17 noviembre 2012

Introspección


Me equivoqué al odiarte:
no era a ti, mi gorda
adicta al chocolate
que me mira en el espejo,
contra quien tenía cargos.

Pensándolo despacio,
no me hubiera dolido
que falles otra vez
en aquello y lo de más lejos.

No necesito perdonarte
la timidez y el miedo,
y no me pareces fea
cuando te salen granos.

Ahora sé que odio
a una persona diferente:
alguien que no existe
pero que actúa como si
viviera.

Me refiero a la perfecta-
mente imagen que
me he forjado de mí misma.

Sí: la sonriente, sobria,
templada y divertida.
La que controla todo
tipo de situaciones límite.

En una palabra: la que no soy,
y- Dios mediante-
espero no ser nunca.

16 noviembre 2012

Benzodiacepinas

Uno de los ejemplos preferidos de mi profesor de Química farmacéutica (además de la Viagra, y el Taxol) eran las benzodiacepinas, ya que según él, su historia ilustraba perfectamente el proceso de descubrimiento de moléculas con actividad funcional. El grupo de Leo Sternbach se fijó en cierto compuesto de un artículo polaco, y decidió investigar moléculas derivadas para el tratamiento de trastornos psiquiátricos. Tras varios años de síntesis orgánica, todos sus esfuerzos llevaron a que ninguna síntesis tenía efecto, así que empezaron a limpiar el laboratorio (tal cual lo contaba el tío en un discurso), y encontraron un tubo en el que había unos cristales precipitados, y antes de lavarlo lo mandaron a analizar: resultó que esa molécula era activa, y se pusieron otra vez las pilas porque antes de comercializarla había que modificar para evitar efectos secundarios, y ver en qué formulación debería administrarse al paciente para que fuera efectiva. Esta molécula se comercializó con el nombre de Librium (clordiazepóxido). Unos años más tarde, sintetizarían el Valium (una versión simplificada del anterior). A mi profesor le encantaba la palabra serendipity porque según él, no se trataba meramente de suerte, sino de trabajar duro y sí un poquito de suerte (o un mucho, depende de cómo se mire...).
El nombre de benzodiazepina significa que tiene anillos de benceno, y diazepina viene de dos nitrógenos (aza-) en un anillo de siete átomos (epi-) en la nomenclatura heterocíclica.

Desde la comercialización de la primera benzodiacepina en los años 40, su uso se ha extendido debido a su eficacia, seguridad y tolerabilidad. Sin embargo, su mecanismo de acción permaneció sin conocerse hasta 1977, cuando se descubrió que interaccionaba con receptores del sistema nervioso central (SNC). En 1987, dicho receptor, denominado GABAA-benzodiacepina, se clonó. Actualmente la sofisticación de la neuroimagen y de la biología molecular, permiten estudiar no solo cómo y dónde actúan los medicamentos ansiolíticos/hipnóticos, sino también la patofisiología de la ansiedad y de otros desórdenes que incluyen la dependencia de benzodiacepina y la adicción.

En 1974 se encontró que había una alta y específica potenciación del ácido gamma-aminobutírico (GABA) por las benzodiacepinas, y en 1977 se localizó el sitio de unión que formaba parte del complejo del receptor GABAA-benzodiacepina. Este receptor tiene 5 subunidades proteicas.

Se conoce que el ácido gamma-aminobutírico es cuantitativamente el más importante neurotransmisor inhibidor en SNC. Las neuronas GABAnérgicas se encuentran solo en el cerebro y la médula espinal. Si en nuestro SNC predomina el GABA, presentaremos síntomas de sedación, amnesia y ataxia, mientras que la más suave atenuación de este nos produciría insomnio ansiedad y una reactividad exagerada. Esto muestra hasta qué punto es importante que en nuestro cerebro haya un equilibrio entre los distintos neurotransmisores, que deben encontrarse en su cantidad justa.

GABA
Cuando el GABA se une al receptor  GABAA-benzodiacepina, este actúa como un agonista: induciendo cambios conformacionales que incrementan la permeabilidad de la bomba de iones. El flujo resultante hiperpolariza la neurona, reduciendo su excitabilidad y produciendo un efecto general inhibitorio de la actividad neuronal. Las benzodiacepinas (como medicamento) actúan disminuyendo la cantidad de GABA necesario para que se active el canal del receptor. La benzodiacepina cambia el receptor de manera alostérica aumentando la eficiencia del GABA, lo que las distingue de otros fármacos que actúan directamente sobre el canal de cloruros. Así, estos otros fármacos provocan más fácilmente sobredosis, ya que la benzodiacepina nunca actúa por encima de los niveles GABAnérgicos naturales del cerebro.

