viernes, 13 de julio de 2018

Las vías del tren

Vía
- ¿Por qué estoy obsesionada con las vías del tren si hay otras maneras... Da igual
- No, no, di, di.
- Da igual.
- Podemos hablar de este tema, ¿eh?
Y qué bien sienta hablar sin tabúes del suicidio... Cuando quise suicidarme en 2011 pensé que me había condenado, al menos algo similar había estudiado en clase de religión. Fue gracias a una enfermera durante mi ingreso hospitalario que me enteré que era un síntoma "normal" dentro de un episodio depresivo. Tengo el recuerdo (ya lo conté en esta charla) de un día esperando a cruzar por un paso de peatones, que se me vino a la mente la idea de cruzar en rojo y debí dar algún paso no del todo consciente. Mi cague fue supremo... Ahora me ocurre con las vías del tren. Quien dice tren, dice metro. 

Me alegro de que el otro día mi psicóloga me animara a hablar del tema. La pregunta o tema que me daba vergüenza exponer es que hay otras maneras más indoloras de suicidarse (como empastillarse, por ejemplo), así que ¿por qué estoy obsesionada con las vías del tren? Pues precisamente por eso: porque es una obsesión. No hay peligro de suicidio porque no tengo un plan para hacerlo, en el que probablemente elegiría otra forma. Me dijo que podría ser que simplemente me diera vértigo mirar hacia la vía o estar a cierta altura, y eso, junto al recuerdo del paso de peatones (aún lo visualizo en este momento) me produce ese impulso, esa sensación de que si me descuido, podría saltar. Que, por prudencia y para evitar mi torpeza, me mantenga alejada del borde del andén pero que no es preocupante.

Ah, porque aún no os he contado que si noto un empeoramiento en mis síntomas que afecte directamente a mi vida (como dejar de dormir, dejar de comer o tener ganas de matarme, o empezar a gastar locamente, acostarme con todo el que pille y otras conductas de riesgo) debería ir a urgencias al hospital más próximo. Cosas que tiene mi vida.

Lo dicho. Hablar del suicidio sin tabúes a mí me ayuda. (Aunque puede tener como efectos colaterales pesadillas de accidentes ferroviarios en los que mucha gente se cae a las vías con resultados catastróficos. No hay sistema totalmente ideal, me temo).

2 comentarios:

  1. Ah, ese vértigo... Pero seguimos en el andén. ☺️ Un abrazo, bicho, te quiero un montón.

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