20 noviembre 2011

Soñando a ser poeta


Caminaba por el sendero
arrancando tréboles
de tres hojas.

Me dejaba iluminar
por la luna
en los claros
del bosque.

Olía venir la lluvia,
o es que quizá,
el viento traía olor
a lágrimas.

Iba haciendo
un ramillete de plantas
y caminaba sin prisas
entre rocas.
No me asustaba nada.

Veía con ojos distintos
lo que siempre había visto,
pero ahora todo
era diferente.

Cada rayo de sol
tenía un nombre o un sabor,
cada paso era un avance
o un retroceso en el camino,
independiente del movimiento
de mis pies.

Todo llamaba mi atención:
las historias de gente
con la que me cruzaba,
el vuelo del pájaro
o las nubes del cielo.

No podía dejar
de mirarlo todo
e intentar absorber
dentro de mí todo:
la luz, los olores,
los sabores, el dolor
y las alegrías,
hasta el punto
que me hacía daño.

Pero yo quería seguir.
Traté entonces de explicar
cómo me sentía,
qué es lo que me pasaba.
Soñaba a ser poeta,
y me desperté en la cama.

19 noviembre 2011

El árbol


En mitad del pasillo
fue plantado,
y regaron con lágrimas
su semilla.

Creció fuerte y frondoso,
extendiendo sus ramas,
invadiendo las habitaciones
y ascendiendo más y
más arriba.

Su corteza rugosa
es muy áspera al tacto,
y sus raíces nudosas
hacen tropezar
para que las miradas
se alcen a su copa.

Habituado al interior,
cada vez crece más,
quiere unir tierra y cielo
en un abrazo de hojas.

Si quieres, se puede trepar
y contar tus secretos
en murmullos
a alguna rama.

Eso lo hará más hermoso,
vive de nosotros
y de él mismo,
no nos necesita.
Necesita nuestros pensamientos

Olvidado de todos,
descubierto por unos pocos,
continúa su escalada,
sin vértigo,
y cada vez crece más.
¿Lo has visto?

18 noviembre 2011

Edafo¿qué?


Finales de 2º de carrera. Los profesores de las optativas de 3º y 4º vienen a presentarnos sus asignaturas de cara a que escojamos cuando hagamos la matrícula. Se trata un poco de “vender la asignatura de biología” a los pocos químicos que quedamos.

Se sube el profesor de Edafología a la tarima, y empieza a contarnos con guasa, que en una salida de campo cuando él estudiaba su carrera, les paró la policía para preguntarles que qué estaban haciendo... Le respondieron que eran estudiantes de Edafología, y el poli preguntó: Edafo¿qué?

En aquel momento yo me estaba preguntando por qué nunca se me ocurrió considerar el suelo como objeto de estudio. Algo así como lo que me ha pasado este curso con la enología...

Según la RAE la edafología es la ciencia que trata de la naturaleza y condiciones del suelo, en su relación con las plantas. Me pareció interesante y ese curso no sólo me matriculé en Edafología, sino también en Génesis y tipología de suelos y en Química del suelo. Ninguno de mi clase comparte mi afición, pero yo disfruté muchísimo en esas asignaturas.

Me encantó aprender que suelos provenientes de un mismo material edáfico pueden ser distintos según el ambiente donde estén, y viceversa: que hay distintos tipos de suelos en un mismo clima por la diferencia del material del que provienen o por otras variables. Aprendí que los suelos se estructuran en horizontes y no en capas.

La salida a Urbasa fue espectacular. Me gustaría recordar todo lo que dijo el profesor sobre el proceso de formación de la sierra que luego se traducía en distintos tipos de suelo, uno de ellos ¡de arena de la playa!


Se pueden ver los distintos horizontes del suelo


En el laboratorio sentía que había vuelto a Primaria cuando me pasaba los recreos echando agua sobre la tierra para hacer “panes”. El primer día, amasamos el horizonte de suelo que nos había tocado, hicimos la granulometría con los tamices de distinto tamaño, y el ensayo de la probeta, medimos el pH y la conductividad,... Todo para llegar a definir qué tipo de suelo habíamos muestreado en nuestra salida de campo.

Como en todo, a mí siempre me gusta encontrar las aplicaciones prácticas. Química del suelo se podría traducir también como Química Agrícola. De un modo vulgar, podría decirse fabricar fertilizantes. Para mí es mejor: estudio de la nutrición de las plantas, y cómo hacer que esa nutrición sea más rentable. Al fin y al cabo, los nutrientes principales de la planta son el nitrógeno, el fósforo y el potasio (todo elementos químicos) y hay que conocer sus reacciones en el suelo para aportar la cantidad debida y en la forma debida a la planta.

