martes, 22 de noviembre de 2011

Soledad (II)


Palpita la sombra
congelando nervios,
se destila de las cosas
más pequeñas,
para caer de golpe
lacerando encuentros.

Tristeza que lates
al final de los sentimientos,
dejas regusto de dulzura
entre amargores lentos.

Recuerdos que pulsáis
botones ya oxidados,
impulsos agotados
que se frustraron ayer.

Única en su especie,
dama solitaria,
reina con su corona
en dominio de marfil.

Sin alterar su semblante
carga de cadenas
anhelos, sueños,
miedos,
sin distinguir su naturaleza.

Altiva en su trono etéreo
invade poblaciones
y también desiertos,
nadie resiste
su vuelo nocturno.

Buena o mala,
sola o compañera, amiga o enemiga,
siempre encima,
siempre alerta.

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