen, pero luego no es para tanto.

El olor es limitante. ¿Alguna vez has entrado en un comedor de niños? Huele a la vez a comida machacada, plastilina y niño junto? Repugnante. O a mí me lo parece. Y eso es más o menos lo que pasa en el Cottolengo, solo que en mi planta son personas mayores. Se junta el olor del puré, con el olor corporal de ellos, y algo así como el olor de hospital. Soy muy malo en reconocer olores…, solo me doy cuenta de ellos cuando me molestan. Pero también a veces identifico lugares con su olor: hay rincones que me huelen a la primera casa en la que viví; o cosas así. Hay un olor de bienvenida al Cottolengo, que no me huele mal. Me indica que he llegado a un sitio conocido y querido. Mi planta también tiene un olor especial, y ya no me desagrada. Salvo que tenga mal el estómago, que una vez me pasó que ya solo el olor del puré mezclado con… lo que fuera, me dio unas arcadas bestiales, y me tuve que ir. Gajes del oficio se llaman. Solo ha sido una vez. Suele ser soportable.

(Este relato forma parte de la serie de Cuitas de un desdichado voluntario)