Me encantó hacer prácticas en TimacAgro, en el laboratorio de Química del suelo. Estaban haciendo un estudio sobre la retrogradación del fósforo. El fósforo es un elemento muy reactivo en suelos, que se transforma en cosas que la planta no puede captar. La solución tradicional era aportar el doble, el triple: lo que hiciera falta, para que el cultivo fuera bueno. Pero el fósforo se iba acumulando en el suelo hasta que se filtró a las aguas subterráneas, donde sirve de nutriente a las algas. Este fenómeno se conoce como eutrofización:


Las algas crecen bruscamente al tener nutrientes en abundancia, y se mueren porque no llega suficiente oxígeno para todas. Al morir, sus restos sedimentan en el fondo del río o lago, haciendo más rápido su envejecimiento.


En el laboratorio pensaron desarrollar un fertilizante que soltara fósforo sólo en la medida en que lo pedía la planta. Pretendían disminuir la fracción de fósforo soluble en agua (que es la que reacciona mucho en suelos y no puede ser asimilada por la planta) y aumentar la fracción soluble en compuestos húmicos que la planta sí puede obtener. ¿No es guay?

Mi trabajo consistía en reproducir las condiciones de fósforo soluble e insoluble en agua, en distintos suelos y con distintos fertilizantes.

Leí en la revista Nuestro Tiempo, que José María Albareda, farmaceútico y químico, impulsor del CSIC estaba muy interesado en la Química del suelo. Porque consideraba que la agricultura española podría mejorar considerablemente y ayudar a salir dela crisis de aquellos momentos. En el artículo le definían como “un hombre con los pies en el suelo”, y me gustó.




Por soñar que no quede, sueño con poder ir un día a África a estudiar sus suelos y colaborar de alguna manera en disminuir el hambre en el mundo...

Cumpleaños del abuelo


Mi abuelo es ingeniero de Minas. Era lógico que para celebrar su octagésimo cumpleaños visitáramos el Museo de la Minería y de la Industria (Asturias). Sólo había un problema: desde siempre tengo miedo de estar bajo el suelo. Me da pánico entrar al garaje, aunque ahora soy capaz de disimularlo un poco. Se me pone una bola en el estómago que a veces me sube hasta la garganta, amenazando ahogarme. Procuro no mirar al techo, no mirar a las paredes y pensar en cosas bonitas. Si puedo evitar ir, mejor todavía.

La idea de visitar una mina me daba pesadillas y me hacía temblar de terror. Por supuesto, no se lo dije a nadie, hubiera sido el blanco de todas las bromas de mis hermanos.

Llegó el día señalado. El museo me gustó y conseguí olvidarme de mis temores porque estaba entretenida viendo a mis hermanos hacer el tonto. Todo iba de maravilla, hasta que tocó entrar en el ascensor para bajar a la mina. El corazón me latía muy fuerte y sospeché que todos podían oírlo.

Eran pasillos oscuros y húmedos. Miraba sobre todo al techo, por si veía señales de hundimiento, y procuraba no separarme del grupo de mi familia, deseando que todo acabara ya.

Mi tío señaló una bifurcación:

- Por ahí está el monstruo de la Mina.

Se me erizaron todos los pelos del cuerpo. Mi hermano Pablo susurró:

-Vamos por ahí.

Y Luis estuvo de acuerdo. Yo me negaba, estaba paralizada por el miedo a la mina, a estar en el subsuelo, y por el monstruo.

-¡Cobardica!- me decían.

Porque saben que como soy la pequeña y no quiero parecer miedica, si me dicen eso siempre les acompaño. Me fui con ellos más muerta que viva.

No habíamos avanzado más que un par de pasos cuando notamos una corriente de aire más fresco y oímos un ruido. Para mí fue peor que un rugido del león del zoo, y salí corriendo sin mirar a ningún lado. Alcancé al grupo de mayores y me abracé llorando a mi madre. Me tuvieron que subir. Yo oía las risas de todos, pero sólo pensaba una cosa: que jamás se lo perdonaría a Pablo. La próxima vez sería yo quien le diera el susto.

Otoño


Entre las nudosas ramas
de un árbol retorcido, planean las hojas,
antes verde brillante,
ahora tiesas y arrugadas.

Sensación de pérdida
que desnuda
para revestir alfombrando.
Crujidos y chasquidos
de algo que suena a hueco.

Paseas por bosques,
pisando fuerte,
alegre del ruido,
cerniéndose ramas vacías,
pidiendo clemencia.

Largos días han pasado,
gama de colores apagados,
recuerdos del ayer
con suspiros de futuro,
y las hojas planeando.

Suave caída amarilla
y marrón, y negra.
Magia escondida
de épocas anteriores.

Se levanta el viento,
crepitan las hojas,
se avanza en el paseo
en desvaídos troncos
y suelos secos.

17 noviembre 2011

¿La ciencia es bella?!!! #@


Siempre he querido transmitir qué significaba para mí la ciencia, por qué me gustaba tanto la química... He de decir que he sido cobarde, y me he rendido fácilmente: me harté de las caras perplejas y de que me miraran como a una friki... Preferí guardarme para mí misma los tesoros que estaba descubriendo y evitar hablar de ciencia con las personas de la calle.