Las benzodiacepinas trabajan en sitios específicos de los receptores GABA, y los subtipos distintos que la conforman están relacionados con la diferente actividad de las benzodiacepinas. Los subtipos anormales se cree que puedan tener relación con desórdenes de ansiedad (que pueden venir de cierta predisposición genética de los genes que codifican las subunidades de proteínas). Si sintetizamos fármacos específicos según que subunidades presente cada individuo, podríamos curar sin provocar efectos secundarios indeseables. Para llegar a esto, se requieren más estudios de neuroimagen, además, no se ha encontrado en humanos la evidencia de que los genes estén relacionados con las distintas subunidades, y los resultados obtenidos con ratones puede que no se correlacionen en humanos. 

Este medicamento tiene que estar recetado por el médico, porque su consumo genera tolerancia por la vía de gratificación dopaminérgica que nos explicaba @scariosHR en su blog. Para más información aquí.


Esta entrada participa en la XIX edición del Carnaval de Química  organizado por @scariosHR en el blog de LEET ME Explain

Referencias

Nutt, D. y Malizia, A., New insights into the role of the GABA-benzodiacepine receptor in psychiatric disorder, British Journal of Psychiatry (2001), 179, 390-396


15 noviembre 2012

Alberto de Suabia (por Chesterton)


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhgygk3CL_85kZEJo0l4t6q4xNwjrR2Sce2RXVOovlMUQmNSZiAbsKdbqFznlqvUaeB6IgA1cCtY9924gK30SlDarsSRTV4UxsvRyd29l16ISqgqIWuHyHidOPfOaEGLXhiTfxCVmSwrkGA/s320/250px-AlbertusMagnus.jpg
Alberto de Suabia, con razón llamado Magno, fue el fundador de la ciencia moderna. Hizo más que ningún otro hombre por preparar ese proceso que convirtió al alquimista en químico y al astrólogo en astrónomo. Es curioso que, habiendo sido en su tiempo casi el primer astrónomo en este sentido, ahora perdure en la leyenda casi como el último astrólogo. Los historiadores serios están abandonando la idea absurda de que la Iglesia medieval persiguiera a todos los científicos como hechiceros. Es casi todo lo contrario de la verdad. El mundo los perseguía a veces como hechiceros, y a veces corría detrás de ellos como hechiceros, con la manera de seguir que es lo opuesto a perseguir. Solo la Iglesia los consideraba real y únicamente científicos. Más de un clérigo investigador se vio acusado de nigromancia por hacer lentes y espejos; acusado por sus rudos y rústicos vecinos; y probablemente se habría visto acusado exactamente igual de haber sido vecinos paganos o vecinos puritanos o vecinos adventistas del séptimo día. Pero aún entonces tenía más posibilidades de salvarse si era juzgado por el papado que simplemente linchado por el laicado. El pontífice católico no denunció a Alberto Magno como mago. Fueron las tribus semipaganas del norte las que le admiraron como mago. Son las tribus semipaganas de las ciudades industriales de hoy, los lectores de libros baratos de sueños y folletos de charlatanes, y los profetas del periódico, quienes le siguen admirando como astrólogo. Se reconoce que la amplitud de sus conocimientos acreditados de datos estrictamente materiales y mecánicos era asombrosa para un hombre de su tiempo. Es verdad que, en la mayoría de los casos, había cierta limitación en los datos de la ciencia medieval pero eso no tenía nada que ver con la religión medieval. Porque los datos de Aristóteles y de la gran civilización griega, eran en muchos aspectos más limitados aún. Pero realmente de lo que se trata no es tanto de acceso a datos como de actitud ante ellos.

Este gran alemán, conocido en su período de mayor fama como profesor de París, antes lo había sido en Colonia por algún tiempo. En esa hermosa ciudad romana se congregaron en torno a él por millares los aficionados a aquella extraordinaria vida que fue la vida de estudiante en la Edad Media. (…) Se le llamó el Doctor Universal por la amplitud de sus estudios científicos, pero la verdad es que él fue un especialista. La leyenda popular nunca yerra del todo; si un hombre de ciencia es un mago, mago fue él. Y el hombre de ciencia siempre ha sido mucho más mago que el sacerdote, ya que querría “controlar los elementos” antes que someterse al Espíritu que es más elemental que los elementos.

