domingo, 25 de noviembre de 2012

¿Desenterrar el espíritu navideño?

(Vía)
Supongo que el turrón lleva tiempo expuesto en los supermercados (con esto de la globalización se acabó el comerlo solo en Navidades), el otro día salió en el telediario la industria de mazapanes que está dando algún puesto de trabajo temporal en nuestro maltrecho país, y la tele ya nos está bombardeando con películas de Santa Claus y "espíritu navideño". Hoy la Iglesia celebra el final del año litúrgico con la fiesta de Cristo Rey, y el domingo que viene empezará la preparación de la Navidad con  la época de Adviento. Yo lo viví de una manera peculiar ayer en el monte: terminamos regresando a Roncesvalles para la misa de acogida de peregrinos, y "me engañaron" para acabar llevando en las ofrendas un ramo seco que simbolizaba el año que se acaba (y más cosas).

El caso es que hace un par de días que me puse a pensar lo poco que me gustan las Navidades desde que terminé la tierna infancia en la que tres Reyes Magos venían de Oriente... Se me juntan muchas peculiaridades: el que mi familia sea así y asá, y se celebren las fiestas de una determinada manera que hace que cuando no las celebras exactamente como estaba previsto lo eches de menos, que es mi cumpleaños (otra fiesta que no me gusta nada, todo hay que decirlo), y haber cambiado radicalmente de vida. Me siento un poco como el Grinch, o más bien como Ebenezer Scrooge... Siempre me lo puedo tomar con espíritu solidario (que no navideño), ¡eso es una gran idea!

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