La verdad es que sentía pena de la gente pero me faltaban las palabras y la paciencia para explicarme. Ya he escrito sobre el momento en el que decidí estudiar química. Toda la carrera ha estado llena de momentos de “emoción científica”: que te salga lo planeado en el laboratorio te hace sentirte super-poderoso y yo guardaba los cristales sintetizados en Química Inorgánica, pero por el contacto con el aire se estropearon. Para mí, fue maravilloso la primera vez que vi precipitar una sal. Y qué decir de sintetizar el ácido benzoico en forma de pequeñas agujas.

Este año me encontré con que el tema del UNIV (único congreso de estudiantes para estudiantes) es


Me encontré con la oportunidad de desarrollar más mis ideas. Y, al investigar, he descubierto que hay más gente interesada en este tema. Dejo aquí unos enlaces que me han parecido interesantes:
1. http://www.ucm.es/info/electron/publicaciones/ranada/ElCulturalEne00.pdf
2. http://www.monografias.com/trabajos55/belleza-guia-de-la-ciencia/belleza-guia-de-la-ciencia.shtml
He estado hablando de mis ideas con una gran filósofa, que me está haciendo pensar mucho e ir más lejos de lo que yo, en principio, me había planteado. Estas son mis ideas esquematizadas:
Posibles temas:
  1. Origen de la ciencia y especialización dela ciencia moderna.
  • Relación con otras disciplinas: nació con la filosofía, y se relaciona su avance con la separación. ¿Y si se volvieran a unir: sería mejor o peor?
  • Ciencia, razón y fe: incompatibilidades, límites, intromisiones, colaboraciones.
  1. Semejanzas y diferencias entre científicos y artistas.
    • Belleza de la naturaleza= inspiración para ambos.
    • Emoción estética en la investigación científica (Einstein y demás), vs creación de obras de los artistas.
    • Artistas como Gaudí: belleza y funcionalidad
    • ¿Existen los descubrimientos/inventos o imitamos la naturaleza en todo?
    • ¿Método científico en ciencias humanísticas y aspiracíon artística en la ciencia?
  2. Belleza como guía de la ciencia: ¿es posible?
  • No todo lo bello es verdadero.
  • ¿Cómo mejorar la ciencia? Belleza, verdad y bien (para el hombre, para el mundo)
  • Belleza naturaleza: desde lo más pequeño a lo más grande (orden, equilibrio, armonía, desorden=entropía)
  • ¿Qué aporta la ciencia a la belleza?
Propuestas:
  1. Recuperar diálogo interdisciplinar, no sólo entre ciencias experimentales sino también con ciencias humanas (antropología, sociología, filosofía,…).
  2. Potenciar el desarrollo de la contemplación (de la belleza, de la naturaleza) frente a meros resultados técnicos y avance de la ciencia.
  3. Primer objetivo de la ciencia: al servicio del hombre.

    Todavía hay que trabajar, y darles muchas vueltas.
    Y hoy me he llevado una gran alegría, me han pasado un enlace genial!!! http://www.talentyart.com/universidades/arte-ciencia-nuevos-lenguajes-de-creacion :

      "Si alguien aún pensaba que artistas y científicos transitan por caminos que, como las líneas paralelas, nunca se tocan, ya va siendo hora de que cambie de mentalidad. Creadores como Leonardo ya demostraron hace siglos que las ciencias tenían mucho que ver con la representación artística, algo que los griegos clásicos sabían muy bien… En el siglo XXI mandan las disciplinas múltiples, y conceptos como fusión o mezcla son parte integrante de nuestra sociedad. Las artes plásticas y audiovisuales no pueden quedarse atrás en esto, y fruto de esta colaboración son proyectos como el que ha inaugurado este mes la Universidad de Salamanca (USAL) bajo el nombre de Medialab USAL."


    ¿¿Quién se apunta??? 
    Esto es una revolución.



Pensamientos de ventisca


Ciego el espíritu enrollado
en una manta de ceniza.
Arrinconado en un cajón
yace el olvido eterno,
que nunca despertó.
¡Y se levanta con furia!,
cual cuchilla viva
que corta en lo más vivo,
arrancando esquirlas de recuerdos
que no fueron.
Enmohece el silencio
atrapado en mil palabras
que no se pronunciaron,
y suena a metal desafinado
que llamara a la batalla,
aunque nadie la oyó.
La tapó el vacío
que ocupa y llena el lugar,
en lo hondo,
donde el reloj no toca campanadas.
Y yo, condenado por culpable,
como todos los demás,
preguntó si sirvió de algo.
Pero cuando me hallen otra vez,
cuando abandone la última brasa
que aún vibra,
habrá un grito en todo yo.
Porque el sol, una vez,
salió por el oeste
y el viento segó los campos
con su aliento.
Porque el mar arañó la tierra
queriendo abrazarla,
y al final venció lo pequeño.
Porque desde los picos más altos
se oye la mañana
y porque aprendí a respirar lluvia.
Y cuando la luna dibuje su sonrisa
sabré que piensa en mí,
¡porque fui fuego, fui relámpago, fui vida!
Pero no intentes alcanzarme
que ya estoy lejos.