14 noviembre 2012

Hamlet

(Vía)
Mi primer contacto con Shakespeare (y que no recomiendo a nadie no porque no sea bueno, sino porque hay otros comienzos mejores) fue Macbeth, y probablemente porque no lo entendí pero no me quedaron ganas de leer más. Gracias a Dios, existe EG-M, que lo cita continuamente, así que seguí con  La doma de la furia y El mercader de Venecia, y concluí [erróneamente] que lo único que me gustaba eran las comedias de Shakespeare. Menos mal que en una de mis visitas a la biblioteca, tropecé con Hamlet, cuyo argumento me atrapó antes que el de las obras anteriores que había leído, porque en apenas un acto te encuentras metido de lleno en el misterio, la trama política, la duda,..., y mucho más que no pienso contar por mucho que el mundo mundial haya leído u oído contar Hamlet. Porque para mí fue una salvación solo conocer aquello de "ser o no ser" y que había un Hamlet y una Ofelia (es uno de los nombres de mi abuela, y como no le gusta, siempre dice: solo la de Shakespeare). Así, toda la trama me era desconocida, y estaba tan adsorbida por la historia que no valoraba muchos detalles, solo por el hecho de llegar hasta el final.

Y así, ha resultado también muy interesante y revelador, leer lo estudios que a lo largo de los tiempos Hamlet ha provocado, y que me dejan como sensación final que Shakespeare es un genio si ha sido capaz de suscitar tanta controversia y en el sigo XXI no está claro lo que pretendía. Basándose en una leyenda, ha creado todo un mito alrededor de la figura que lleva por nombre Hamlet, con una documentación no solo de historia sino también científica y sobre todo humana, que es lo que hace que los personajes nos resulten cercanos y familiares (que nos identifiquemos con ellos).

(Vía)
Si no has leído nada de Shakespeare, te recomiendo empezar por otro lado, pero en cualquier caso, merece la pena no irse de este mundo sin haberlo leído. Os dejo con dos citas que copié: porque la belleza puede transformar la honestidad en alcahueta antes que la honestidad vuelva honesta a la belleza (que, aunque referido a una mujer, puede llevar a reflexiones muy interesantes desde la estética y el arte). Más loco que el viento y el mar cuando ambos luchan a porfía

13 noviembre 2012

De Barcelona a Pamplona, lo más corto es Madrid

(Vía)
Tengo una capacidad innata para perderme. Me desoriento con facilidad: nunca sé decir qué se orienta al Norte, y más si subo escaleras o tengo que señalar el exterior de un edificio por la ventana. Hasta ahora, al no conducir (y aún aprendiendo a hacerlo) no he tenido que fijarme excesivamente en el camino que sigo, y esto me ocasiona bastantes problemas. Así que, cuando voy a un sitio por vez primera y he de sacarme las castañas del fuego, intento fijarme en detalles que me hagan llegar a buen puerto y sobre todo regresar a dónde he salido.

Yo que quiero viajar mucho, conocer todos los países, y sobre todo en estos momentos: salir de España y no volver en un tiempo; me cuestiono si sería capaz a la vista de mis despistes. Nunca había estado en Barcelona, y si consideramos que solo estuve en la estación de Renfe, en taxi, y en el campus de la Universidad Autónoma en Bellaterra, se puede decir que, en realidad no he estado. El hecho de estar en un lugar completamente nuevo, más la tendencia de todo buen catalán a no usar el castellano como primera lengua (así que aunque se parezca a este, los carteles me desorientaban bastante), y el estar acostumbrada a universidades pequeñitas, me descolocó mucho mi visita a la UAB. En realidad, yo iba a una entrevista a un centro de investigación, pero me perdí absurdamente (¡y menos mal que existe Google Maps, y la gente maja que me orientó!). Una vez encontrado el centro, hecha la entrevista-visita, e incluso conseguido volver al hotel donde pasé una noche, me fui para la estación de Barcelona-Sants. 

Cuando viajo me pongo muy nerviosa, y hago cosas raras (como no bajarme en mi estación por despiste...), así que prefiero llegar con bastante tiempo de antelación. ¡Para lo que me sirvió esta vez! Resulta que mi billete de vuelta lo había comprado para un mes más tarde, así que, lógicamente no me dejaron subir al tren, y me mandaron a ventanilla a cambiarlo: Tranquila tienes media hora. Hombre, si hubiera estado en Pamplona que tiene dos vías de tren, pero en Barcelona-Sants, donde tienen más de 20 ventanillas según la hora/día en que quieras sacar el billete... Mi tren iba lleno, y no había ninguno más ese día: tenía que pasar una noche más en Barcelona, y perderme la clase doble de conducir. De repente me sentí incapaz de volver a pasar por el proceso de registrarme en un hotel nuevo (a parte de no contar con gastar más de mi sangrante economía pecuniaria), de despertarme temprano para coger un nuevo tren, y llegar a Pamplona sintiéndome tan ridículamente estúpida por no fijarme en qué narices compro por Internet... A todo esto se suma que no había dormido apenas la noche anterior con los nervios.

