jueves, 16 de febrero de 2012

Palomitas en el microondas


 El espectro de radiaciones se puede ordenar en función de su longitud de onda o de su frecuencia: a mayor frecuencia y menor longitud de onda, la radiación es más ionizante, y viceversa. La radiación microondas no es ionizante, pero interacciona con la materia a nivel rotacional y vibracional. Permite calentar disoluciones siempre que estén formadas por moléculas polares. La polaridad es una propiedad de las moléculas que depende de su composición: si está formada por dos átomos iguales, tenemos una molécula no polar, pero si está formada por dos átomos distintos uno tendrá mayor tendencia a captar electrones, originándose un momento dipolar en la molécula.

En realidad, cuando hablamos de moléculas apolares, no es del todo cierto, porque los electrones en una molécula digamos que no se “están quietos”, de manera que al moverse generan momentos dipolares.

Entonces, cualquier sustancia con características polares se calienta al interactuar con la radiación microondas. Esta radiación se produce por un magnetrón: produce electrones que resuenan en un campo magnético produciendo las microondas. El magnetrón se calienta por ciclos de conexión-desconexión, es decir, el magnetrón siempre trabaja a su máxima potencia y en el caso de los aparatos convencionales se enciende y apaga cada 30 segundos.

En el caso de las palomitas, he encontrado en Wikipedia, que solo se forman a partir de un tipo de maíz especial (Zea mays everata Sturt) que por calentamiento de la humedad del interior del grano de maíz “explota”, es decir, rompe la cáscara y se forma por expansión del contenido del grano la palomita.

Por supuesto, esta entrada está dedicada a Alice ;) que es la que me ha pasado el vídeo del principio...

Bibliografía:

Apuntes de Química Analítica Avanzada por el profesor Íñigo Navarro, Universidad de Navarra.

Wikipedia
http://2.bp.blogspot.com/_XlXZ8uF3eKA/TNK27t96FcI/AAAAAAAAAto/jMNYgi0JWNo/s1600/microondas.jpg

1 comentario:

¿Cómo terminar una historia?