jueves, 16 de julio de 2015

Plutón y sus extraterrestres

Vía
Hace tiempo, la profesora de lengua nos encargó escribir un cuento. Entonces, tenía una imaginación más vívida… y no podían haberme mandado una tarea mejor. La única restricción es que el protagonista habías de ser tú mismo. Y a mí no me gustaba escribir de mí misma. Recuerdo dar un vistazo rápido al rincón de la clase donde estaba sentada, y allí encontrarme con la pieza que faltaba para que todo encajara en mi (loco) cuento. Plutonestre (en un alarde de inventiva antroponímica) era un simpático extraterrestre con forma de ordenador que venía del lejanísimo Plutón, para poner mi vida (y la de mis amigas y familia) patas arriba. La historia no tenía mucho más: había que conseguir que Plutonestre volviera a su planeta antes de que le descubrieran aquí, y la solución era tan sencilla como que se lavara los dientes de una manera peculiar. No me preguntéis como un ordenador extraterrestre de Plutón se lavaba los dientes, y como era esa manera tan peculiar que lo teletransportaba desde su planeta al mío. A mi clase de 5º de Primaria les gustó el relato; y el caso es que la historia me dio mucho de sí, porque llegué a escribir varias más al puro estilo de Teo: Plutonestre en el zoo,... Confieso que no me acuerdo de más títulos, pero sí de que en una de las entregas visitábamos su planeta. Cada “capítulo” venía ilustrado por mí misma pero creo que ya no existen evidencias físicas, ya que debí destruirlas todas en mi etapa máxima-vergonzosa. Sí que compuse una serie de monumentos plutónicos al más puro estilo terrestre pero con ordenadores (la Estatua de la Libertad, la torre Eiffel,...).

¿Por qué elegí Plutón como mundo de origen de mi Plutonestre? Es una suposición, pero creo que eran los confines de mi universo en 5º de Primaria, cuando todavía Plutón era el planeta más lejano del Sistema Solar. Estaba tan lejos.... que uno se podía inventar que allí vivieran extraños seres. (Lo de que fueran ordenadores, es culpa sola y exclusivamente de quién me sentó en ese sitio de la clase, leñe, no todo procede de mi loca cabecita). Pero Plutón ha dejado de estar lejos y de ser el mundo más lejano de mi universo en expansión, sobre todo desde que la New Horizons ha llegado hasta allí y trae noticias alucinantes de un planeta (ahora planeta enano) tan querido: sus montañas de hielo, su historia geológica... Y de paso aprender nuevos palabros como flyby. Así que, niños de Primaria, seguid soñando: ahora vuestros extraterrestres deberían venir de más lejos, de algún exoplaneta muy, muy lejano…, y ojalá que 15 años después os pase como a mí y se haya convertido en un lugar alcanzable.
Imagen de Plutón a 766000 kilómetros de distancia tomada por la New Horizons 16 horas antes del encuentro (NASA/APL-JHU/SwRI). Vía
De @lauramorron

Para conocer más de la historia de Plutón: Plutón, el increíble planeta menguante

Y estáte atento a @nchazarra y @eurekablog que seguirán actualizando sus blogs/Twitter,...

lunes, 13 de julio de 2015

De árbol en árbol, ¡sigue saltando, ardilla!

Vía Metros por segundo
¿Cómo? ¿No sabes de qué va la Ardilla de Oro? Es una movida loca que está agitando la blogosfera en estos momentos. Para saber más (y participar), tienes más info aquí. Pero espero que la mayoría de los que lean esta entrada, hayan salido desde la casilla de salida en Metros por segundo y vengan saltando desde el árbol vecino de Ciencia Directa, para una vez contestada a la pregunta que lanzamos desde este blog, seguir saltando a Hablando de Ciencia. Y la pregunta que todos estabais esperando es:

¿Qué sustancias se pueden usar para mejorar la polimerización del superglue en su uso en la química forense?

Mucha suerte, Ardilla, y buen salto :)

PD: están desactivados los comentarios, por si las moscas.

sábado, 16 de mayo de 2015

En CCC: Dirigiendo nanofármacos a colon

Hace más de un año que Laura Morrón me preguntó cómo se dirigía un “nanofármaco” hacia un órgano en concreto, así que este artículo es una ampliación de la respuesta que le di con un ejemplo muy determinado.

