31 diciembre 2024

Desde el barro #7 Sillas vacías en mesas vacías

Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy nueve semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.

Una de mis obsesiones pasiones es Los Miserables. Me quedé enganchada a la novela allá por 2012 y luego vi la película musical y asistí al musical (en español y en catalán). No me quiero enrollar demasiado así que dejo para otro momento mi fascinación por la pareja Valjean-Javert. Hoy solo quería recordar con tristeza que estas fiestas están viendo muchas sillas vacías y me parte el corazón pensar en los que los echan de menos con nombres y apellidos.

Por ellos y para ellos esta canción de Empty chairs at empty tables: por un mundo con justicia climática, donde lo primero sean la vida de las personas y la salud del planeta. Porque no haya más muertes evitables.



24 diciembre 2024

Desde el barro #6: ¿Qué belén es posible en 2024?

Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy ocho semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.

Se está convirtiendo en tradición no solo montar el belén sino ir compartiendo, cual casillas de calendario de Adviento, el making of. Pero después de la DANA ha costado decidir, centrar y preparar el que hemos llamado como #beehlen2024. Aquí os comparto algunas de las reflexiones que nos han acompañado este tiempo.

Día #1 La corona sin corona





Día #2 El musgo artificial y la invitación a lo nuevo de Lc 5,38



Día #3 La espera a la intemperie pero echando la red con Lc 5, 5



Día #4 Las noticias de la DANA a la luz de Jn 1, 14


Día #5 Los fallecidos por la DANA con la pregunta de Salmo 42


Día #6 El polvo de la DANA y el aliento de Gn 2, 7


Día #7 Hartas de la guerra y la promesa de Isaías 2, 4



Día #8 La generación del barro allanando senderos como en Lc 3, 3-6


Día #9 El espacio vacío en la estantería para construir desde Ef 4, 22-23


Día #10 Palabras de los periódicos indigestas a lo Ap 10, 9


Día #11 Más barro (por todas partes...), el alfarero de Is 64, 7-9 y el arcoíris de Gn 9, 9-16



Día #12 El rincón de la paz con Is 65, 25


Día #13 Los reyes magos llegan con Rm 10, 15 (e Is 52, 7-8)


Día #14 La estrella es como la brisa de 1 Re 19, 11-14


Día #15 Tres portales de belén para jugar como en Prov 8, 31


Día #16 Las ovejas húngaras que llegan de Mt 8, 11


Día #17 La oscuridad ante la palabra de Sal 119, 105


Día #18 La luz en Jn 1, 4-11


Día #19 Más suciedad aunque esta no hace falta sacudirla con Mt 10, 14



Día #20 Las tripas Art Attack de este belén vs Job 38, 4-7




Día #21 El portal, reflejo de Hb 4, 12


Día #22 Ovejas en busca del pastor de Jn 10, 12-16


Día #23 Los utensilios más usados tras la DANA para prestar el auxilio de Sal 121, 1-2


Día #24 ¡Feliz Nochebuena!



17 diciembre 2024

Desde el barro #5 Hazme

Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy siete semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.

Vuelven mis (a)poemas en esta quinta entrega. A este en concreto también le costó encontrar las palabras que necesitaba: hicieron falta los cantos de Ain Karem, el Evangelio de la viuda de las dos monedas, el compartir de compañeras y la atmósfera única que se generó entonces.



HAZME

Aunque sea torpe, hazme hombro donde llorar.

Aunque nunca sepa qué es lo mejor, hazme corazón que abraza.

Aunque me pueda la cobardía, hazme parecer recia para sostener.

Aunque mis chorradas llenen mi mente, hazme conectar con lo importante.

Aunque me cuesta reaccionar, hazme momento oportuno en mi lentitud.

Aunque no encuentre las palabras, hazme acompañante de silencios.

Aunque me sale la brusquedad, hazme luego ungüento de heridas.

Aunque no me libre de la culpabilidad, hazme pan que se parte.

Aunque me encierre en mí misma, hazme señal de amaneceres.

Aunque yo no entienda de cuidar, hazme cuidado.

Aunque tú y yo conozcamos quién soy de verdad, hazme tan solo dos monedas.



 

10 diciembre 2024

Desde el barro #4 Sálvalos a ellos

Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy seis semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.

No todo van a ser (a)poemas míos... Esta canción de Morgan que de vez en cuando suena en mi Spotify por influencia de mi hermana se me ha venido repetidas veces a la cabeza esta última temporada. Sobre todo ese "sálvalos a ellos", aunque pienso que el resto de la letra de esta canción también es muy acertada para la situación que atravesamos...




