lunes, 2 de abril de 2012

Carta al Jefe


Hola, ¿estás ahí?
           
            Creo que sí… Tengo muchas preguntas para hacerte. Todas empiezan por qué. Igual no tienes respuesta. Si no la tienes…

            Bueno, más vale que empiece de una vez. Me cuesta arrancar. No sé qué me da más miedo: que no haya respuestas u oír lo que tengas que decir. Pero hoy me atrevo, no te enfades, ¿vale? Tómatelo como cuando un niño pequeño hace preguntas impertinentes sin ser consciente de su impertinencia… ¿Te parece?

            Quería preguntarte, ¿por qué la guerra? ¿Por qué tanto odio en la franja de Gaza? ¿Y en Israel, y en África? ¿Por qué las tiranías de Cuba, de Corea del Norte? ¿Por qué las persecuciones religiosas en China, en alguno de los países musulmanes? ¿Por qué hay tráfico de armas, de drogas, de personas blancas y negras? ¿Por qué la prostitución, obligada o voluntaria, que siempre es una degradación de la mujer? ¿Por qué la violencia de género? ¿Por qué el desprecio a los que no son como nosotros: los homosexuales, los hombres de otro color, las personas de otra religión o los que se declaran ateos? ¿Por qué existe la enfermedad y el dolor? No hablo de las pequeñas contradicciones del día a día, sino de lo que nos hace llorar de angustia, de desesperación, de dolor agudo… ¿Por qué en los hospitales siempre hay un área de enfermos terminales y otra de enfermos psiquiátricos? ¿Cómo explicas la ansiedad, la depresión, la esquizofrenia y los demás trastornos psiquiátricos? ¿Por qué los matrimonios rotos, los niños abandonados, las violaciones? ¿Por qué tanto dolor y tanta soledad y tanto sufrimiento? ¿Por qué los síndromes de Down, la espina bífida, los minusválidos?

            Sé que el dolor nos hace madurar, como diría Lewis es el altavoz con el que llamas… Sé la historia del huerto de los olivos, y me estremezco al leer lo que sufriste, al ver las películas que intentan representar ese sufrimiento. Lo sé. O creo que lo sé.

            Pero no puedo dejar de preguntarte…, ¿por qué las personas vegetales, por qué las personas inválidas que no podrán moverse y desean morir? ¿Por qué los accidentes de tráfico? ¿Por qué los terremotos y los tsunamis? ¿Por qué las inundaciones y tantos desastres naturales? ¿Por qué tantas muertes de los inocentes: de los enfermos, de los no nacidos, de los niños, de las mujeres, de los hombres? ¿Por qué los secuestros, la guerrilla, la corrupción, la manipulación? ¿Por qué la pobreza, la sequía, las hambrunas, las epidemias? ¿Por qué las enfermedades raras, las neurodegenerativas, las olvidadas? De verdad, ¿todo eso sirve para algo?

            ¿Por qué la muerte? ¿Por qué la sensación de pérdida y el duelo? ¿Por qué las dudas? ¿Por qué nos atacamos y somos malos conscientemente unos con otros? ¿Por qué el paro y las crisis económicas? ¿Por qué no intervienes, ya que puedes, y evitar que la gente se muera de hambre, o por homicidio o por desastres naturales?

            No hace falta que respondas a todo, ni siquiera a cada una, ni a una sola tampoco. Es solo que necesitaba preguntar a alguien que si tuviera alguna respuesta. Para que sepas que no me rebelo, pero sí te interpelo, porque duele, porque no entiendo. Ya sabrás tratar a los niños, ¿verdad?

            Fdo: Yo

6 comentarios:

  1. ¡Hola Jefe!

    Sí que está cambiando mi amiga Ununcuadio para publicar este tipo de cartas en un blog que leen hasta sus profesores. Aunque no me extraña que lo lean, yo también lo haría (y de hecho lo hago).

    Espero que no te enfades con Ununcuadio por preguntarte tantas cosas, aunque no lo creo: tú no eres así. Además, yo también quiero aprovechar para preguntarte unas cuantas cosas.

    ¿Por qué, a pesar del poco caso que te hacemos, no lo has destruido todo? ¿Por qué este mundo, a pesar de no ser el Edén, es así de bonito (cómo será el Edén entonces)? ¿Por qué invertiste tantos millones de años en prepararlo, y usaste a dinosaurios y demás animales prehistóricos como cobayas, para que ahora fuera adecuado? ¿Por qué has cuidado hasta el último detalle, si la mayoría de la gente no percibe la belleza que hay en ellos?

    ¿Por qué pones a gente a nuestro alrededor que nos quiere como somos? ¿Por qué hay personas dispuestas a sacar lo mejor de nosotros mismos, sin esperar otra recompensa que nuestra felicidad? ¿Por qué hay personas que se empeñan en seguir a nuestro lado a pesar de nuestro mal humor o nuestros desaires? ¿Por qué hay tantos desconocidos dispuestos a ayudarte en el breve momento en que nuestras vidas se encuentran?

    ¿Por qué sigues pensando en nosotros, cuando tan poco caso te hacemos? ¿Por qué no has pasado de nosotros, que a estas alturas motivos te hemos dado? ¿Por qué no te has quedado con los ángeles que te dijeron que sí? ¿Por qué te empeñas en sostenernos, arriesgándote a que digamos que no? ¿Te atreverás a hacer algún día el balance cielo/infierno? ¿Te compensará?

    Pero, sobre todo, ¿por qué tu Hijo? ¿Por qué la traición de un amigo? ¿Por qué una flagelación? ¿Por qué una corona de espinas? ¿Por qué una Cruz? ¿Por qué una Madre a la que causarle tanto dolor? ¿No podía ser de otra manera? ¿De verdad Tú, siendo tan todopoderoso, no encontraste otro modo? ¿No podía haber bastado con un movimiento de la mano, unas palabras? ¿Qué querías demostrarnos con eso?

    Como ves, yo soy peor que Ununcuadio. Pero, como dice ella, tú sabrás como tratar a un niño, y no creo que te importe que sean dos.

    Fdo: Yo (pero un yo distinto al de Ununcuadio, no te equivoques)

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    1. Gracias, Leti. Efectivamente a mi carta al Jefe le faltaba el punto de vista del vaso medio lleno y no medio vacío. Ahora me quedo más tranquila, porque has completado las preguntas... :)

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  2. Q me han explicao q hay q preguntar para que,en vez de por que...

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    1. Eso me dio risa... «¿para qué?», ja, ja, ja.

      «¿Por qué?» es la pregunta, ya que duele todo. Pero el jefe, según la lógica cristiana, sufrió tan sólo para que viéramos que sí se puede, ¡caray!, que sí se puede.

      Bueno, ¿no será que el Jefe quiere que los hombres lleguen a dioses? Porque de poder, pues el Jefe pudo. Y de poder él, todos pueden siguiendo su sendero. Ése es el razonamiento.

      Un padre que enseña a golpes, ja, ja, ja, eso no es nuevo. Aprieta, pero no ahorca, eso tampoco es nuevo. Un padre que enseña y de nosotros va el que aprendamos.

      ¿Para qué tuvo hijos el Jefe? Según el razonamiento cristiano: Quién sabe, je.

      Saludos. ;D

      PS: Aún la Lógica permite resolver problemas sobre lo que quizá no existe. Quizá.

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    2. Bueno, aquí no acudí a la lógica, solo quería desahogar la angustia de un momento concreto del curso pasado, sin que fuera excesivamente personal. No buscaba consuelo intelectual, sino más bien emocional, creo ;D

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¿Cómo terminar una historia?