Hablamos de administración dirigida de fármacos (controlled drug delivery) cuando nuestro sistema está diseñado para liberar el fármaco de una manera predeterminada. Lo que se pretende con este tipo de sistemas es mejorar la efectividad de la terapia: consiguiendo una elevada concentración de fármaco en sangre durante un período prolongado de tiempo, y así evitar las fluctuaciones en la concentración de fármaco y también la necesidad de administrar varias dosis.



Referencias

Duarte, A., Roy, C., Vega-González, A., Duarte, C., & Subra-Paternault, P. (2007). Preparation of acetazolamide composite microparticles by supercritical anti-solvent techniques International Journal of Pharmaceutics, 332 (1-2), 132-139 DOI: 10.1016/j.ijpharm.2006.09.041

Hu, D., Liu, L., Chen, W., Li, S., & Zhao, Y. (2012). A Novel Preparation Method for 5-Aminosalicylic Acid Loaded Eudragit S100 Nanoparticles International Journal of Molecular Sciences, 13 (12), 6454-6468 DOI: 10.3390/ijms13056454


domingo, 3 de mayo de 2015

Tertulias literarias de ciencia: un libro más, y un podcast pendiente

Ayer publicamos el último resumen del libro Mala Ciencia de Ben Goldacre, que comenzamos en enero, y que se ha ido resumiendo y comentando capítulo a capítulo cada semana en el blog de Tertulias literarias de Ciencia. Este ya es el tercer libro con el que lo hacemos, y de momento el experimento resulta excelente. Yo, al igual que en anteriores ediciones, no he estado conectada durante todo el tiempo, pero no ha sido por falta de ganas ;)

En esta edición, estrenamos podcast, de la mano de Javi Guardiola (por si no le conoces, es el creador, director y manager de Científicos de relumbrón, y tiene un blog divulgativo muy bueno), gracias al cual se han grabado tres programas



Y como cierre de temporada, queremos grabar un cuarto programa muy, pero que muy especial. Y sobre todo, muy pero que muy colaborativo, porque para que sea un éxito necesitamos tu inestimable ayuda: graba tus impresiones sobre #tertuliasCiencia, y mándaselo por Twitter, o por e-mail a Javi durante esta semana. Si somos bastantes, puede quedar un collage bastante chulo. Así que, no tienes excusa: tanto si has participado como si no, tanto si participaste en otras ediciones como si no, tanto si planeas unirte en el próximo libro como si no, tanto si sabes de qué te estoy hablando con tertulias literarias de ciencia como si no (¿qué, qué no sabes de qué estoy hablando? ¡Corred, insensatos! No se puede estar leyendo este blog sin saberlo :P), queremos tu audio y sabemos dónde moras por Internet... así que vigila la cabeza de tu caballo.

sábado, 25 de abril de 2015

El curioso incidente del perro a medianoche (Teatre Lliure de Gràcia)

Me resulta muy curioso pensar en la cantidad de circunstancias que te llevan a leer un determinado libro en un muy determinado momento. El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon estaba en mi lista (no escrita) de pendientes, desde que escuché a un director de cine español contar cómo su guión de un autista que se recorre España en una moto con un sidecar se derrumba tras leer precisamente la novela de Mark Haddon, porque entiende que ningún autista haría eso. 

Y con unas cuántas reseñas intermedias (en concreto esta de Carlos Chordá, esta otra del escudero de Sir Lancelot, y para rematar la recomendación de Tocamates) el libro escala posiciones en mi lista... y la verdad aunque sin quitarle mérito a la originalidad del tema tratado, tampoco me motiva especialmente... Sin embargo, escribo mi propia reseña para Hablando de Ciencia.

Pero, hete aquí que un par de años después, en 2015 vuelvo a cruzarme con el libro porque es uno de los que toca leer para el taller English Reading Club, y esta vez lo he disfrutado como una enana. Me acordaba más o menos de toda la trama, pero precisamente eso ha hecho que fuera siendo consciente de lo bien escrito que está: porque no es lo mismo estar en el sitio del protagonista Christopher Boone, que estar en el mundo de los adultos y saber hacia dónde conduce la historia y como para alguien como Christopher es cuasi imposible anticipar el final de la misma. Me gusta también que Christopher intercale planos de la disposición de casas en su vecindario, diagramas de dinámica de poblaciones, problemas de matemáticas, etc., en mitad de cualquier lado, siguiendo una lógica que está en su cabeza.