03 diciembre 2024

Desde el barro #3 Intemperie y colapso

Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy cinco semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.

En realidad, Intemperie y colapso es el quinto poema que he escrito desde el 29 de octubre, pero he decidido saltarme el orden cronológico y dejar el tercero y cuarto para más adelante, porque este acompaña mejor al Adviento que empezó el pasado domingo.


Vía Wikimedia Commons

INTEMPERIE Y COLAPSO


Cómo vamos a esperarte:

la riuà se llevó la casa

y vivimos aún al raso.

Cómo podemos esperar

si la temperatura del

planeta sigue subiendo

con desastres climáticos.

Como quieres que esperemos

cuando hay bulos y sospechas;

posverdad y no sabemos

ya qué y a quién se puede creer.

Cómo es posible esperar

si 2024 acaba sin

erradicar el hambre y

la pobreza de este mundo.

Cómo pides que esperemos

si estamos a la intemperie,

casi al borde del colapso.


Pero, por tu palabra,

echaré las redes.

26 noviembre 2024

Desde el barro #2 ¡Qué bonita es la solidaridad!

Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy cuatro semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.

Este es mi segundo poema desde el barro. Recoge ideas que me transmitió Carmen con su experiencia en Massanassa (que también están en El Dios de barro) y es un poco respuesta a ciertas actitudes happy flower de los que piensan (pensamos) que ayudar es "bonito". En realidad, después de rumiarlo y hablarlo mucho con mi hermana, creo que no lo es... ayudar es dejarte conmover, dejarte tocar y al final implica que tu corazón se quede en el barro y eso duele por el sinsentido y porque ves que tu ayuda es apenas nada para lo mucho que hace falta... 

Sin embargo, fue también una imagen la que precipitó todo esto en palabras: cuando me quité la FFP2 después de cepillar la ropa de batalla de Carmen y el polvillo de barro se había filtrado por la mascarilla no muy bien ajustada por lo que parece (ejem).



¡QUÉ BONITA ES LA SOLIDARIDAD!


La solidaridad se filtra

en tu mascarilla y la pinta

marrón por dentro. Traes a casa

solidaridad incrustada

en forma de barro. Cepillas

y cepillas                           y continuará pegado.

La solidaridad pesa en los brazos

que han cargado y barrido;

pesa en tus piernas caminantes.

Huele a materias fecales

mientras comes el bocata.

La solidaridad se queda

debajo de la uña

aunque la frotes varias veces.

La solidaridad te deja

los pies en carne viva a través

del doble calcetín y botas de agua

(también destrozadas de tanta solidaridad).

Sale cada mañana ya sucia de días previos

y regresa al caer el sol

derrengada de cansancio.

Sobre todo, la solidaridad

se cobija en tu mirada

marrón-barro y se clava

en tu corazón doliente.

No, la solidaridad no es bonita,

solo necesaria.

Y es que nunca fue tuya o mía,

sino de ellos y ellas.

19 noviembre 2024

Desde el barro #1: El Dios de barro

Quiero forzarme a no olvidar. Hace hoy tres semanas que la DANA se llevó por delante tantas, demasiadas vidas. Quiero no olvidar que las supervivientes siguen bregando por volver a una nueva "normalidad". Y me lo voy a recordar cada semana los martes de la mejor forma que se me ocurra.

La imagen del Cristo de Paiporta me impelió a volver a los versos, así que dado que es mi primer (a)poema en mucho tiempo, aquí lo dejo en esta primera entrega de Desde el barro.





EL DIOS DE BARRO

El Dios de barro no es un ídolo

de oro (con pies de barro). No, el Dios

se hizo barro porque es alfarero.


Eligió enfangarse la garganta,

descabezarse y dejarse arrastrar

por la riada que anegó su pueblo.


Eligió enterrarse en el lodo y que

lo encontraran al drenar las calles,

al achicar agua y barrer mierda.


Eligió intoxicarse de escombros

en el transcurrir de los días

sin que llegara ayuda, incomunicado.


Eligió no protegerse, no usar

mascarilla ni desinfectante

en la rebosante alcantarilla.


Eligió la mugre, el hambre, la sed,

la enfermedad y la angustia,

la soledad, pobreza: la muerte.


Pero eligió mi pala y a mi gente

quitando el lodo, solo una gota

del infinito océano de fango.


Así, el Dios de barro se nos hizo

presente en medio del cieno y trajo

esperanza en nuestra catástrofe.


Y os regalo esta otra imagen porque el poema me ha gustado más que lo que yo he escrito.