Y la única luz que se hizo en mi cerebro es que tenía que ir a Madrid. Porque seguro que sí que había más trenes de Barcelona-Madrid, porque Madrid aunque grande es terreno conocido (desde que perdí miedo al Metro, pero eso es otra historia...), porque justo estaba ese finde un familiar, y porque... luego pensándolo con más calma, tengo bastante familia por Madrid y bastantes amigos.

No llegué a clase de conducir, pasé una noche más en hotel,..., pero estuvo bien. He subido al AVE por primera vez, dormí como un tronco, y acabé en Pamplona a tiempo para ver Navy. Como resumen ha sido un duro golpe para mi ego viajero, pero no dudéis que, aunque agonizante, se recupere pronto.

12 noviembre 2012

Instrucciones para hacer un buen vino

Este era el título escogido para Tesis en 3 minutos, y el que he elegido para mi primera participación en Hablando de la Ciencia en Pamplona, esperemos que allí me vaya mejor ;)

(del estupendo y recomendable blog científico-lúdico del DrLitos and company)
Les invito a que conozcan en persona a quien se esconde tras el elemento 114 (Ununcuadio o Flerovium) si están por Pamplona: nos vemos el viernes en la Casa de la Juventud. También, y como introducción a mi charla pueden leer el artículo que he escrito para JoF en las aulas, otra estupenda iniciativa de comunicación de la ciencia [aquí enlace a todos los números y al último para descargar en pdf]

(Hablando de Ciencia)
P.D.: como pienso seguir "haciendo carrera" de divulgadora y me siento cómoda siendo un elemento radiactivo, voy a pedir a los Reyes una camiseta especial para eventos de este tipo :) De momento, solo tengo crisis y recortes en las FPU (mañana sabré...)

11 noviembre 2012

Catalizadores ácidos sólidos

El tema que he propuesto para el Carnaval de Tecnología me ha llevado a bucear de nuevo en mis apuntes del máster de Química Sostenible. Como se me están complicando los dos temas que había pensado, voy a comenzar por otro sitio: los catalizadores ácidos sólidos en Petroquímica y Refino, una aproximación desde la Catálisis Heterogénea.

No solo se está investigando en energías sostenibles, sino que se busca que los procesos convencionales (también aquellos que obtienen energía a partir de combustibles fósiles). Así que hay una tendencia a emplear combustibles lo más benignos posibles, lo que ha llevado a cabo cambios drásticos en la gasolina. reducción de compuestos aromáticos como el benceno, la supresión de aditivos de plomo, el incremento de hidrocarburos oxigenados, la reducción de olefinas (alquenos), azufre y presión parcial.

Los nuevos procesos a desarrollar para "descontaminar" la gasolina son la alquilación de isobutano con 2-buteno (y aumentar la producción de isobutano), y la isomerización: de n-butano a isobutano, y de olefinas lineales a ramificadas. Para ello, se intenta evitar el uso de ácidos líquidos y soportandos porque corroen los reactores y otras partes de la planta, la dificultad en la regeneración del catalizador, la dificultad de la recuperación de la mezcla de reacción (lo que contamina la reacción e impide que se reutilice el catalizador), y además se requieren medidas caras de seguridad. Y es que, en un principio, se empleaba ácido sulfúrico y ácido fosfórico (y me parece que no hace falta recalcar la peligrosidad de estos).

Se han desarrollado catalizadores con una potencia ácida similar o incluso más fuerte de los ácidos convencionales, con la ventaja de ser sólidos: es decir, que no hay peligro de corrosión. Estos catalizadores son las zeolitas, el Nafion, los heteropoliácidos y óxidos metálicos sulfatados; que son tan ácidos que necesitamos usar la escala de Hammet. ¿Cómo se mide la acidez en un sólido? Se determina el número y fortaleza (y tipo) de centros ácidos mediante infrarrojo con transformada de Fourier de bases adsorbidas (piridina, amoníaco, etc.) o por determinación del número y fortaleza de centros ácidos por desorción a temperatura programada de moléculas adsorbidas.

Las ventajas de emplear catalizadores ácidos sólidos son que estos tienen un bajo impacto ambiental, un bajo coste de reacción e implican un proceso simple, con la desventaja principal de que se desactivan con facilidad. 
Este post participa en la IX Edición delCarnaval de Tecnología acogido en Pero eso es otra historia...