Pues bien, con las entradas agotadas de aquí al 24 de mayo, se representa en el Teatre Lliure de Gràcia la adaptación de Simon Stephen traducida al catalán por Cristina Genebat y dirigida por Julio Manrique. Y no es por poneros los dientes largos a los que no podás ir..., pero la interpretación de Pol López como Christopher es absolutamente impresionante, dando realismo a una historia que parece ser una novela policíaca, para evolucionar a un drama enorme: cómo una persona con un problema es capaz de vivir en un mundo distinto a él, y cómo las personas de su entorno que le quieren pueden manejar el complicado día a día... Como explica mucho mejor que yo JR Alonso para Sheldon Cooper:
Sheldon, cada vez más famoso y con más admiradores, puede ayudar a que la gente conozca lo que es el síndrome de Asperger y, ojalá, a generar una mayor comprensión y simpatía hacia las personas afectadas.
Christopher Boone se convierte en un personaje muy real, de carne y hueso, sobre un escenario continuamente cambiante (me encantó la puesta en escena con el metro, el viaje en tren, la escuela, la casa en Swindon, la casa en Londres, ¡brutal!), y que despierta simpatía porque es un personaje simpatiquísimo cuando le oyes con voz y ves sus gestos en vez de leer sus razonamientos un poco sabelotodos. Los problemas a los que se enfrentan sus padres se convierten en algo tan tangible que no puedes juzgar sus respectivas decisiones. Y al final te quedas con un buen sabor de boca (agridulce, aunque ahí está la gracia) ante la superación de estos tres pedazo de personajes.

Pero, si necesitaba un argumento más: me ganó definitivamente el final de la obra. Que, al igual que Christopher deja la demostración de los triángulos rectángulos para el anexo de su libro, en el teatro, una vez acabada la función y aplaudida hasta rabiar, vuelve a salir con una pizarra para hacernos la demostración. QED. Brutal.

En resumen, una obra de teatro que no solo visibiliza al Asperger, sino que está repleta de agujeros negros, expansión del Universo, astronautas, números primos, y mucho más.

Esta entrada participa en la XIII Edición del Carnaval de Humanidades, cuyo blog anfitrión es Scire Science.

viernes, 17 de abril de 2015

Actualización: ya soy doctoranda del CSIC

¿Os acordáis de este post-alarma ante los recortes del CSIC? ¿Y de este post-queja ante la cantidad de convocatorias de becas que he pedido? Pues, a fecha de ayer, empecé mi contrato de doctoranda (gracias a una beca FPI) con el CSIC. Como me recordaba Laura Morrón, ahora empieza ese sueño:
P.D.: sé que tengo el blog requeteabandonado. ¡Volveré! ;P

lunes, 2 de marzo de 2015

Pesadilla en Navidad y más de 365 días después

Soy bastante ingenua... Con lo que quiero decir que es muy fácil engañarme porque habitualmente no me entra en la cabeza que la gente tenga oscuros intereses para mentirme. No lo entiendo y ya he tirado la toalla en intentarlo, y como es algo que me ha jugado muy malas pasadas, trato de desarrollar mecanismos alternativos para que no me pase demasiado.

Esta historia empieza en diciembre de 2013, cuando alquilé un piso tipo estudio en pleno Born (c/ Sant Pere Mitja 61 bajos, 08003, para más señas). Era un bajo de obra nueva en una finca bastante antigua y estaba a un buen precio teniendo en cuenta la zona y lo que llevaba visto. Era la primera vez que alquilaba un piso, hasta entonces solo había alquilado habitaciones en pisos compartidos, y la casa me dio muy buenas vibraciones y me lancé. Después de todo el papeleo del contrato, el comercial se comprometió a comprobar en diciembre que todo estuviera en orden y a enseñarnos otro piso de la finca para darnos ideas para amueblar el mío. El día anterior a la fecha en que habíamos quedado, le llamo y me dice que ya me dirá a qué hora se podrá pasar..., y al día siguiente llama diciendo que su madre está en Urgencias con un infarto. Obviamente le digo que no se preocupe...

Y entramos en la vorágine de Ikea, electrodomésticos, poner lámparas y limpiar a fondo. Nos enteramos por los vecinos y por el rastro que dejaron en la cocina y la casa de que SÍ hubo alguien viviendo antes que yo: okupas. En el momento, tampoco le di más importancia pero a las 24 horas de trasladarme al piso empieza a inundarseel baño no se sabe por qué. Es un viernes en horario laboral pero el técnico de la inmobiliaria ya no está trabajando... y pretende que me espere hasta el lunes cerrando la llave del agua. Decido llamar a un servicio de urgencias y me tienen que cambiar el grifo del lavabo. Los okupas intentaron llevárselo de una patada pero no pudieron y a cambio me dejaron rota la guía del agua caliente y hubo que cambiar el grifo. La inmobiliaria no me quería devolver el dinero que adelanté porque no me esperé más de 48 horas a que me lo arreglaran ellos. Y de repente, unas semanas más tarde, me suben el alquiler por “obras en el inmueble”. ¿¿¿??? ¿No llevo un mes viviendo y ya tengo que pagar unas obras que no sé de qué son? Curiosamente, al pedir información, amenazar con recurrir a la oficina del consumidor, etc., en la siguiente mensualidad me descuentan el dinero de las “obras” y del grifo.

Parece que todo está aclarado y que puedo ser feliz y comer perdices… Pero unos meses más tarde, el WC empieza a perder agua, y tienen que levantar y cambiar el desagüe, y llega el verano (con cierto retraso) y ahora que ya no hace falta la calefacción parece que la casa se vuelve más húmeda… Tampoco le doy más importancia (no hay más ciego que el que no quiere ver) y me marcho tres semanas de vacaciones. Al volver a finales de agosto, me espera una desagradable sorpresa: tengo una gotera en el baño, el techo tiene una pinta pésima, y encima después de tres semanas cerrado se ha acumulado tanta humedad, que sobre las maderas contrachapadas (fondo y cajones del armario, cajones de la cama, cajonera, estantería) hay una capa potente de moho.

ATENCIÓN: las autoridades advierten de que las siguientes imágenes pueden perjudicar la vista y el sentido del gusto
Techo del baño

Gotera en acción

Puerta de la nevera

Utensilios de madera en la cocina

Resulta que la vecina de arriba cambió el plato de la ducha, y se soltó una de las tuberías, por lo que cada vez que usaba la ducha, me caía el agua a mí. Vienen los que le hicieron la obra y arreglan la gotera, vienen los del seguro y mandan al albañil para que cierre el agujero y al pintor para el techo, vienen los de la inmobiliaria y me dicen que el moho es superficial, que se limpia y no pasa nada, que una vez solucionado el problema de las goteras, no volverá a salir. 
Parte de atrás del armario con distintos tipos de moho (disculpen la calidad de mi cámara del móvil)

Otra panorámica con distinto contraste del armario
Cajones de debajo de la cama 

Me confío, pero como el ambiente sigue cargado húmedamente, y en Barcelona hace un calor insoportable, decido no solo limpiar el moho sino barnizar con un fondo antifúngico las maderas contrachapadas de la casa. Como estoy trabajando, durante los dos días del fin de semana, es cuando me dedico cubo de lejía en mano a refrotar todas las superficies mohosas, y con la brocha aplicar 3 capas de barniz. ¡No os imagináis la pasta que me dejé en barniz! 

Total, que el tiempo va pasando y me doy cuenta de que sigue habiendo moho: no crece sobre el barniz, pero empieza a salir sobre todo tipo de madera, pared, ¡y hasta plástico! La situación empieza a volverse insostenible cuando aparecen las cucarachas. Al principio, son casos aislados en la cocina. La friego intensivamente con lejía, pero da igual: siempre aparecen bichitos (al principio a los bebés cucaracha no los identificaba como tales), y una mañana me encuentro a una a los pies de la cama. ¡Ugh! No me hace gracia que estén en mi cocina, ¿pero donde duermo? No sé qué es peor. Y al día siguiente, por la noche, al poner a cargar el móvil sobre la cama, veo a una gorda justo entre el borde del cabecero. Saco el Cucal y la sprayo con ganas…, pero una sospecha se abre paso en mi mente…, la tabla del cabecero… ¿no tenía un pequeño hueco? La levanto y hay un nidito de cucarachas conviviendo conmigo en mis dulces sueños. Hasta aquí hemos llegado. 
Ahora es un cementerio, pero solo unos minutos antes era un nido sobre mi cabeza (en la cama)

No quiero volver a pelearme con la inmobiliaria, así que gestionamos una desinsección por nuestra cuenta y riesgo. Los “bichitos” de la cocina, provienen de un nido entre la losa de la meseta del fregadero y el armario de abajo. Aplican un tratamiento con el que se supone que no tendré más problemas. Pero al poco tiempo, vuelven a aparecer esporádicamente algún ejemplar, y yo estoy más aprensiva y susceptible que nunca… 

Decido hacer el cambio de ropa, porque ya empieza a notarse el fresquito, y me encuentro con que mi ropa, guardada en fundas de ropa, está llena de moho, y decido que ya no aguanto más. Se acabó. Me voy de esta maldita casa.

Con la ayuda de mi madre, me enfrento a la inmobiliaria y empiezo también a buscar un piso para mudarme cuanto antes. No encontramos lo que busco… La inmobiliaria ofrece gestionar el arreglo de la humedad, de las cucarachas, y el pago de lo que se me tenga que indemnizar. 

De momento, mientras no encuentre otro piso, parece la opción menos mala… Y viene el técnico de la inmobiliaria a evaluar la situación. Según él, hay una filtración de la ducha de la vecina, y el moho es superficial, y si se arregla la causa, se limpia y se puede seguir viviendo. En cuanto a las cucarachas, se ha roto una alcantarilla y todos los vecinos de la zona han tenido el mismo problema. Obviamente la culpa no es de ellos, eso lo tenemos que comprender. Mi madre se queja de la salubridad del piso, porque vivir y dormir con esa humedad no parece muy saludable y está preocupada. Él se niega a reconocer que hay una humedad ambiente excesivamente alta, y se mantiene en sus trece: ¿Qué quieres que la pobre vecina te pague un hotel? No, yo no quiero que me paguen nada: quiero tener lo que figura en el contrato de alquiler, MI VIVIENDA, mía y no de las cucarachas ni del moho. 

Se comprueba que no hay avería proveniente de la casa de mi vecina, no se sabe de dónde viene la humedad, aunque se especula que venga de la ducha de otro vecino ¿? o de una filtración de la azotea.

Mi madre se pasa por la oficina del consumidor, habla con un abogado, y descubren las muchas irregularidades del contrato que firmé, y sobre el que se ampara continuamente la inmobiliaria para no tener nunca la culpa de nada. Anunciamos que nos vamos (ya hemos encontrado un nuevo piso, ¡uf!), y nos dicen que puesto que no he cumplido los tres años de obligado cumplimiento del contrato de alquiler, no van a devolver la fianza. Pues que venga Sanidad y me diga si se puede vivir en esas condiciones dos años más. Al final, dicen que me devuelven todo menos 200€. Mi madre les acusa de guardarse el dinero para pintar el piso y engañar al siguiente. Y al cabo de media hora deciden condonarme la deuda de la fianza. ¿Por mi cara bonita, o cómo va esto?

Llamamos a mi seguro y nos mandan un perito para evaluar los daños en las cosas que son de mi propiedad: los muebles, y la ropa mohosa, húmeda y apestosa. Después, hacemos la mudanza, desmontamos y tiramos los muebles (no pienso arriesgarme a llevar contaminación de ningún tipo a mi nueva casa): están todos combados por la humedad, y en los sitios más insospechados sigue apareciendo moho, y al desmontar y quitar la cama aparecen cucarachas gigantes (o eso me han contado). El de la mudanza que tiene asma, tiene que salir en varias ocasiones del piso a respirar. 


Más moho al desmontar el armario

(Aquí faltarían fotos con mi ropa, y con las chinchetas del corcho y demás tornillos metálicos de la casa, tubo de la aspiradora, ventilador, etc., que aunque la humedad es normal para mi inmobiliaria inexplicablemente se han oxidado...)

Rescindimos el contrato de alquiler, y según lo firmado deben ingresarme la fianza en 30 días (o sea el 28 de diciembre), y como una broma de los Santos Inocentes, el 28 no hay ingreso. Y no lo hay hasta el 10 de enero, porque después del infarto del año pasado de la madre, y el cáncer de ahora de su padre, resulta que quién debe hacer el ingreso sospechosamente está con gripe. Pero bueno, todo ha acabado ya, ¿no? No. Aún queda que mi seguro consiga que me paguen lo que el perito evaluó en unos muebles que duraron menos de un año, y en ropa que en ocasiones estaba sin estrenar.

Esta entrada es para descargar mi cabreo, y por si sirve a alguien tan incauto como yo. Si alguien pregunta porque el blog (entre otras cosas) tuvo tan poca actividad de agosto a diciembre, ya sabe por qué fue: en vez de escribir en los carnavales científicos de la blogosfera, me enrolé en los Cazafantasmas, Antimoho y otras Plagas.

PD: he pasado alguna noche que había quedado por delante de mi antigua casa, y ya hay luz, parece que hay un nuevo inquilino :$